Así ha evolucionado la pensión media de los autónomos en los últimos diez años

Los autónomos que su jubilan ahora cobran de media 230 euros más de pensión que hace una década. Esto se debe al incremento de las bases mínima y máxima y a que cada vez más trabajadores por cuenta propia optan por cotizar más.

A día de hoy, la pensión media que cobra un jubilado del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) se sitúa en 780 euros al mes. Y aunque la cuantía de la prestación es baja porque aún el 52% de los trabajadores por cuenta propia cotizan por la base mínimo (algo más de 944 euros al mes), lo cierto es que la pensión del colectivo ha subido, de media, 230 euros mensuales en diez años.

Así se desprende de las cifras publicadas por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA, en base a los datos de la Seguridad Social. La organización recopiló en su momento las pensiones medias del colectivo desde 2005 hasta 2019. Mientras que en 2005, el primer año tomado en cuenta, la prestación media era de 445,5 euros al mes, en 2019, esta pensión ya ascendía hasta los 685,3 euros.  

En la tabla, la organización compara en un periodo de 14 años, de 2005 a 2019, la evolución de la prestación media del colectivo, que ha aumentado más de un 35%, principalmente por las subidas fijadas por ley de las bases de cotización máximas y mínimas y, aunque en menor medida, por la revalorización anual de las pensiones. También por que cada vez más autónomos optan por cotizar más para tener mejores prestaciones en el futuro.

La pensión de los autónomos creció un 30% en una década

Pero si se toman en cuenta sólo los diez años anteriores, y en base a la última pensión media registrada a mes de julio de 2020, de 777 euros, entonces la prestación media entre 2010 y 2020 aumentó en casi un 30%. Concretamente, en 2010 los autónomos cobraban una prestación a mes de julio de 547 euros, mientras que los trabajadores por cuenta propia en 2020 percibían ya una pensión media de 777 euros al mes.

Esto significa que los autónomos de ahora cobran casi 230 euros más que los de hace diez años. Los expertos consultados atribuyen el aumento de la cuantía de las pensiones en este colectivo a que buena parte de los autónomos han dejado, poco a poco, de cotizar por la base mínima en esta última década y han pasado a hacerlo por bases algo superiores.

Pero, además, hay otros factores que no dependen tanto del cambio de base, sino de la revalorización de las prestaciones, y la subida de las bases mínimas y máximas, que se fijan vía presupuestos, y que aumentaron en muchos de los últimos años.

Subida de las bases mínima y máxima y revalorización de las pensiones

De hecho, como ya avanzó este diario, desde el 2011, el colectivo paga 35 euros más en la cuota mínima a la Seguridad Social y 282 en la máxima. Un gasto que en este contexto de pandemia se ha hecho sentir para muchos trabajadores por cuenta propia. Sin embargo, también es cierto que, junto de las cuotas, ha crecido el número de coberturas presentes y futuras que ahora disfrutan los autónomos.

En el año 2011, por ejemplo, los trabajadores por cuenta propia tenían una base mínima de cotización de 850,2 euros y una máxima de 3.230,10.  Es cierto que en los últimos tres años, dichas bases no ha sufrido variación, pero sólo entre el 2011 y el 2018, la base mínima aumentó 82,5 euros y la máxima 840 euros

Esto afecta directamente a las pensiones, ya que la jubilación se calcula precisamente en función a la base de cotización de los autónomos en los últimos 24 años. Además, como apuntan las organizaciones, que el colectivo haya ido optando poco a poco por bases superiores también afecta y, en principio, debería generar cada año mejores pensiones para los trabajadores por cuenta propia.

Así mismo, la revalorización de las pensiones también ha podido afectar, aunque en menor medida, al aumento de las prestaciones medias. Desde que entró en vigor la reforma del Partido Popular en 2013, las pensiones han crecido un 0,25%. Y estas actualizaciones han hecho que en el último lustro la prestación de los autónomos se haya revalorizado en el entorno de los 80 euros al mes.

Tres motivos por los que los autónomos siguen jubilándose con pensiones bajas

A pesar de todo, lo cierto es que las pensiones de los jubilados autónomos siguen siendo cerca de un 40% inferiores que las de los asalariados. Esto se puede explicar, según el catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Juan López Gandía, porque “muchos autónomos ven su cotización como un impuesto y la intentan bajar al mínimo porque, según entienden, están ahorrando, siendo que en realidad están recortando de pensiones que, más adelante, podrían ser su único sustento. Pero, todavía más preocupante es el caso de aquellos que ni si quiera saben que los autónomos pueden elegir la base que quieran. Sigue habiendo trabajadores por cuenta propia que se piensan que la cuota de autónomos es fija y pagan la mínima por desconocimiento”.

Base de cotización

En esencia, lo que más influye para el catedrático en las pensiones tan bajas que siguen cobrando los autónomos es “la  base de cotizaciónLa jubilación es una prestación contributiva que se calcula en función de lo que hayas aportado durante unos determinados años al sistema. La poca aportación que todavía hace este colectivo a la Seguridad Social y, por tanto, a sus prestaciones es el factor esencial que explica que haya tantos autónomos que lleven toda una vida facturando, en muchos casos, por importes elevados y terminen con pensiones que a penas les dan para vivir”, explicó Juan López Gandía. Es por ello que, el mantra de “he cotizado toda mi vida para esta baja pensión” no es exacto, ya que se puede cotizar más de 40 años años y no tener derecho más que a una jubilación exigua o una prestación por incapacidad pequeña si se ha cotizado por la base mínima.

Por ello, para Gandía es también importante que se flexibilice más todavía la posibilidad de cambiar de base para adaptarla a la realidad económica del autónomo. Hasta la fecha, los trabajadores por cuenta propia pueden modificar su base cuatro veces al año, “pero habría que dar incluso más libertad para ello, porque más cambios de base permiten adaptar más la cotización a un posible aumento de ingresos”.

Años cotizados

Pero además, también son importantes un mínimo de años cotizados, quince concretamente. Por debajo de esa cantidad no hay derecho a prestación. Y, a partir de quince años cotizados, ese derecho va subiendo porcentualmente desde el 50% hasta el 100%, cuando se alcanzan los 35 años cotizados.

Por ello, para entender las diferencias en la prestación y las pensiones tan bajas de los autónomos, “hay que analizar también las carreras de cotización. A la hora de calcular la pensión no sólo importa la base, sino también el tiempo que se ha cotizado para obtener el 100% de la pensión o menos“. 

Para el catedrático, este segundo factor influye mucho porque “la base reguladora se calcula dividiendo lo que aportas cada mes, por un determinado número de meses. Sin embargo, cuando el autónomo, por el motivo que sea, ha cotizado menos años de los que debería, se recortará su pensión en unos determinados porcentajes. A partir de los 15 años cotizados ya puede acceder a la jubilación pero imagina: una persona que haya cotizado por la mínima, que hace años no superaba los 600 euros y, además, tenga sólo 15 años de cotización a las espaldas percibirá la mitad de la pensión. Esto puede dar como resultado pensiones muy bajas. Por más que se añadan los complementos mínimos, el autónomo difícilmente va a cobrar una pensión digna“.

Cambios de régimen

El último de los motivos que explicó Juan López tiene mucho que ver con el primero: volvemos a las cotizaciones bajas. En las pensiones de los autónomos influye mucho la trayectoria de cotización. Es muy frecuente que los autónomos vengan de cotizar los primeros años en el Régimen General por bases relativamente altas y, luego, en los últimos años, que son los que cuentan para la pensión, empiecen a cotizar como autónomos y lo hagan por bases cercanas a la mínima. Por más que hayan cotizado por bases altas durante los primeros años, lo que cuenta son los últimos y, en base a ese periodo, se calculará su pensión final”.

Las “lagunas de cotización” también bajan la pensión del autónomo

Además de todo lo relativo a los años cotizados y la base por la que se cotiza, hay otro factor que apuntó el catedrático en Derecho del Trabajo y Seguridad Social que también influye en las cotizaciones del autónomo y que, para él, es el único en el que realmente los trabajadores por cuenta propia tienen una desventaja a la hora de calcular su pensión respecto a los asalariados.

Los trabajadores por cuenta propia, al igual que los afiliados al Régimen General, deben tener en cuenta que la cuantía de la pensión que recibirán al jubilarse es el resultado de dos variables: años trabajados y bases por las que se cotiza.

El problema viene cuando en uno de esos años que se utilizan para calcular la base reguladora, el trabajador estuvo sin cotizar. Ante esto, la Seguridad Social puede poner en marcha un mecanismo para integrar los años no cotizados en la base y que afecte lo menos posible a la pensión. Sin embargo, esto no sucede con los autónomos.

En el Régimen General, el de los asalariados, estos periodos sin cotizar se integrarán haciendo que las primeras 48 mensualidades no cotizadas se calculen como si se hubieran cotizado con la base mínima de entre todas las existentes en cada momento, y el resto de mensualidades con el 50% de dicha base mínima.

Sin embargo, este mecanismo es sólo valido para los trabajadores por cuenta ajena. La Seguridad Social no prevé ninguna herramienta para integrar los periodos no cotizados de los autónomos. En el caso de trabajadores que causen jubilación a través del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), no existirá fórmula de integración de lagunas de cotización, computando como cero la base de los meses en los que no se aportó al sistema.

Esta discriminación ha sido denunciada en repetidas ocasiones por ATA  que ha exigido fórmulas para que la Seguridad Social llene esas lagunas de cotización de los autónomos. Estos periodos sin cotizar pueden penalizar el cálculo de la base reguladora y, por tanto, del importe de la pensión que cobrará cualquier trabajador y especialmente los autónomos. En su caso, estos periodos sin cotizar  directamente pasan como ‘bases cero’ a la fórmula de cálculo de la base reguladora.

Fuente: Autónomos y Emprendedores

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