Sólo en el primer trimestre de 2026 el gasto en prestaciones por incapacidad temporal ha sido de 4.641 millones de euros, un 14,4% más que en 2025.
Hace unos días contábamos como las bajas por enfermedad, accidente o incapacidad temporal eran una de las mayores fuentes de absentismo laboral, concentrando casi la mitad de las nuevas ausencias laborales entre 2019 y 2026 (como explicamos aquí). Sin embargo, esto no sólo supone una preocupación para empresas o patronales, sino que también lo es para la Seguridad Social ya que el gasto en prestaciones por incapacidad temporal no ha hecho más que crecer en los últimos años
Y es que sólo en los tres primeros meses de 2026 el gasto en incapacidad temporal asciende a 4.641,83 millones de euros (según la Seguridad Social), lo cual supone un aumento del 14,4% con respecto al primer trimestre de 2025, cuando el gasto fue de 4.057,29 millones de euros. A todo esto, hay que sumarle que en los primeros tres meses del año 2024 el gasto fue de 3.586,95 millones de euros. Es decir, entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2026 el gasto ha aumentado en más de 1.000 millones de euros, lo que supone un incremento del 29,4%.
Por otro lado, si observamos el gasto anual entre 2024 y 2025, la sorpresa es aún mayor. En 2024 el gasto total en incapacidad temporal fue de 16.487,02 millones de euros, mientras que en 2025 ascendió a 18.413,27 millones de euros, lo que supone un aumento del 11,7% de un año a otro. Si suponemos que el incremento del 14,4% registrado en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2025 se mantiene durante todo el año, el gasto en incapacidad temporal podría alcanzar 21.000 millones de euros (aproximadamente) en 2026, superando claramente la barrera de los 20.000 millones.
En 2026 el gasto total superará los 20.000 millones
Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en el primer trimestre del año 2024 el número total de ocupados que no trabajaron en la semana de referencia por «enfermedad, accidente o incapacidad temporal» fue de 970.900 personas, mientras que en el primer trimestre de 2026 esta cifra creció hasta los 1.075.900 ocupados sin trabajar por dicho motivo. Es decir, en dos años esta cifra ha crecido en 105.000 personas, lo que supone un aumento del 10,8%.
En el siguiente gráfico del INE podemos ver la evolución:

Esto nos da una imagen más completa de la problemática a la que se enfrenta la economía española, con una sociedad cada vez más envejecida que hace crecer el gasto en este tipo de prestaciones, aumentando con ello el déficit de la Seguridad Social y, en consecuencia, los recursos extra que hay que destinar para sufragar este gasto. Además del coste que supone para las empresas.
Si España ya tenía de por sí un problema con el gasto en pensiones de jubilación, a eso hay que sumarle que el gasto en prestaciones por incapacidad temporal es cada vez mayor y lo seguirá siendo ante el envejecimiento de la población activa.


