Las nóminas le ganan terreno al IPC por segundo año, pero crecen por debajo del 4,7% registrado en 2023.
Hoteles, restaurantes y alimentos elevan la inflación de la Eurozona al 2%, por debajo aún de la española.

Las subidas salariales se ralentizaron en 2024 siguiendo el camino que marcaron los precios, que registraron incrementos más leves el año pasado. Según se desprende de la estadística anual de coste laboral hecha pública este martes por el INE, el sueldo medio que pagan las empresas españolas se situó en 27.559 euros brutos, un 3,8% por encima de la cifra registrada en 2023.
El repunte del 3,8% en las nóminas quedó por debajo del 4,7% que se registraba en 2023 o del 4,6% que se vio en 2022, pero ha sido suficiente para que los salarios vuelvan a batir a la inflación por segundo año consecutivo. En 2024, el Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró con una subida del 2,8%, un punto por debajo del alza salarial.
La estadística sugiere que los trabajadores están siendo capaces de recuperar una parte del poder adquisitivo que se perdió fundamentalmente en 2022, cuando las subidas de precios alcanzaron el 8,4%, una cifra sin precedentes en cuatro décadas. Los principales organismos de análisis confían en que este crecimiento de los sueldos por encima de los precios siga impulsando el consumo de los hogares, que está llamado a ser el principal motor de crecimiento económico en un contexto internacional de nuevo incierto por la amenaza arancelaria de Trump.
Las estadísticas salariales son lentas y llegan con un decalaje importante respecto al año en curso. Pero los primeros indicadores que llegan sobre la evolución de los sueldos en 2025 apuntan a que el ritmo de alzas se mantiene en el entorno del 4%. La Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL) registró una subida del salario medio que pagan las empresas del 3,8% en el primer trimestre de 2025 en comparación con el arranque de 2024. Una cifra que va en consonancia con la de subidas pactadas en los convenios colectivos que se están firmando este año, que rondan el 4,1%.
Los datos conocidos este lunes apuntan a que los trabajadores del sector energético son los que mejores sueldos registran, con una media de 62.105 euros brutos mensuales al año. Les siguen los empleados en finanzas y seguros (54.170 euros), y los del sector de información y comunicaciones (42.113 euros). No obstante, los mayores incrementos retributivos se han registrado en las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento (6,2%), en finanzas y seguros (6%) y en actividades profesionales, científicas y técnicas (6%).
En la cara opuesta de la realidad salarial se encuentran los sectores típicamente más precarios. La retribución más baja vuelve a ser la hostelería (16.777 euros), seguida por los administrativos y servicios auxiliares (18.810 euros) y otros servicios (19.640 euros). Otros sectores pagados por debajo de la media fueron el comercio (24.456) o la construcción (25.561).
Más allá de los salarios, el coste laboral total que supone un trabajador para la empresa creció un 3,9% en 2024, muy levemente por encima del coste salarial. La estadística del INE refleja que las empresas pagan, de media, 37.525 euros por cada trabajador, de los cuales el 73,4% corresponden al salario y un 24% (9.000 euros anuales) a cotizaciones sociales. El resto se debe a otro tipo de prestaciones, indemnizaciones o retribuciones en especie.


