Los fijos discontinuos inactivos elevan la cifra de demandantes de empleo con relación laboral a 919.000 personas, nivel sólo visto en la pandemia con los ERTE
Enero se cerró con 918.756 personas en paro fuera de la estadística. Es el mayor registro desde que se aprobó la reforma laboral impulsada por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para transformar la contratación temporal en indefinida, donde se encuentran los fijos discontinuos.
Este tipo de contrato permite a la empresa suspender al trabajador en los periodos de menos actividad. Y aunque el empleado tiene la garantía de mantener el contrato con la empresa y volver a ser llamado, queda desempleado, sin actividad ni sueldo, durante ese periodo. Sin embargo, no se incluye en el paro registrado como el resto.
Cuando se inscribe como demandante de empleo en el SEPE para optar a una prestación por desempleo, buscar otro empleo o recibir formación, se le incluye en otra casilla, denominada «demandantes de empleo con relación laboral», junto los afectados por un expediente de regulacion temporal de empleo (ERTE) y los adscritos al sistema de colaboración social.
Esta categoría creció con fuerza en la pandemia, cuando numerosas empresas suspendieron su actividad y los ERTE se convirtieron en una figura clave para suspender empleos temporalmente; pero con la desescalada y la recuperación de la normalidad, volvió a sus niveles habituales en 2022, justo antes de la entrada en vigor de la reforma laboral.
Desde entonces los ERTE se mantienen estables en el entorno de las 10.000 personas y los adscritos al sistema de colaboración social tienen un peso menor, según los expertos consultados, lo que apunta a que el gran incremento de esta categoría desde mediados de 2022 se debe a los fijos discontinuos.
Ante la polémica desatada, el Ministerio de Trabajo se comprometió hace ya tres años, en enero de 2023, a informar del número exacto de fijos discontinuos inactivos. En definitiva, a desagregar la cifra de ese total de demandantes de empleo con relación laboral. Sin embargo, a día de hoy sigue sin hacer público ese dato.
El paro «efectivo»: 3,36 millones de personas
El 2025 ya se cerró con casi 900.000 demandantes de empleo con relación laboral, alrededor de un 200% más que en 2019, lo que anticipaba que se podía superar esa cota en los próximos meses. En enero este tipo de desempleados crecieron en 25.823 personas, casi lo mismo que subió el paro registrado que oficialmente comunica el Gobierno.
En enero se perdieron 270.782 empleos y el Ministerio de Trabajo informó de que el paro registrado aumentó sólo en 30.392 personas, una brecha que si bien depende de otros factores (jubilaciones o personas que pierden su empleo y no se inscriben en el SEPE por falta de incentivos), podría explicarse en gran medida con los fijos discontinuos inactivos.

La suma del paro registrado y el paro oculto da como resultado el paro «efectivo», un término acuñado por Fedea. Con los últimos datos, se situaría en los 3,36 millones de personas. En enero de 2019 esos parados totales, según los datos del SEPE, eran 3,57 millones, lo que indica que se ha producido una bajada del 6%, frente al descenso del 26% que ha registrado el paro sin este colectivo.
En definitiva, el peso de los fijos discontinuos en el mercado laboral y su desempleo en meses como enero, por la fuerte estacionalidad que mantienen los empleos, aleja las cifras oficiales de paro de la realidad. Tal y como publicó Vozpópuli, uno de cada cuatro parados inscritos en las oficinas del SEPE está oculto en la estadística


