Debido a la importancia de la acción y su corto plazo de caducidad, no se puede aplicar de manera automática la norma que establece que los escritos de demanda o contestación se consideren no presentados si se omiten las copias
El Tribunal Supremo ha decidido que no se debe aplicar un enfoque excesivamente estricto a los requisitos formales en los casos de despido, especialmente cuando un trabajador presenta una demanda, pero olvida entregar copias de algunos documentos.
La sentencia explica que, en lugar de rechazar la demanda por un error técnico como la falta de copias, el letrado de la Administración de Justicia puede subsanar el problema emitiendo las copias necesarias. Esto evita que un formalismo riguroso frustre la reclamación del trabajador. Además, el Supremo recordó que el principio «pro actione» protege el derecho de los empleados a que su caso sea analizado por un juez, sin que se les impida hacerlo por errores formales menores.
Con esta decisión, el Tribunal Supremo confirma que la demanda debe seguir su curso, a pesar de la omisión de las copias, garantizando así que el trabajador pueda hacer valer su derecho a impugnar un despido injusto.
ENLACE A LA SENTENCIA



