El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha anunciado que se está trabajando en un «Plan de Choque» junto al Ministerio de Hacienda y Función Pública para reforzar cuanto antes las extenuadas y menguantes plantillas de la Seguridad Social.
Escrivá indicó que espera detallar pronto ese plan, que ayudará a cubrir de forma más ágil plazas en el organismo, y recordó también el proyecto de crear una Agencia Estatal de la Seguridad Social, que debe estar remitido al Parlamento antes de que acabe este primer semestre del año.
Cuestionado por un comunicado de los sindicatos en el que califican la situación de la Seguridad Social de «siniestro total», Escrivá admitió que es «insostenible» tras una década en la que se ha perdido un 20% de empleo.
«Resolver un problema creado hace tanto años no es fácil», añadió el ministro, quien lleva ya más de dos años en el cargo.
Los sindicatos CSIF, CC OO, y UGT y CSIF denunciaron en un comunicado la situación «enquistada» en la que se encuentra la Seguridad Social y criticaron que sus responsables y gestores, «lejos de buscar soluciones y alternativas viables», llevan a este servicio público «a su total deterioro, con malas prácticas que atienden más bien a intereses privados, vulnerando el carácter público y de atención a la ciudadanía».
Los sindicatos critican con dureza que la ciudadanía «tiene limitados los accesos a las oficinas, desplazando dicha atención como opción perversa a la obligatoriedad encubierta hacia la atención telefónica y telemática». Se limita la atención presencial, añaden, con las dificultades de muchos sectores de la ciudadanía para relacionarse con la Seguridad Social de forma telemática.
Los sindicatos señalan en un comunicado que no reconocer la «brecha digital» existente, en esa tan nombrada España vaciada, es obviar la realidad de nuestro país. «La ciudadanía no obtiene cita previa o cita concertada con las máximas garantías, en tiempo y forma, en su lugar de residencia, e irremediablemente debe dirigirse a la gestión privada, para dar solución a sus problemáticas«, destaca.
«Todo esto se agrava debido al déficit estructural de falta de personal en la Seguridad Social», añade el comunicado conjunto que apunta que un 24% de los puestos de trabajo están sin cubrir (7.468, en concreto) y casi dos tercios de la plantilla se jubilará en los próximos diez años, amenazando el servicio público.



