U n reciente informe titulado ‘Población Migrante: Trabajar en los extremos de la edad laboral’, elaborado por UGT, revela disparidades significativas en la recepción de pensiones entre ciudadanos españoles y extranjeros al llegar a la edad de jubilación. Solo el 46,6% de los hombres extranjeros reciben una pensión en comparación con el 93,1% de los hombres españoles mayores de 65 años. En cuanto a las mujeres, el 53,7% de las españolas acceden a una pensión, frente al 36,6% de las extranjeras.
El informe destaca que, en la franja de 16 a 24 años, las tasas de ocupación y afiliación son más elevadas entre la población extranjera que entre los españoles, tanto en hombres como en mujeres. En los Sistemas Especiales del Régimen General, como el Agrario y el de Empleados de Hogar, las personas extranjeras afiliadas entre 16 y 19 años están sobrerrepresentadas. De hecho, las mujeres extranjeras llegan al 60% del total de afiliadas en este último sistema.
Una observación destacable es que más del 33% de las mujeres extranjeras de 65 años o más están afiliadas al Sistema Especial de Empleados de Hogar. La situación se agrava por la percepción de sobrecualificación entre jóvenes españoles y extranjeros, especialmente entre las mujeres, quienes poseen niveles de estudios superiores a los de los varones.
El estudio también aborda el abandono escolar, indicando que los jóvenes españoles de entre 25 y 29 años están más influenciados por la falta de adecuación de los estudios a sus expectativas, mientras que los jóvenes extranjeros enfrentan obstáculos económicos como la imposibilidad de pagar matrículas o la necesidad de trabajar.
La pobreza laboral afecta al 17,8% de los hombres y al 20,1% de las mujeres extranjeras entre 16 y 29 años. Esta situación empeora con la edad, alcanzando tasas del 69% para mujeres extranjeras mayores de 65 años y del 66,5% para los hombres.
Entre los españoles en el mismo rango de edad, la pobreza laboral es del 7,7% para los hombres y del 8,6% para las mujeres, incrementándose significativamente con la edad y evidenciando una preocupante brecha entre nacionales y extranjeros.
Al alcanzar la edad de jubilación, únicamente el 46,6% de los hombres extranjeros accede a una pensión, en contraste con el 93,1% de los hombres españoles mayores de 65 años, tal como revela el informe ‘Población Migrante: Trabajar en los extremos de la edad laboral’, desarrollado por UGT.
El documento también destaca que el 53,7% de las mujeres españolas mayores de 65 años recibe esta prestación al jubilarse, mientras que para las mujeres extranjeras, la cifra desciende al 36,6%.
Entre los jóvenes de 16 a 24 años, la tasa de ocupación y afiliación es mayor en la población extranjera que en la española, afectando tanto a hombres como a mujeres. En los Sistemas Especiales del Régimen General, como el Agrario y el de Empleados de Hogar, hay una sobrerrepresentación notable de la población extranjera, especialmente entre los 16 y 19 años.
En el caso específico de las mujeres en el Sistema Especial de Empleados de Hogar, el 60% de las afiliadas entre 16 y 19 años son extranjeras, y más del 33% de las mujeres extranjeras mayores de 65 años están afiliadas a este sistema.
El estudio indica que jóvenes de ambas nacionalidades, especialmente las mujeres, se consideran sobrecualificados para los trabajos que realizan. En cuanto al abandono escolar, la falta de adecuación de los estudios a las expectativas es la principal causa entre los españoles de 25 a 29 años, mientras que los motivos económicos predominan entre los extranjeros.
La pobreza laboral afecta de manera desigual a jóvenes y adultos. Entre los españoles de 16 a 29 años, la tasa es del 7,7% en hombres y del 8,6% en mujeres. Para los extranjeros, estas cifras ascienden al 17,8% y 20,1% respectivamente. A medida que aumenta la edad, también lo hace la pobreza, siendo particularmente alta entre trabajadores extranjeros mayores de 65 años.



