España (y toda Europa): ¿El «Imperio» de los Jubilados ?

Dicen los expertos en estas «cosas» que en España (y en todo la Europa desarrollada económicamente) dada la baja tasa de natalidad (menos de 9 nacimientos por cada mil habitantes) y el imparable crecimiento de la esperanza de vida (más de 83 años) dentro de unos 30 AÑOS EL 40% DE LA POBLACIÓN ESTARÁ JUBILADA (hoy «sólo» son el 19%).

¿Quién pagará entonces las pensiones en los países cuyo principal pilar (y casi único como en España) de su sistema de pensiones públicas no se basa en la capitalización de las aportaciones sino en el «REPARTO», es decir, en un acuerdo implícito entre generaciones: los trabajadores de un momento dado son los que pagan las pensiones de jubilación de ese momento («la pensión de sus padres»)?. Nuestros escasos nietos deberán pagar la pensión de sus padres y la de sus abuelos.

A parte («a más a más») de las «batallitas» puntuales de cada momento («batallitas» auspiciadas en muchos casos por intereses espurios de todos los colores) el problema no se puede intentar resolver con medidas a corto plazo para «salvar la cara» (la «cara» tanto de unos como de otros)

Hay medidas a medio/largo plazo que nuestros representantes políticos deberían debatir para encarrilar precisamente SU PROPIA PENSIÓN FUTURA. A bote pronto, por ejemplo:

1.- Implantar medidas que faciliten la tan manida COMPATIBILIDAD de la carrera profesional con la maternidad/paternidad. Los países nórdicos de Europa nos llevan al resto ya una ventaja considerable, aunque hay que reconocer que tampoco parecen suficientes para incentivar la natalidad.

2.- Implementar una PLAN DE RECUPERACIÓN DEL TALENTO «exportado», similar a los planes que en su momento se adoptaron para «recuperar» a los deportistas de élite, de los jóvenes mejor formados que a causa de la reciente crisis económico-financiera tuvieron que emigrar para desarrollar su vida profesional tras haberse formado en España (con el esfuerzo económico no sólo de sus progenitores)

3.- Ineludiblemente «ABRIR LAS PUERTAS» a la inmigración, fundamentalmente de los mejores formados (no sólo «manteros» ilegales, ya sean españoles o extranjeros), para que con su esfuerzo enriquecernos a todos (aumento del PIB, de las cotizaciones, de los impuestos y servicios comunes,…). La «globalización» está aquí para quedarse, y si no pregúnteles a los alemanes.

Mucho me temo que en sociedades decadentes y hedonistas como las que hemos construidos entre todos este tipo de debates sosegados y rigurosos no tienen cabida pues lo que prima es lo efímero y banal.

Afortunadamente (o no) yo personalmente no me veré dentro de 30 años en ese problema, pero ¿nuestros hijos y nietos?. A veces comparo la situación actual con muchos elementos (económicos y sociológicos) de los prolegómenos de la «CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO» y ya sabemos que condujo a casi 1.000 años de un periodo de «tinieblas» económicas, sociales, culturales,….

Las palabras de Juvenal en su Sátira X: «…desde hace tiempo, exactamente desde que no tenemos a quien vender el voto, este pueblo ha perdido su interés por la política, y si antes concedía mandos, haces, legiones, en fin, todo; ahora deja hacer y sólo desea con avidez dos cosas: pan y circo«.

En España, se dice que Jovellanos hizo la misma crítica que Juvenal, también de forma escrita y cambiando el circo romano por los toros. Pero el pan y toros no lo dijo Jovellanos, sino que proviene de un panfleto de tiempos de Godoy con el que nada tuvo que ver el escritor gijonés. Pero una zarzuela de 1864 pone en boca de Jovellanos esas palabras, con lo que el pan y toros es ya de Jovellanos para siempre, aunque no lo fuera.

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