
os datos del mercado laboral vuelven a mostrar que es un mercado precario y en una situación muy artificial, pues no hay una actividad económica sana que lo sostenga, dado el impulso del gasto público, que no lo hace sostenible en el tiempo. Los datos son los siguientes:
El paro registrado aumenta con fuerza en términos intermensuales en el mes de septiembre, pese a no haber finalizado todavía del todo la temporada de verano. De hecho, es el peor dato intermensual de un mes de septiembre de los últimos nueve ejercicios.
Mientras que en septiembre del año pasado bajaba el paro, este mes de septiembre, sube. Además, en términos interanuales es el segundo peor mes de septiembre de los últimos trece años.

Además, si no sube el paro en términos interanuales se debe a que baja el paro en Andalucía en 62.738 personas. Sin el buen dato andaluz, el paro habría subido en 20.000 personas en términos interanuales en el conjunto de España.
La comparación del paro respecto a cómo se comportaba en septiembre del año pasado es negativa, tanto en términos intermensuales como interanuales. Sube intermensual cuando el año pasado bajaba, y baja una cuarta parte respecto a la bajada del año pasado en términos interanuales.

Más de la mitad (un 59,22%) de los contratos indefinidos del mes son o a tiempo parcial o fijos-discontinuos, lo que muestra una mayor precariedad.
Es más, el incremento interanual de los contratos indefinidos a tiempo completo es la mitad del incremento de los indefinidos a tiempo parcial, que da cuenta de la precariedad de la contratación.
De hecho, España sigue liderando, tristemente, el desempleo en la UE, de manera que ha vuelto a ocupar la primera posición en el mayor desempleo de la UE, adelantando, de nuevo, a Finlandia, con un 10% de paro en el caso español, casi el doble que la media de la eurozona- y es la economía, tras Estonia, Suecia y Finlandia, con mayor tasa de paro juvenil, con un 22,7%.
Por su parte, aunque el desempleo entre los jóvenes sube en 21.411 personas, empeorando el ya de por sí mal dato de desempleo juvenil, en el que, lamentablemente, sigue siendo uno de los más elevados de la UE.
Es más, ese incremento de desempleo juvenil (+21.411) es prácticamente igual a todo el incremento de desempleo global (+23.587) en términos intermensuales.
El paro, sube en casi todos los sectores: servicios (+6.707), el sector clave de la economía; agricultura (+601); industria (+39); y disminuye en construcción (-1.726).. El grupo «sin empleo anterior» aumenta en 17.966 personas, que puede recoger el efecto de la regularización masiva de inmigrantes, muchos de los cuales puede que se hayan inscrito en los servicios públicos de empleo para poder solicitar algún tipo de prestación.
Aumenta el desempleo femenino en 9.648 personas y el masculino sube en 13.939 personas.
Datos de afiliación
Por otra parte, el dato de afiliación engloba a todos los trabajadores en situación de alta o asimilados, que incluye a los de baja laboral. Nunca ha habido tantas bajas como ahora ni el absentismo ha estado tan disparado -1,7 millones de personas faltan diariamente, en media, a su puesto de trabajo-, cifras que elevan la afiliación pero que, realmente, no es empleo real, o más bien, se duplica, al ser suplidos por otra persona. No es que se cree un nuevo empleo real por cada baja, sino que se sustituye, con lo que el alza no es tal.
Aun así, aunque la afiliación sube, tanto en términos intermensuales como en términos interanuales se debe al importante impulso que se produce en Madrid, especialmente en términos intermensuales.
Así, la afiliación intermensual en España sube en 92.327 personas en septiembre, pero, de ellas, 55.861 son debido al aumento de afiliados intermensual en la Comunidad de Madrid, que representa 60,5% del incremento nacional.
Además, el dato nacional se ve empañado por el dato del último día del mes de septiembre, donde se perdieron 196.586 afiliados, más de 100.000 más de los que se ganaron en media en el mes.
Se crean 739.888 afiliados en términos interanuales, pero, de nuevo, se ve el impulso de Madrid, que lidera la creación de empleo, con 148.172 afiliados más, y Andalucía, en tercera posición, con 118.695 nuevos afiliados.
Además, de esos afiliados interanuales creados en el conjunto nacional, 89.105 son nuevos empleos públicos, no creados por la actividad económica productiva del mercado, con lo que cada vez la creación de empleo va dependiendo más del empleo público.
Desde febrero de 2020 hay 15.881 empresas menos, con destrucción de 7.606 empresas en el último mes.
- Sigue habiendo 12.149 trabajadores en ERTE, con ligero aumento sobre el mes pasado.
- Dato final de paro registrado: 2.379.505 parados.
- Dato final de afiliación a la Seguridad Social: 22.437.553.
Por tanto, no son buenos datos:
El paro sube en intermensual mientras que en septiembre del año pasado, bajaba. Además, es la mayor subida de los últimos nueve ejercicios. En términos interanuales, baja sólo una cuarta parte de lo que bajaba en septiembre del año pasado y es el segundo peor mes de septiembre de los últimos trece ejercicios.
Los contratos muestran la precariedad en el mercado laboral: más de la mitad de los contratos indefinidos son a tiempo parcial o fijos-discontinuos; y, entre los indefinidos, crecen el doble en tasa interanual los que son a tiempo parcial respecto de la media y de los que son a tiempo completo, que da muestra de una menor calidad en el empleo.
España vuelve a adelantar a Finlandia y lidera en solitario la tasa de paro de la UE, con un 10%, casi del doble que la eurozona. El paro juvenil apenas varía y sigue siendo uno de los mayores de la UE. El último día de mes se pierden 196.000 afiliados.
Además, la afiliación intermensual e interanual sube por el impulso de Madrid, con una política económica radicalmente distinta a la del Gobierno de la nación.
El empleo público cada vez más impulsa el aumento de afiliación, en detrimento de la economía productiva, empleo que no es fruto de un crecimiento sostenible, sino sostenido.
La productividad sigue siendo el gran problema de la economía española, así como las horas efectivamente trabajadas, donde cae, en este último caso, en el IITR-2026, tanto en tasa intertrimestral (-0,4%) como en tasa interanual (-0,2%). Sin mejoras en ello, no hay verdadera generación de actividad económica sostenible.
La economía española necesita una flexibilización del mercado de trabajo, no poner trabas que dificulten la contratación, como la pretendida reducción de jornada, que sólo puede provocar el cierre de empresas por no soportar el aumento de costes, o el aumento intenso del salario mínimo, del que las empresas ya han alertado que provocará el cierre de muchas de ellas. Necesita eso, rigor y seriedad, no cambios en los criterios, ni estadísticos ni de publicación. El Gobierno, al calor de los datos de corto plazo sustentados en la anestesia del gasto público, los empleos públicos y la estacionalidad, está dañando de manera muy grave la estructura de la economía española a medio y largo plazo.
Incluso ya no está empezando a aguantar el corto plazo, que ha llevado a una revisión a la baja del crecimiento de 2025, en medio de una tendencia inflacionista muy fuerte, que en el caso español lleva casi año y medio por encima de la media de la eurozona, tres puntos por encima del objetivo de precios del BCE.
Es necesario una rectificación en dicha política económica para que la economía nacional abandone el crecimiento insano, reduzca déficit y deuda y vuelva a prosperar para salir del empobrecimiento de los últimos años
Fuente: La cara amarga de los datos del paro en septiembre – José María Rotellar – Libre Mercado


