El presidente inauguró las charlas electorales televisadas con sus ministros con el siguiente tuit:
De vaciar la hucha de las pensiones… A RECUPERARLA y AMPLIARLA.
#LaMejorEspaña pic.twitter.com/IYgu4mGfPa
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) June 21, 2023

Habla de ampliar la hucha, pero lo hace con proyecciones a más de 20 años, que habrá que ver si se cumplen. Plantea expectativas de ingresos completamente disparadas, que son incluso superiores a las muy optimistas que anticipaba el ministro José Luis Escrivá: para que la hucha alcance el nivel prometido por Sánchez tendríamos que tener una inflación disparada (pero entonces, aunque en términos nominales sí llegásemos a esas cifras, no serían buenas noticias) o sacarle una rentabilidad a lo guardado en ese Fondo de Reserva propia de los mejores fondos de inversión del planeta.
Por lo burdo de la manipulación, se pueden plantear algunas cuestiones obvias:
- La hucha de las pensiones no es más que un truco contable, porque, qué sentido tiene que un organismo con déficit como la Seguridad Social guarde para el futuro parte del dinero que ingresa (y que podría servir para reducir ese déficit en la actualidad).
- Un truco más absurdo todavía si ese dinero lo inviertes en deuda pública española y cuando el Estado español en el futuro tenga problemas para pagar estas prestaciones… tendrá que vender su propia deuda.
- Incluso asumiendo las cifras del Gobierno, la hucha tapa muy pocas de las vergüenzas (en forma de déficit, actual y futuro) de la Seguridad Social. El déficit real de las pensiones (ingresos por cotizaciones menos gasto en todo tipo de pensiones relacionadas con la vejez o la incapacidad permanente) ronda los 40.000 millones (aunque probablemente estaremos ya más cerca de los 50.000). En 2035-37, que es cuando se supone que abriremos la hucha para usar lo ahorrado, lo normal es que esté muy por encima de esa cifra: ¿100.000 millones? Así que esa hucha que tan lozana se intuye en el gráfico de Sánchez apenas taparía algo más de un año de déficit real.
- El gráfico de Sánchez nos recuerda que desde 2015 la hucha de las pensiones ya no tenía más que unos pocos miles de euros (poco más de 2.000 millones a partir de 2019), que no se usaron para reducir, aunque fuera mínimamente, el déficit para no asumir el coste del titular «tal ministro cierra la hucha».
- Todas las cuentas de la Seguridad Social son, en realidad, una falsedad pues dichas cuentas en realidad NO existen “separadas”. Lo que existe es el Estado español, que tiene una serie de gastos (entre ellos las pensiones) y una serie de ingresos (entre ellos, un impuesto al trabajo llamado cotizaciones sociales). Los ingresos y los gastos que cada año el Gobierno de turno imputa a la Seguridad Social no son un dato objetivo o algo incontrovertible: son una decisión política porque el pagador último y el recaudador único (Reino de España) sigue siendo el mismo.
- Vaciar el Fondo de Reserva es propaganda pura. El Fondo de Reserva se utilizó entre 2012 y 2019exactamente para aquello para lo que se creó: pagar parte de las prestaciones. Teníamos una hucha (aunque fuese ficticia) que se llenó en los años buenos; llegó la peor crisis del último medio siglo; recurrimos a la hucha. Si no, para qué sirve.
Lo “bueno” de todo esto
Si de verdad hubiera un organismo independiente que tuviera que cuadrar sus cuentas con cotizaciones, entonces sí que sería para preocuparse, porque estaría en quiebra. Como hablamos de gastos menos ingresos totales del Reino de España, el margen para ir ajustando es mucho mayor, como se ha visto en esta década, en la que los pensionistas han visto garantizados sus ingresos a pesar de las dificultades presupuestarias.
Merece la pena recordar lo que decía el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro:
La Seguridad Social no está quebrada. La Seguridad Social es una parte de la Administración General del Estado. ¿La Seguridad Social estaba bien cuando el déficit de las administraciones públicas era del 9,3%? ¿Estaba yo más tranquilo entonces porque había una parte de la administración que no tenía déficit? No sé por qué hay que mirar a la Seguridad Social como si fuera un régimen propio. La Seguridad Social está asegurada por el Estado como lo ha estado siempre, es un departamento de las administraciones públicas, aunque tiene unos ingresos que vienen de un impuesto propio. ¿O es que las cotizaciones sociales no son un impuesto? Las cotizaciones sociales son un impuesto… y no uno de los mejores. Pero ahora resultará que, por tener ese impuesto, el sistema será más o menos seguro por la recaudación de ese impuesto.
El Fondo de Reserva de la Seguridad Social es un apunte contable, no es una hucha. Un apunte de un superávit aplicado a la compra de deuda pública. Son apuntes contables entre administraciones. ¿Pero qué hucha? ¿Qué es lo que asegura? Lo que lo asegura [el pago de pensiones] es que el total de la deuda pública de España esté siendo valorada de una forma u otra.




