PENSIONES Y SALARIOS

Las pensiones se acercan al sueldo de los trabajadores: ya equivalen al 88% del salario medio

En los últimos años, la llegada de jubilados al sistema de la Seguridad Social con carreras más largas de cotización, unidas a los sueldos más elevados que estos han cobrado a lo largo de su vida laboral y a la revalorización de las pensiones respecto al IPC ha impulsado la pensión media. Como resultado, esta supuso ya el 88% del salario medio en nuestro país. 

Es una de las conclusiones del análisis realizado por el investigador de Fedea, Miguel Ángel García, en el estudio Las cuentas del sistema público de pensiones en el periodo 2018-2025 por el Instituto Santalucía. El estudio analiza el sistema de la Seguridad Social y el Régimen de Clases Pasivas (un sistema en el que cotizaron algunos funcionarios hasta 2011).

Para el investigador, el hecho de que la pensión media se acerque al salario  medio “muestra la tensión” de un sistema en el que los sueldos actuales son los que pagan las pensiones de quienes ya se han jubilado. El análisis llega hasta 2025 y tiene en cuenta dos regímenes con prestaciones más altas que la media. Según las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Seguridad Social, en mayo la pensión media el Régimen General fue de 1.731,7 euros mensuales (159 euros más alta que el promedio del sistema); mientras que, en Clases Pasivas ascendió hasta los 2.390 euros al mes.

De hecho, el estudio encargado por el Gobierno a la AIReF para evaluar si el sistema de pensiones necesita nuevos ajustes trasladó hace unas semanas que la tasa de generosidad del sistema – incluyendo también a los funcionarios que cotizaron en el régimen especial de Clases Pasivas- se situó en 2025 en el 68,4%. Una tasa que también mide, la relación entre la pensión y el salario medios de los trabajadores.

Hasta ahora, el acercamiento de la pensión media al salario medio se explica por un mayor aumento del IPC que de los salarios. De hecho, desde 2018, la pensión media ha pasado de 1.074 euros a 1.497 euros. Es decir, ha crecido un 40%. En este mismo periodo, la base media de cotización ha pasado de 1.772 euros a 2.269 euros, lo que supone un incremento del 28%, doce puntos menos que la pensión media. Una dinámica que, según la AIReF, cambiará a partir de 2030, cuando el organismo prevé que los salarios crecerán más que el IPC por un mejor comportamiento de la productividad. Las proyecciones de este organismo apuntan que esta tasa caerá hasta el 60% en 2050.

Crecen los ingresos, pero también el déficit

La principal conclusión del estudio elaborado por García es que el déficit publicado por el Ministerio de Seguridad Social solo muestra “una pequeña parte del desequilibrio del sistema” ya que deja fuera el gasto de Clases Pasivas, tiene en cuenta los ingresos de la ‘hucha de las pensiones’ (un fondo que no se pueden utilizar hasta 2032) y considera las transferencias del Estado.

Las cotizaciones explicaron la mayor parte del crecimiento de los ingresos del sistema, sumando 11.344 millones de euros como consecuencia del aumento en el número de afiliados, de la base de cotización y por el incremento del MEI. Ahora bien, las transferencias fueron la segunda partida con mayor crecimiento, con 4.728 millones más (un 11%). Además, estos ingresos ‘extra’ equivalen ya al 20% de los recursos del sistema.

Pese a estos incrementos, los ingresos fueron inferiores a los gastos, con un déficit de 7.352 millones de euros (inferior al de 2024). “El Sistema volvió a recibir un préstamo del Estado por un valor superior al déficit contable (10.003,20 millones) muy posiblemente para realizar la aportación de los ingresos del MEI al Fondo de Reserva de las pensiones”, concluye el análisis.

En concreto, según el estudio publicado por el Instituto Santalucía, en 2025 ha sido necesario inyectar recursos distintos a las cotizaciones sociales (transferencias y préstamo del Estado) por
valor de 56.946,30 M€ (3,4% del PIB) para asumir las obligaciones de gasto. Unas cifras que se dan en un contexto de cifras récord de afiliación y en el que todavía la mayor parte de la generación baby boom no ha llegado a la jubilación

Fuente: Las pensiones se acercan al sueldo de los trabajadores: ya equivalen al 88% del salario medio

La ventaja de ser jubilado: las pensiones suben un 45% más que los salarios en la era Sánchez

La base media de cotización ha pasado de 1.722 euros en 2018 a 2.269, mientras que la pensión media ha crecido de 1.074 euros a 1.497

Uno de los principales cambios de la primera legislatura del PSOE fue la aprobación de la reforma de las pensiones que vinculó las prestaciones al IPC para evitar que los jubilados perdieran poder adquisitivo en los periodos de mayor inflación. Desde 2018, el primer año completo de gobierno de Pedro Sánchez, la pensión media ha pasado de 1.074 euros a 1.497 euros. Es decir, ha crecido un 40%.

Este mayor ritmo de crecimiento respecto a otras rentas es precisamente una de las cuestiones sobre las que alerta el informe Situación de las pensiones en España, elaborado por la consultora KPMG. El documento advierte de un “desajuste estructural” en el sistema, ya que “los ingresos crecen a ritmos inferiores a los gastos comprometidos, reforzando la presión sobre el equilibrio financiero”.

Una de las formas de observar esta evolución es a través de la base media de cotización, un indicador que sirve para aproximar el salario medio, aunque excluye las rentas que superan la base máxima. Desde 2018, esta ha pasado de 1.772 euros a 2.269 euros, lo que supone un incremento del 28%, doce puntos menos que la pensión media.

La diferencia también se aprecia al analizar la Encuesta de Estructura Salarial, que sí incluye el conjunto de las remuneraciones. Según esta estadística, los salarios han crecido un 23% desde 2018. El dato, sin embargo, solo está disponible hasta 2024 y no incorpora las subidas salariales de 2025. Tomando ese mismo periodo, la pensión media aumentó un 33%. Es decir, las pensiones han crecido alrededor de un 45% más que los salarios.

 

En concreto, el informe recuerda que la base media de cotización creció entre un 3% y un 4% anual en 2024 y 2025, por debajo del ritmo al que avanzan tanto el gasto en pensiones como la pensión media. Esta última, revalorizada conforme al IPC, aumentó entre un 4% y un 5% anual durante ese mismo periodo.

La principal diferencia entre las pensiones y los salarios es que la revalorización de las primeras está blindada al IPC. Los sueldos, en cambio, aumentan a través de la negociación colectiva entre empresas y sindicatos, de las subidas del salario mínimo aprobadas por el Gobierno o de los acuerdos alcanzados entre trabajadores y compañías. Es decir, no cuentan con un incremento garantizado.

El fuerte repunte de la inflación registrado entre 2022 y 2023 explica buena parte de esta evolución. La reforma obliga a actualizar las pensiones con el IPC medio del año anterior, lo que provocó revalorizaciones históricas del 8,5% en 2023 y del 3,8% en 2024. Estas cifras contrastan con las subidas de salario pactadas por convenio. Según los datos del Ministerio de Trabajo, en 2023 se pactó un incremento salarial medio del 3,61% y en 2024 del 3,27%.

A esta medida para garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas, por otro lado, se agrega el acceso a la jubilación del ‘baby boom’. Un grupo de trabajadores que entran al sistema con una pensión más elevada debido a sus carreras laborales más largas y mayores cotizaciones.

Impacto sobre el gasto

La revalorización de las pensiones es una de las variables que más impulsa el gasto del sistema año tras año. Así lo constata el último informe de la AIReF sobre estas prestaciones, que señala que «el crecimiento del gasto en pensiones supera el 4% anual hasta 2045, impulsado principalmente por la revalorización de las pensiones con el IPC del año anterior, por el aumento del número de pensiones y, en menor medida, por el efecto sustitución»

Otra de las cuestiones que destaca KPMG es la diferencia entre el crecimiento del gasto y el aumento de los ingresos del sistema. Según la consultora, el desembolso en pensiones aumentó un 7,4% en 2025 respecto al ejercicio anterior -una cifra que tiene en cuenta tanto las pensiones contributivas como las no contributivas-.

En ese mismo periodo, las cotizaciones sociales abonadas por trabajadores y empresas crecieron un 5,5%. Es decir, el gasto avanzó a mayor velocidad que los ingresos destinados a financiarlo. De hecho, entre 2024 y 2025 el Estado tuvo que incrementar un 9% las transferencias a la Seguridad Social para completar la financiación del sistema.

Fuente: La ventaja de ser jubilado: las pensiones suben un 45% más que los salarios en la era Sánchez

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