Elisa Chuliá, investigadora de Funcas, publica un exhaustivo estudio sobre la percepción ciudadana del sistema y advierte: «Se necesita coraje político para las reformas que el modelo precisa»
Esto no pinta bien». En esas cuatro palabras se condensa el parecer de la científica valenciana Elisa Chuliá, profesora de Sociología en la UNED e investigadora de Funcas, el think tank donde acaba de publicar un revelador estudio: la encuesta Funcas 2026 sobre pensiones y educación financiera, que arroja una iluminadora serie de conclusiones sobre el sistema de pensiones, al que ella alude en esos términos. Chuliá, nacida en Valencia en 1967, descarta caer en alarmismos pero también avisa de que el modelo actual necesita reformas, tal vez imposibles en el actual contexto político español: se precisaría un alto grado de consenso entre las principales fuerzas políticas, descartado a la vista de la polarización dominante.
– Según su estudio, ocho de cada diez jubilados entrevistados cree que las reformas realizadas hasta ahora son insuficientes para asegurar el pago de las pensiones. ¿Es un grito de alerta?
-De esa opinión se desprende que hay una conciencia clara de que el problema de las pensiones no está resuelto, que es verdadero y que habría que actuar de manera inminente. Pero no se puede decir, porque soy absolutamente ajena a cualquier tipo de alarmismo que provoque miedo en la gente y sobre todo en los jubilados, que ya no tienen margen de maniobra para hacer otra cosa nada más que percibir su pensión. Yo creo que hay que tranquilizar a los pensionistas porque el sistema es robusto y estable, pero los que estamos ahora pagando las pensiones de hoy, que somos los que estamos trabajando a través de las cotizaciones sociales, sí que sentimos preocupación por si el sistema será igual de estable y de financieramente sostenible como hasta ahora lo ha sido cuando nosotros llegamos a cobrar la pensión.
– ¿No tiene la sensación de que, según este punto de vista que es compartido por buena parte de la academia, se está trasladando el problema? Patada a seguir y que la generación que viene por detrás lo resuelva.
– En cierto modo, sí. Más que irresponsabilidad por parte de las generaciones que vienen, lo que hay es falta de coraje político, porque estas cuestiones son muy difíciles de resolver en todos los países. Quien piense que en España lo estamos haciendo peor, que se dé una vuelta por el mundo, porque realmente este es un tema muy difícil de abordar, de plantear, de manejar, de resolver…
– ¿Por qué?
– Porque hay muchos intereses de una parte muy importante de la población de cualquier país. Ahora, en Alemania se está discutiendo una reforma del sistema de pensiones y también hay bastante inquietud entre muchos colectivos, pero la ventaja es que tienen un gobierno de coalición entre cristianodemócratas y socialdemócratas y los dos partidos saben que si llegara al poder ninguno echaría para atrás la reforma. En España tenemos el problema de que se necesita mucho coraje político para hacer una reforma que implique una contención del gasto . Cabe sospechar que la oposición, sea quien sea, sea ahora la de un partido y en el futuro sea la de otro, va a poner el grito en el cielo para decir que el Gobierno, sea del color que sea, intenta recortar las pensiones y perjudicar a los que se van a convertir pronto en jubilados. Es decir, que esto solo puede hacerse en una reforma del sistema político, con mucho consenso y con un compromiso de todos los participantes de que cuando si ellos llegan al poder no van a revertir la reforma realizada.


