ATA no negociará hasta que solucionen los problemas del sistema de cuotas y UPTA reclama una solución para los músicos no habituales
Simplificar y mejorar la prestación de cese de actividad, así como abordar conjuntamente mejoras para los próximos procesos de regularización de cotizaciones una vez que ya se ha zanjado el del año 2023, el primero con el nuevo sistema de cuotas en función de ingresos reales en vigor. Esas son las promesas que arrancaron ayer los representantes de las asociaciones de autónomos, los sindicatos y las patronales al Ministerio de Seguridad Social, que ha reiterado la necesidad de «avanzar en la gestión del proceso de regularización de las cuotas y ampliar la acción protectora. Hemos quedado en volver a vernos dentro de 15 días. Les hemos pedido que hagan aportaciones de los muchos elementos que se han puesto encima de la mesa y, en las próximas semanas, seguiremos trabajando con intensidad», explicó tras la reunión el secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez.
Según fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el objetivo del departamento es avanzar en dos frentes: la gestión del proceso de regularización de cuotas y la ampliación de la acción protectora del sistema. En concreto, el Ministerio se ha comprometido a simplificar y mejorar la prestación por cese de actividad y a revisar, junto a los agentes sociales, los aspectos de mejora del siguiente ciclo de regularización a partir de 2026.
Seguridad Social subraya que «este proceso de regularización, el primero correspondiente al año 2023 ya ha concluido y ha sido un gran éxito», una valoración que el propio Suárez reforzó: «Vemos que hay elementos que son susceptibles de mejora y ahí vamos a incidir y vamos a incidir también en el proceso de regularización. Este proceso de regularización, el primero, el correspondiente al año 23, ya ha concluido y ha sido un gran éxito».
El secretario de Estado destacó el clima de entendimiento entre las partes. «Y yo, desde luego, sí quiero agradecer el buen tono que han transmitido, que han que han expresado todas las organizaciones ahí sentadas», dijo. Sobre el calendario inmediato, añadió: «Hemos quedado en volver a vernos dentro de 15 días. Les hemos pedido que hagan aportaciones por escrito de los muchos elementos que se han puesto encima de la mesa y en las próximas semanas seguiremos trabajando con intensidad».
Qué se negocia: cese de actividad y regularización de las cuotas
De acuerdo con fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la negociación pivota sobre dos ejes:
- Cese de actividad. El departamento quiere simplificar el acceso y mejorar la prestación, que «antes no era obligatoria y ahora constituye una garantía fundamental para estos trabajadores». El Gobierno recuerda que esta cobertura resultó clave «en situaciones de emergencia, como ocurrió durante la pandemia o la DANA».
- Regularización de cuotas. Tras la implantación del sistema de cotización por ingresos reales, el primer proceso de regularización (correspondiente a 2023) ha concluido y es valorado como «un gran éxito». El Ministerio propone analizar con los agentes sociales ajustes técnicos y operativos de cara al siguiente proceso, previsto «a partir de 2026».
Balance del Ejecutivo y lo que falta por hacer
Las mismas fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones encuadran esta agenda en la batería de reformas desplegadas durante los últimos siete años para el colectivo: la mejora del cese de actividad, la equiparación del permiso por nacimiento con el régimen general y el desarrollo del sistema de ingresos reales con la finalidad de acercar pensiones y prestaciones de los autónomos a las del Régimen General. «Hoy, gracias a estas reformas, se avanza hacia una mayor igualdad y seguridad social para este sector esencial para la economía y el tejido productivo del país», sostienen.
Más allá de los principios expuestos, no han trascendido por ahora parámetros específicos (requisitos, cuantías, plazos o procedimientos detallados) sobre la reforma del cese de actividad ni sobre los ajustes de la regularización de cuotas. La parte gubernamental ha reclamado aportaciones por escrito a sindicatos, patronal y asociaciones de autónomos antes de la nueva cita dentro de 15 días, momento en el que se espera aterrizar propuestas y un cronograma más preciso.
Pese a estas buenas palabras ministeriales, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, no las tiene todas consigo y aseguró tras la reunión que «antes de iniciar el despliegue de las nuevas cuotas hay que hacer una evaluación completa del sistema. Nosotros en ningún caso vamos a hablar de cuotas mientras no estén solucionados todos los aspectos pendientes y tengamos una evaluación correcta de los próximos tres años para poder evaluar y ver lo que puede ocurrir». Entre los aspectos pendientes se encuentran las disfunciones en las regularizaciones de cuotas correspondientes a 2023 –que el Ministerio se ha comprometido a solucionar con urgencia «porque pronto empezará la de 2024»– y los problemas para acceder al cese de actividad, dado que «a seis de cada diez autónomos que lo solicitan, se les está denegando». A su juicio, no se puede desplegar una nueva fase del sistema de cotizaciones por ingresos reales «sin contar con una evaluación del sistema actualizada», por lo que ha solicitado formalmente que las cuotas para 2026 sean prorrogadas.
Por su parte, el presidente de UPTA, Eduardo Abad, se mostró más optimista y partidario de que el sistema de cotizaciones por ingresos reales siga avanzando y que las cuotas no se prorroguen para 2026, ya que queda todavía un margen de tres meses para las negociaciones antes de que concluya este año. Además, confirmó que todas las partes comparten que se debe reforzar la prestación por cese de actividad, de manera que sea «realmente ágil, en casos de descensos bruscos de ingresos, que es el que da más problemas para que los autónomos puedan acceder».
En la reunión también se trató la posibilidad de incluir en el RETA a los músicos que desarrollan su actividad de forma no habitual, como un complemento a su actividad tradicional, es decir, trabajadores por cuenta ajena que también desarrollan actividades de trabajador por cuenta propia sin serlo realmente, para que se regule una situación que actualmente tienen de alegalidad.
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