También casi la mitad de los jubilados que cobran una pensión contributiva perciben más de 1.500 euros al mes.
El gasto en pensiones contributivas en el mes de julio ascendió a los 17.945 millones de euros, rozando de esta forma los 18.000 millones de euros en tan sólo un mes. Esta cifra es el resultado de sumar el gasto ordinario del mes de julio en el Régimen General, la nómina de las Clases Pasivas y la paga extraordinaria de las Clases Pasivas. En la actualidad, la pensión media de jubilación se sitúa en los 1.573 euros mensuales en 14 pagas, lo que equivale a unos 1.835 euros en 12 pagas.
Hay más jubilados cobrando más de 3.000 euros que menos de 1.000 euros
Si acudimos a los datos, podremos ver cómo de los 6,73 millones de jubilados cobrando una pensión contributiva, sólo un 15,68% cobra una pensión inferior a los 1.000 euros al mes (alrededor de 1,05 millones de personas), mientras que un 17,51% de estos mismos jubilados percibe una pensión superior a los 3.000 euros al mes (alrededor de 1,17 millones de personas). Estas cifras chocan de lleno con la narrativa que en diversas ocasiones nos quieren hacer creer que viven los pensionistas, como si la mayor parte de estos percibiera unas pensiones de subsistencia.
Por otro lado, tenemos que un 48,65% de estos jubilados reciben más de 1.500 euros al mes (en torno a 3,27 millones de personas), mientras que un 35% cobra más de 2.000 euros al mes. Es decir, vemos que más de uno de cada tres jubilados que cobra una pensión contributiva recibe más de 2.000 euros al mes.
Casi la mitad percibe 1.500 euros al mes
Con todo esto hay que tener en cuenta otras cuestiones, como el hecho de que el 88,2% de los hogares de 65 años y más son propietarios de vivienda, teniendo el 82,4% la vivienda en propiedad sin hipoteca y sólo el 5,8% con hipoteca (según el INE). De manera que la inmensa mayoría de los jubilados no tiene que hacer frente a un gasto importante como es el del pago de un alquiler o la cuota de la hipoteca, haciendo que esos 1.500, 2.000 euros o 3.000 euros puedan destinarlos a otros muchos gastos, a diferencia de la práctica totalidad de quienes están sufragando las pensiones con sus cotizaciones a la Seguridad Social.


