¿POR QUÉ LLAMARLES FIJOS DISCONTINUOS SI EN REALIDAD SON TEMPOREROS (aunque no sean agrícolas)?

La trampa de llamar contratos fijos a los fijos discontinuos lleva implícito un disparo en la destrucción de puestos que nunca fueron empleos fijos.

 

Las claves de la renovación de Yolanda Díaz como vicepresidenta de Pedro Sánchez y ministra de Empleo deben estar, obviamente, en el campo político. Porque la gestión del mercado de trabajo ha sido un rotundo desastre. Los últimos datos sobre destrucción de puestos fijos son algo más que alarmantes: en dos años se han multiplicado por tres la pérdida de estos empleos.

 

 

Un estudio de USO sobre evolución del mercado laboral ha desvelado un preocupante dato. El informe se ha elaborado en base a datos oficiales. Y recoge un apartado titulado “Principales causas de las bajas en la Seguridad Social (último dato septiembre 2023)”. Allí se explica que “el número total de bajas en septiembre comparándolo con el mismo mes de 2022 se incrementa en un 8,3% y en un 7,3% si lo comparamos con 2021“. Efectivamente, frente a las 94.116 bajas de contratos del mes de septiembre de 2021 se ha pasado a un volumen total de 100.979 bajas.

 

Pero lo más preocupante llega en el análisis cualitativo de los contratos destruidos: “Las bajas de afiliados que tenían un contrato indefinido son las que más crecen: un 274% con respecto a 2021 (antes de la reforma) y un 26,6% con respecto al mismo mes de 2022“. Es cierto que la trampa de haber llamado contratos fijos a los fijos discontinuos lleva implícito un disparo en la destrucción de puestos de trabajo que realmente nunca fueron empleos fijos. Pero más datos revelan que no sólo se trata de trampas contables que quedan desveladas.

 

Así, “las bajas de cotizantes que tenían un contrato indefinido suponen el 46% del total de bajas del mes. Se está produciendo un incremento de la “mortalidad” de los contratos indefinidos”. Y, en número absolutos, “la principal causa de bajas en septiembre de 2023 fue el pase a la inactividad de fijos discontinuos, que se incrementa respecto a 2021 en un 654,3%, seguida de las “bajas voluntarias”.

 

Y es que, sea como sea, “en términos porcentuales, las bajas por no superar el período de prueba de los que tenían un contrato indefinido se incrementan en un 791,3% con respecto a 2021″. Y, junto a ello, “crecen, con respecto a 2021, las bajas como consecuencia de despidos disciplinarios de trabajadores con contrato indefinido: un 162%, y aquellos que son por causas objetivas se incrementan en más del 200%”.

 

Hay que recordar que la primera que sabía que se estaba produciendo esta tendencia es la propia Yolanda Díaz. Por ello, ha lanzado a la inspección a una campaña de presiones a las empresas para evitar que despidan a los fijos discontinuos. Así, en abril de este año, se dejó constancia ya de las actuaciones de la Inspección de Trabajo, dependiente del Ministerio de Yolanda Díaz, que había saltado a la calle con una orden: convertir los contratos fijos discontinuos –trabajadores que mantienen el contrato pero que sólo trabajan y cotizan unos meses del año, no todo el ejercicio– en fijos indefinidos por medio de presiones a las empresas para forzar ese cambio.

 

 

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