LOS “BABY BOOM” DEMOGRAFÍA Y PENSIONES

La evolución de la población española en el Siglo XX indica un crecimiento desde los 18.6 millones en 1900 hasta los 4 millones en 2000, es decir la población española se ha multiplicado por más de dos. El crecimiento real es el resultado del crecimiento natural de la población (nacimientos menos defunciones) y del saldo migratorio (inmigrantes menos emigrantes). Pueden diferenciarse varias etapas:

  1. a) 1900-1975 el crecimiento fue elevado El incremento habría sido mayor de no haberse visto limitado por la persistencia parcial de la mortalidad catastrófica por epidemias (gripe de 1918); guerras como la de Marruecos (1908-1927) y la Guerra Civil (1936-1939); y la emigración a ultramar y a Europa. A partir de la década de 1960, la superación de los problemas económicos de la posguerra dio lugar a un baby boom, mientras la mortalidad se mantenía en cifras bajas gracias a los progresos sanitarios.
  2. b) 1975-2000 la natalidad descendió (retraso del matrimonio, incorporación de la mujer al trabajo fuera del hogar, anticonceptivos) mientras la mortalidad se mantenía baja . El retroceso habría sido mayor de no haberse visto compensado por el retorno de emigrantes  y por el aumento de la inmigración extranjera desde 1995.

 

Desde 1958, cuando la natalidad empieza a crecer con el desarrollismo y el fin de la posguerra, a mediados de los setenta, los nacimientos en nuestro país rondaron los 650.000 de media cada año. Hasta 14 millones de niños nacieron durante esas dos décadas, 4,5 millones más que en los 20 años siguientes y 2,5 más que en los 20 años anteriores. La generación del ‘baby boom’, que lleva diez años de retraso con respecto a Europa, representa un tercio de la población española actual.

 

Los nacidos después de la posguerra se incorporaron masivamente a la universidad, se formaron, lograron experiencia y consiguieron puestos más cualificados que los de las generaciones anteriores, lo que lógicamente ha repercutido en sus retribuciones y en sus pensiones, más cuantiosas. Su retiro se está produciendo de forma suave, pero se producirá un pico importante en dos décadas, un momento en el que, teóricamente, entrarán 723.000 pensionistas y sumarán cerca de 15 millones. La salida anticipada del mercado laboral de muchos ellos podría reducir considerablemente la cifra.

 

La previsión es que 574.000 ‘baby boomers’ -que nacieron en 1958- se jubilasen en el año 2023 al cumplir 65 años, pero muchos ya lo han hecho incluso una década antes. la entrada del ‘baby boom’ en el sistema de pensiones podría ser menos alarmante de lo esperado, “porque no llegan de golpe sino de forma progresiva”

El desembarco de los primeros ‘baby boomers’, los nacidos a finales de los cincuenta, está siendo silencioso y suave. La estadística que facilita la Seguridad Social  muestra los indicios de esta irrupción, con un aumento de los jubilados de un 16% en la última década, que supone 850.000 personas más cobrando esta prestación que en 2011.

Desde 2019, momento en el que los nacidos en 1958 empezaron a llegar a la edad de retiro voluntaria, ya se han jubilado 205.000 trabajadores con 63 años o menos y la mitad de ellos lo ha hecho con 62 o menos años.

 

Posiblemente, parte del impacto que puede suponer el desembarco conjunto de cerca a 65o.ooo ‘baby boomers’ cada año en la estadística de pensiones ha sido amortiguado por las jubilaciones anticipadas voluntarias e involuntarias, pero llegará un momento en que la mayoría esté recibiendo al tiempo su prestación. Seguir evitando ese momento es el objetivo de Escrivá.

 

Mientras, la nómina de los nuevos jubilados, muchos de la generación ‘baby boom’, que se incorporaron al mercado laboral con muy pocos años, por lo que han tenido largas carreras de cotización -muchos más de cuatro décadas- y sueldos elevados, es ya de 1.456 euros en 14 pagas, un 10% superior a la retribución más frecuente y que la pensión que se cobraba hace solo tres años. También el gasto en prestaciones ha experimentado un importante crecimiento, pasando de los 4,9 millones de euros mensuales de hace 10 años a los casi 7,3 millones actuales, prácticamente un 50% más.

 

También entre los funcionarios acogidos al régimen de las Clases Pasivas -todos aquellos que se incorporaron a la Administración antes de 2011- se constata una entrada importante de nuevos jubilados en su sistema. A partir de 2018, ejercicio en el que cumplieron 60 años los nacidos en 1958, están cobrando pensión 58.000 funcionarios y militares más. Los vinculados a las Clases Pasivas pueden jubilarse de manera voluntaria a partir de los 60 años y siempre que acrediten al menos 30 años de servicios en las administraciones.

 

Fuente: La Información

AQUÍ PUEDES DESCARGARTE LA FICHA COMPLETA

Descarga la ficha en PDF

 

Deja un comentario