La tasa de ‘ninis’ en edades previas a la jubilación se eleva hasta el 38%. El sueldo de los sénior es hasta un 25% superior al de los más jóvenes
La generosidad del sistema público de las pensiones español ha dado un vuelco a la comparativa de situación económica entre nuestros jubilados y los del entorno europeo. Si históricamente la renta de los españoles mayores de 65 años había sido inferior a la media de los países de la UE, tras años de revalorización de las nóminas con el IPC para evitar la pérdida de poder adquisitivo por la crisis de inflación, esa relación se ha dado la vuelta, hasta el punto de que nuestros jubilados son ya un 6,4% más ricos que los vecinos del entorno comunitario. Un récord histórico que contrasta con el resultado negativo que arroja la misma comparativa para el resto de la población, ya que los españoles menores de 65 años todavía siguen siendo más pobres que sus homólogos europeos.
Es una de las conclusiones que se pueden extraer de los datos de la oficina estadística europea Eurostat que han recopilado y analizado la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) en un exhaustivo estudio sobre la situación económica de los mayores en España. Tomando como referencia la renta mediana -considerada más representativa que la media para medir la desigualdad económica al evitar el efecto de los extremos- el informe concluye que para los mayores de 65 en España se sitúa en 19.320 euros, un 6,4% por encima de los 18.152 registrados en la UE; mientras, para los ciudadanos con entre 18 y 64 años alcanza los 19.545 euros, un 7,3% por debajo de los 21.092 euros del resto de europeos.
De acuerdo con la información facilitada a EL MUNDO por los autores del informe monográfico, que han dirigido los investigadores del Ivie Lorenzo Serrano y Ángel Soler, esa brecha del 6,4% que se alcanzó en 2023 (último ejercicio analizado) entre la renta mediana de los mayores españoles y los europeos triplica de largo la del año anterior, que se situó en el 2,1%. Hay que recordar que en 2023 el Gobierno aprobó una subida de las pensiones del 8,5% como respuesta a la crisis inflacionista que provocó la guerra en Ucrania.

De ahí el salto en la renta de los mayores de 65, que a estas alturas han consolidado su ventaja sobre los jubilados del resto de países de la UE, habiendo pasado de unas rentas hasta un 2,8% inferiores en el año 2011 a empezar a superar comparativamente a los vecinos a partir de 2020… hasta el desfase récord actual. Entre tanto, el resto de los españoles han seguido siendo más pobres que los europeos. Aunque la brecha se ha reducido desde el 12,1% que llegó a alcanzar en 2021, ese 7,3% registrado en 2023 está muy alejado de la diferencia de apenas el 0,6% que había en 2011.
El propio informe, ahondando en esa notable brecha generacional, señala que dentro de nuestro país también son evidentes las mejores condiciones económicas entre el colectivo de mayores que en el resto de la población. En concreto, la riqueza neta crece progresivamente desde los 76.000 euros en hogares cuyo cabeza de familia tiene entre 35 y 44 años hasta alcanzar un máximo de 226.000 euros para el grupo de 65 a 74 años.
No obstante, la situación económica está directamente relacionada con el nivel de formación, aumentando tanto la renta personal como la riqueza de los hogares en todos los tramos de edad en las cohortes con estudios superiores. Y esta es una de las principales conclusiones del estudio: los jubilados más formados son hasta un 83,6% más ricos que los que tienen estudios básicos (la diferencia de renta es de 30.864 euros anuales frente a 16.807 euros). Y esto no sólo impacta en los ingresos, sino que también gozan de una mayor calidad de vida en términos de salud y bienestar emocional.
Además, se ha demostrado que los mayores más formados experimentan un envejecimiento más activo. Y así se refleja en la participación del colectivo en el mercado laboral, muy heterogénea en función del nivel de estudios, ya que las tasas de ocupación de los mayores de 55 años oscilan entre el 7,5% de los que solo completaron la primaria y el 47,5% de los que cuentan con estudios superiores. Asimismo, la formación contribuye a prolongar la vida activa de los trabajadores sénior, sin embargo, la tasa de actividad de los mayores de 65 en España apenas llega al 3,7%, frente a la media europea del 6,6%.

Según los autores del estudio, «unas pensiones relativamente generosas respecto al salario, con una pensión mediana próxima al 80% del salario mediano de los mayores en España frente a menos del 60% para la media EU-27, y el todavía escaso recurso al empleo parcial -11,6% del empleo de los mayores en España frente al 23,9% medio de la UE-, frenan la tasa de actividad de los mayores».


