Figuramos fuera de las cincuenta primeras posiciones del Índice de Libertad Económica, estamos entre los cinco mercados de la OCDE con menor competitividad fiscal y también estamos entre los miembros de la Unión Europea que peor protegen la propiedad privada
A continuación se recogen 15 indicadores que ponen en duda que la economía en España “vaya como una moto”:
1.-Si nos fijamos en el comportamiento del PIB, podemos ver que su avance en el primer trimestre de 2023 ha sido del 0,5%. No fue mucho mejor el dato de los dos trimestres anteriores: en ambos casos, la subida de la producción fue de apenas un 0,4%. Esta inercia retrasa la recuperación del PIB previo a la pandemia a la segunda mitad de 2023.
2.-Desempleo (EPA). El número de ocupados arrancó el ejercicio creciendo a tasas trimestrales 1,8%, frente al 3,1% del pasado curso 2022, mientras que la reducción en el número de desempleados constatada de enero a marzo fue diez veces que un año antes.
3.- La inflación acumulada asciende un 15%. En el caso de los alimentos, la subida de la cesta de la compra roza un aumento agregado del 29%.
Los indicadores adelantados del Ministerio de Asuntos Económicos, correspondientes a mayo (o, en su defecto, en abril):
1.-El Índice de Producción Industrial ha entrado en terreno negativo, con una caída del -1,7%.
2.-El consumo eléctrico peninsular se está reduciendo a tasas del -7%.
3.-La creación de empresas también evoluciona a menos y crece solamente un 1,7%.
4.-Las ventas de las grandes empresas están prácticamente estancadas: solamente mejoran un 0,9%.
5.-La compra-venta de viviendas está retrocediendo al 11,6%.
6.-El consumo de cemento se está reduciendo a una tasa del 11,6%.
7.-El déficit público roza el 5% del PIB y el déficit estructural es prácticamente equivalente, puesto que alcanza el 4,5% del PIB.
8.- La deuda pública ha subido hasta situarse cerca del 115% del PIB y, de hecho, ha aumentado casi el triple en España que en la UE-27 (+15 vs +6 puntos desde 2019 hasta 2022
Comparando la España de 2019 con la de 2022:
1.-El crecimiento medio ha sido del 0,4%, el nivel más bajo de toda la Unión Europea.
2.-La renta por habitante ha descendido un 1,2%, frente al avance medio del 4,3% que registran nuestros socios comunitarios.
3.-En términos de poder adquisitivo, sufrimos un desplome del 6,9%, muy por encima de la corrección del 1,9% que sufre nuestro entorno.
4.-La convergencia con Europa retrocede, pasando del 90% al 85% en términos de PIB per cápita.



