Más de 3,4 millones de autónomos en España
Actualmente, España cuenta con más de 3,4 millones de trabajadores autónomos, cifra que sigue creciendo. Destacan dos grupos clave:
- 1,3 millones son mujeres autónomas, alcanzando cifras récord históricas.
- 000 autónomos son extranjeros, lo que refleja la relevancia del emprendimiento en la población migrante.
Además, ha aumentado notablemente la presencia de autónomos sénior (mayores de 55 años), así como la participación en sectores de alto valor añadido como las actividades profesionales, científicas, técnicas y el ámbito de la información y la comunicación, que han generado más del 50% de los nuevos empleos autónomos en el último año.
Cotizan 600 euros menos al mes que los jubilados del régimen general
En julio de 2025, la pensión de jubilación más baja de todos los regímenes activos de la Seguridad Social en España la perciben, una vez más, los trabajadores autónomos. Según los datos más recientes publicados los profesionales por cuenta propia del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cobran una pensión media de 1.009,61 euros al mes. Una cantidad muy inferior a los 1.665,72 euros que reciben, de media, los jubilados del régimen general.
La causa es simple: han cotizado lo mínimo posible durante años. Hasta 2023, el sistema permitía a los autónomos elegir libremente su base de cotización, lo que significaba que la inmensa mayoría optaba por cotizar por la base mínima. Como consecuencia, al llegar a la jubilación, sus pensiones eran notoriamente inferiores, muchas veces incluso por debajo de la pensión mínima garantizada del sistema.
Comparación con el resto de pensiones contributivas
El desfase entre las pensiones de los autónomos y las del resto de jubilados se refleja también al comparar con el conjunto de pensiones contributivas (que incluye jubilación, viudedad, incapacidad, orfandad…). Mientras la media general del sistema se sitúa en 1.311,93 euros al mes, la pensión media de los autónomos es de apenas 909,12 euros. Una brecha de más de 400 euros mensuales.
Lo mismo ocurre con las pensiones de viudedad, donde la media del sistema es de 935,35 euros, mientras que las de los autónomos apenas alcanzan los 681,94 euros. Estos datos reflejan una realidad persistente: los autónomos son, de largo, el colectivo con las pensiones más bajas del sistema español.
Comparación con Europa
El problema de las bajas pensiones de los autónomos no es exclusivo de España, pero sí es uno de los más acentuados en el contexto europeo. En países como Francia o Alemania, los trabajadores por cuenta propia cotizan en regímenes que obligan a contribuir de manera proporcional a sus ingresos reales desde el inicio de su actividad, lo que garantiza pensiones más homogéneas respecto a los asalariados.
- Francia: El sistema de cotización de autónomos (Régime Social des Indépendants, RSI) ha sido reformado para integrarse progresivamente en el régimen general, obligando a cotizar en función de ingresos netos, con tasas superiores a las que históricamente se aplicaban en España.
- Alemania: Los Selbständige (autónomos) están obligados a cotizar al seguro público de pensiones si no disponen de un plan privado alternativo, lo que iguala, en muchos casos, las prestaciones de jubilación de trabajadores independientes y por cuenta ajena.
- Italia: Aunque también permite cierta flexibilidad en las cotizaciones, la aplicación de tramos según ingresos asegura que la brecha entre autónomos y asalariados sea considerablemente menor a la de España.
- Portugal: A partir de la reforma de 2018, los autónomos cotizan por el 70% de sus ingresos declarados, lo que ha reducido significativamente la diferencia entre las pensiones de ambos colectivos.
En comparación, España parte de una base muy baja y recién en 2023 ha empezado a implementar medidas correctivas. Según los cálculos de la Seguridad Social, los efectos de la reforma actual tardarán al menos 10 a 15 años en igualar las pensiones de los nuevos jubilados autónomos a las del régimen general.
Aunque la reforma del RETA supone un avance estructural, sus efectos son a largo plazo y los datos actuales continúan mostrando una enorme desigualdad. Mientras países como Francia, Alemania o Portugal llevan años corrigiendo este desfase, España sigue teniendo a sus autónomos como los jubilados más vulnerables del sistema.
¿Qué esperar para las próximas generaciones?
La reforma del sistema de cotización, vigente desde el 1 de enero de 2023, introdujo un modelo de tramos de ingresos que obliga a los autónomos a cotizar en función de sus rendimientos reales. Este nuevo sistema, impulsado por el Gobierno en colaboración con las organizaciones de autónomos (ATA y UPTA), busca elevar progresivamente las bases de cotización y, por ende, mejorar las futuras pensiones. Sin embargo, los efectos de esta reforma no se notarán hasta dentro de varios años, debido al sistema de cálculo basado en las cotizaciones de las últimas décadas.
La reforma del sistema de cotización de los autónomos es considerada un paso imprescindible para corregir esta histórica desigualdad. No obstante, su impacto será progresivo y no solucionará las diferencias existentes entre los actuales jubilados. De momento, el colectivo autónomo sigue dependiendo de complementos a mínimos y prestaciones no contributivas para alcanzar niveles de renta dignos durante la jubilación.
El nuevo modelo de cotización por ingresos reales para autónomos, que entró en vigor en 2023 en España, continúa su despliegue con importantes efectos económicos y sociales. El sistema —acordado entre el Gobierno, sindicatos, patronal y organizaciones de autónomos— sustituye al modelo anterior de libre elección de base de cotización y se aplicará de forma progresiva hasta el año 2032.
Regularización: más de 1,5 millones de autónomos ajustaron sus cotizaciones
La primera regularización del nuevo sistema —basada en los ingresos reales de 2023— se inició en octubre de 2024 y ha concluido con un saldo positivo de 62,5 millones de euros para la Seguridad Social. Esta regularización se efectuó tras cruzar los datos fiscales definitivos de la campaña del IRPF 2023 con las cotizaciones provisionales declaradas por los autónomos.
Cifras clave del proceso:
- 2,12 millonesde autónomos cotizaron correctamente.
- 1,58 millonesde autónomos necesitaron ajustes:
- 000 cotizaron por debajode su tramo.
- 000 cotizaron por encima.
- En 324.000 casos no constan rendimientos
La devolución media a quienes cotizaron en exceso fue de 523 euros, mientras que el importe medio a ingresar para quienes lo hicieron por debajo de su tramo fue de 473 euros.
Expertos en políticas sociales advierten de la necesidad de introducir mecanismos de compensación para los autónomos próximos a la jubilación que han cotizado por bases mínimas durante décadas, evitando así que la brecha actual se perpetúe.
Este nuevo modelo permite al Estado español reducir la economía sumergida, mejorar la equidad del sistema de pensiones y aumentar la recaudación fiscal, al vincular las cuotas de autónomos a sus ingresos reales. Esto no solo fortalece la sostenibilidad financiera del sistema, sino que también aporta transparencia y justicia contributiva.
En el contexto europeo, España se alinea con países como Alemania, donde los trabajadores por cuenta propia también cotizan en función de sus ingresos, aunque con mayor flexibilidad. La OCDE ha recomendado a sus miembros avanzar hacia modelos que combinen eficiencia administrativa con progresividad fiscal, objetivos que España empieza a cumplir con esta reforma.
Próximos pasos
El reto ahora es definir los nuevos tramos de cotización para el ciclo 2026-2028, que deberán responder a las realidades del tejido autónomo y empresarial, adaptarse a las diferencias sectoriales y geográficas, e incentivar el cumplimiento voluntario. Antes del 15 de junio de 2025, también se habrán finalizado las devoluciones automáticas a los autónomos en pluriactividad, que cotizaron de más durante 2023. La ministra Saiz ha calificado el proceso como “complejo pero necesario” para un sistema más justo y equilibrado. En junio de 2025, el Ministerio Seguridad Social ha anunciado la convocatoria de la Mesa de Diálogo Social para pactar la nueva escala de tramos para el periodo 2026-2028, con el objetivo de cerrar el acuerdo antes de finalizar el año.



