8 de marzo, Día Internacional de la Mujer: La jubilación activa estancada en 64.382 personas y monopolio de los hombres

A finales de enero de 2024, existían en España únicamente 64.382 personas acogidas a la jubilación activa, según la información facilitada a 65YMÁS por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, que dirige Elma Saiz. Se trata de un modelo legal de retiro, que permite compatibilizar el cobro de una parte de la pensión (el 50% con carácter general) y seguir trabajando, ya sea a tiempo parcial o completo, como asalariado o por cuenta propia, y recibir rentas salariales sin límite de cuantía.

Los últimos datos comunicados por el Ministerio reflejan, por tanto, que en 2024 sigue siendo mayoritario el desinterés de los españoles por compatibilizar pensión y empleo mediante esta fórmula; una realidad que ya se constataba en el último Informe Económico-Financiero a los Presupuestos de la Seguridad Social de 2023.

Más en detalle, de esas 64.382 jubilaciones activas en vigor, tan solo 10.653 eran de mujeres pensionistas (únicamente el 16,55%) y las restantes 53.729 eran de hombres (el 83,45%). Cifras que reflejan que la jubilación activa es la gran desconocida del sistema de jubilación español, además de ser un modelo legal que monopolizan los hombres, habida cuenta de la enorme desproporción de género entre las escasas personas acogidas al retiro activo en España.

La brecha salarial que las mujeres arrastran, y que se traduce en pensiones más bajas, así como sus carreras de cotización más irregulares y cortas, y el imperativo legal que obliga a tener derecho al 100% de la base reguladora de la pensión, les impiden a las mujeres, en mucha mayor medida que a los hombres, el plantearse el retiro activo.

Con todo, la jubilación activa no funciona, ni para hombres ni para mujeres, según los expertos, debido a la falta de incentivos para el trabajador y para la empresa, y al hecho de que se precisa el acuerdo con el empresario, lo que explicaría su ínfima aceptación entre los empleados por cuenta ajena. De hecho, en torno al 85% de quienes la solicitan son profesionales del régimen de autónomos. Además, la última reforma de pensiones estableció, para todos, la exigencia de acceder después de un año de haber cumplido la edad ordinaria de retiro, lo que hace desistir a numerosos potenciales solicitantes, por la demora que supone.

Precisamente, la imperiosa necesidad de que la empresa acceda a la jubilación activa (cuando en la mayoría de ocasiones afirma que no le conviene) hace que esta modalidad la usen sobre todo los autónomos, que pueden decidir libremente si siguen trabajando o no, y además tienen el aliciente de poder cobrar el 100% de la pensión, si bien para ello deben tener contratado al menos a un empleado.

Jubilación fundamentalmente masculina

En un reciente debate especial sobre jubilación activa, parcial y demorada, Borja Suárez Corujo, secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, admitía que “existen cuestiones que hay que repensar, porque la realidad está cambiando. Hay un presupuesto esencial para cualquier tipo de actuación, que es la situación del mercado del trabajo, y desgraciadamente, hemos tenido demasiado tiempo un mercado de trabajo anómalo, que no se parecía en nada a los mercados de trabajo de los países de nuestro entorno”.

A su juicio, es necesario “ser prudentes a la hora de manejar el instrumento de la compatibilidad de la pensión con el trabajo, en el sentido de que no debemos perder en ningún momento la perspectiva de que la pensión en sí misma, más allá del trabajo, tiene que garantizar unos niveles dignos para el mantenimiento del nivel de vida”.

Admitía la fuerte brecha de género existente al compatibilizar pensión y empleo, y aseguraba que, entre los aspectos a repensar, figura el hecho de que “la jubilación activa es una jubilación fundamentalmente masculina. Esto responde a diversos factores, que en todo caso hay que tener muy presentes a la hora de hacer un nuevo diseño, que es lo que tratamos de hacer, llevando estas cuestiones a la mesa de diálogo social y compartiendo con las organizaciones empresariales y sindicales posibles medidas que nos lleven a una regulación que sea más satisfactoria”.

Regulación muy disuasoria, según expertos

“Quienes se acercan al momento del retiro y se plantean la jubilación activa, cuando ven que la Seguridad Social les va a descontar el 50% de la pensión mientras estén trabajando, se lo piensan mucho. Además, el requisito de un año extra después de la edad ordinaria es muy disuasorio”,  argumentaba recientemente el director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación MAPFRE , Juan Fernández Palacios.

Para este experto en talento sénior y economía del envejecimiento, es clave que “la jubilación activa se extienda a otras capas, porque ahora casi únicamente se acogen los autónomos (muchos por necesidad) y los pocos asalariados que acceden son de rentas más o menos altas, superiores a la media, y por eso pueden asumir la pérdida del 50% de la pensión mientras compatibilizan el empleo”.

Asimismo, en una reciente entrevista , Martín Godino Reyes, uno de los más importantes abogados laboralistas de España, socio director de Sagardoy Abogados y especialista en pensiones de este despacho, aseguraba que ni la jubilación activa ni la parcial funcionan porque son insuficientes y “establecen tantos requisitos y limitaciones, que convierten a estos sistemas en ineficaces. Hay que simplificar claramente ambos modelos, la jubilación activa y la parcial, haciéndolas accesibles universalmente y sin que supongan un sacrificio para las empresas y los propios trabajadores que contemplan su incorporación a esas fórmulas”.

Sindicatos: los autónomos copan este retiro

Los sindicatos UGT y CCOO, que en estos momentos negocian con el Gobierno una ampliación de la posibilidad legal de cobrar pensión y seguir trabajando, defienden retrasar la jubilación, pero de modo ordenado y siempre voluntario.

Carlos Bravo, secretario confederal de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO ,  los tres perfiles de trabajadores que acogen a la jubilación activa: autónomos que llegan a la edad de jubilación con escasos ingresos y pensión baja, y deben continuar trabajando varios años más; autónomos que no tienen intención de jubilarse, porque su negocio es como su hijo; y asalariados a los que se les ofrece seguir ligados a la empresa, pero como autónomos. En su inmensa mayoría, hombres.

En la misma línea, Cristina Estévez, secretaria de Política Institucional y Políticas Territoriales de UGT , explica que la jubilación activa no funciona en España “porque las empresas no creen en ella”, y respecto a si la Ley actual establece demasiados requisitos a los potenciales jubilados activos, reconoce que quizá harán falta cambios, pero en ningún caso un nuevo contrato para compatibilizar el cobro de la pensión y el empleo, que reclaman algunos expertos. “Ni hablar, porque supondría precarizar la situación laboral del jubilado-trabajador, que no tendría derecho a indemnización por despido.

Requisitos para la jubilación activa en 2024

Desde el 1 de enero de 2024, en paralelo al endurecimiento de la jubilación general, también es más costosa la jubilación activa, puesto que la Ley de reforma de las pensiones de 2021 introdujo restricciones de edad, cotización y base reguladora, y para solicitarla debe haber transcurrido un año desde la edad ordinaria de jubilación (en 2024, son 66 años y 6 meses, para quienes tengan menos de 38 años cotizados; y 65 años para quienes superen los 38 de contribuciones).

Conforme aumenta la edad legal de retiro en España (se situará en 67 años en 2027), cada año se incrementará el tiempo de espera para ser jubilado activo, salvo que el trabajador acumule 38 años o más de cotizaciones (en 2024), los 38 años y 3 meses (en 2025 y 2026), y los 38 años y 6 meses de cotizaciones (en 2027), en cuyo caso, el acceso podrá ser a los 65 años +1.

Otro requisito para acogerse al sistema de jubilación activa es que la persona debe tener derecho al 100% de la base reguladora de la pensión. Y, en cuanto al porcentaje de pensión a cobrar, será del 50% en el caso de los trabajadores por cuenta ajena, mientras que la ley permite que los autónomos cobren el 100% de la pensión, pero solo aquellos que tengan contratado al menos a un asalariado.

La cotización del jubilado activo en 2024 será por incapacidad temporal y contingencias profesionales, y además una cotización especial del 8% en concepto de solidaridad.

Fuente: 65 y más Jubilación activa: masculina y estancada en 64.382 personas (65ymas.com)

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