EL SOBRECOGEDOR AGUJERO DE LASEGURIDAD SOCIAL

La deuda de la Seguridad Social ha experimentado un crecimiento extraordinario en los últimos años, multiplicándose por cinco y superando los 100.000 millones de euros, desde menos de 20.000 millones.

El “Día de la Deuda” es la fecha en que los ingresos obtenidos por las Administraciones igualan los desembolsos acometidos por las mismas, estimándose así cuántos días de gasto se cubren vía déficit y, en consecuencia, en un aumento de la deuda pública.

 

Resulta preocupante que la caja de las pensiones registre un profundo déficit derivado de unos gastos que crecen de forma galopante, hasta el punto de que el continuo aumento de los ingresos por cotizaciones sociales y los elevados niveles de ocupación son insuficientes para cerrar la brecha.

 

En clave internacional, cabe recordar que, si revisamos los datos de toda la Unión Europea, encontramos que España tiene el déficit más elevado del Viejo Continente en lo tocante al sistema de Seguridad Social. En nuestro país, los ingresos cubren 355 días de gasto, de modo que cerca del 3% de los desembolsos pagan a través del déficit y del subsiguiente endeudamiento. En cambio, los sistemas de Seguridad Social de los socios de la UE cubren un promedio 101,3% de su gasto en pensiones. Es más: en 18 países, la caja está en superávit.

EL ”DÍA DE LA DEUDA” DE LA SEGURIDAD SOCIAL EN 2023

 

Este escenario plantea varios problemas significativos. Primero, apunta a la insostenibilidad a largo plazo del sistema, ya que el déficit continuado ha llevado al agotamiento de los fondos de reserva de la Seguridad Social, dejando prácticamente a cero la llamada “hucha de las pensiones” y anulando la capacidad del sistema de acudir a estos recursos cuando sea preciso.

 

Además, la cobertura del déficit con transferencias (es decir, con fondos del presupuesto que de fuentes tributarias y no de cotizaciones) crea una distorsión en la percepción de la salud financiera del sistema. Al enmascarar el déficit mediante la inyección de fondos adicionales, se ha terminado dando por bueno que un “parche” temporal puede convertirse en un elemento estructural del modelo de ingresos.

 

EVOLUCIÓN DE LA DEUDA DE LA SEGURIDAD SOCIAL 1995-2023

 

Asimismo, frente al equilibrio puro que supondría recoger ingresos por cotizaciones para pagar las correspondientes pensiones contributivas, el modelo actual hace que los trabajadores en activo acaben pagando la Seguridad Social por partida doble, con las cotizaciones, pero también los impuestos corrientes.

Esta situación ejerce una presión adicional sobre las finanzas públicas, ya que los fondos fiscales destinados a cubrir el déficit de la Seguridad Social podrían haberse utilizado para otros fines, como la puesta en marcha de rebajas impositivas procrecimiento o la mejora de la financiación de ciertos programas de inversión y gasto. Esta desviación de recursos puede tener un impacto negativo en el crecimiento económico y en la calidad de los servicios públicos.

 

En resumen, el déficit estructural profundo en la Seguridad Social española, y la cobertura sistemática de este déficit con transferencias fiscales, subraya la necesidad apremiante de abordar este problema de manera efectiva y sostenible. Todo ello exige la implementación de reformas significativas que reviertan esta situación.

 

La tabla anexa puso de manifiesto que, bajo el actual modelo, la Seguridad Social cubre el 96,5% de sus gastos, pero registra un déficit equivalente al 3,5% de sus desembolsos, lo que significa que el día en que el sistema de pensiones empieza a “tirar” de la deuda pública es el 19 de diciembre de 2023.

 

Partiendo de esa base, ¿en qué medida están enmascarando la gravedad del problema las transferencias presupuestarias que recibe la Seguridad Social? Para responder a la anterior pregunta, debemos calcular cuál es el verdadero día en que la deuda empieza a enmascarar los gastos del Estado y de la Seguridad Social si se corrigen estas distorsiones. Así pues, planteamos un supuesto en el que no se realizan estos trasvases de dinero público desde los presupuestos ordinarios a la Seguridad Social: el déficit del Estado sería de 20.484 millones de euros, mientras que el de la caja de las pensiones se dispararía hasta los 45.922 millones. Esto significa que el “Día de la Deuda” del Estado en 2023 sería el 26 de noviembre, mientras que el de la Seguridad Social se adelantaría al 10 de octubre. Y, si nos fijamos solamente en la parte contributiva del sistema, la brecha esperada para 2023 implica que el Día de la Deuda llegaría el 28 de septiembre. Por otro lado, pagar las pensiones exclusivamente con los ingresos del sistema exigiría una reducción de 57 euros mensuales en los pagos entregados a los jubilados. En vez de 1.195 euros, el promedio caería hasta los 1.139 euros. Un claro ejemplo del desajuste que se ha venido desarrollando en la Seguridad Social de nuestro país.

 

Fuente: Instituto Juan de Mariana

Portada_DiadelaDeuda (juandemariana.org)

 

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