LA SEGUNDA GUERRA FRÍA: ¿DÓNDE ESTÁ ESPAÑA? ZAPATERO/SÁNCHEZ: “OTAN DE SALIDA SÍ”.

Hoy los europeos no cuentan con España para el gran empeño que supone intentar acabar con la guerra en Ucrania pues los atlánticos no fían el futuro de Madrid a otra cosa que no sea la duda sobre sus comportamientos. El PSOE de 1980 era aquel del «OTAN, de entrada NO». El de hoy bajo Sánchez parece más bien inclinado al «OTAN de salida SÍ»

Los medios de comunicación españoles, incluso los más cercanos a las directrices del Gobierno, no han podido evitar el reflejo negativo que la figura del actual presidente del Gobierno español está recibiendo en la prensa internacional. Reflejo que viene de antiguo, dando estado a los continuos desatinos nacionales e internacionales del inquilino de La Moncloa, con el precipitado añadido de las últimas fechas: los premios a Huawei, los castigos a Trump, la distancia con la OTAN, la proximidad a Maduro, la insistencia en obtener para las lenguas regionales de España su reconocimiento como vehiculares para la conversación europea…. Todo ello inevitablemente desembocando en la pregunta central que durante los cuarenta años del franquismo se hicieron propios y extraños: ¿dónde está España?

 

Hoy en día la política exterior actual está muy  lejana a la que desde los tiempos de la Transición se articuló como «europea, democrática y occidental» y que tenía como finalidades inmediatas la pertenencia a la OTAN y al conglomerado europeo, con todas sus consecuencias. No solo ofrecía a España el lugar durante tantas décadas vacío, sino que, además, propiciaba su responsabilidad y visibilidad en el orden internacional. Hoy, lo sabemos y sufrimos, los europeos no cuentan con España para el gran empeño que supone intentar acabar con la guerra en Ucrania sin por ello premiar a los rusos de Putin, y los atlánticos no fían el futuro de Madrid a otra cosa que no sea la duda sobre sus comportamientos. El PSOE de la década de 1980 era aquel del «OTAN, de entrada NO». Hoy Sánchez parece más bien inclinado al «OTAN de salida SÍ».

 

Similar y conexo interrogante surge para averiguar las razones por las que el colectivo Sánchez no ha dejado de mantener estrechas relaciones con la estructura autoritarita y criminal del Maduro venezolano al tiempo que desarrolla estrechos lazos de colaboración con la autocracia china y con una y bien conocida de sus manifestaciones empresariales, la tecnológica Huawei. Con algunas consecuencias ya conocidas y gravemente lesivas para los intereses españoles, como es el abandono del puerto de Algeciras y su sustitución por el de Tánger para el tránsito de los cargueros USA dirigidos al Oriente.

 

Esta historia tiene un nombre y una familia: la del ex presidente del Gobierno español José Luis Rodriguez Zapatero, cuya proximidad con Sanchez es hoy suficientemente aireada en medios públicos y privados, tanto para su eventual participación en las conversaciones paliativas con el prófugo Puigdemont como en su capacidad para situar los intereses nacionales en la misma onda de sus negocios particulares.

 

Ya es hora  para que el Parlamento decida utilizar sus capacidades constitucionales para obtener del actual presidente y de su antecesor en el puesto, la clarificación de tales aspectos, que no solo revelan aspectos particulares de negocios privados sino que arrojan conexiones dudosas o incluso abiertamente contrarias a las opciones internacionales a las que España pertenece como país miembro de la estructura de las democracias occidentales.

 

Fuente: Editorial | El conglomerado público/privado Zapatero/Sánchez.

 

 

 

Zapatero y Sánchez, en la corte de Xi Jinping. La segunda Guerra Fría.

El aún presidente del Gobierno sigue incumpliendo sus obligaciones detalladas en la Estrategia de Seguridad Nacional, se trate de emergencias nacionales o de política exterior y de defensa. El pasado miércoles se produjeron acontecimientos decisivos para la seguridad en Europa. Convocados por el canciller alemán Merz, los principales países europeos -Reino Unido, Francia, Alemania, Italia o Polonia-, la presidenta de la Comisión, el presidente del Consejo y el secretario general de la OTAN mantuvieron un encuentro para fijar una posición estratégica común sobre la guerra en Ucrania. España -la cuarta potencia de la UE- no fue invitada, aunque lo más preocupante para los españoles son las razones por las que Sánchez fue marginado.

 

El Gobierno sanchista ha sido señalado como el apestado de Europa, en el mismo nivel que el primer ministro húngaro Orban.. Sánchez ha provocado un daño irreparable al interés nacional. Confundir EEUU -incluidos Senado y Congreso- con su actual presidente tendrá graves consecuencias para España que durarán años

La obsesión de la coalición sanchista es contra EEUU, una sólida democracia, y está provocando ya consecuencias, especialmente en desconfianza de los servicios de inteligencia estadounidenses respecto a los de España. Para entender la desubicación de Sánchez, basta leer la encuesta de Pew Research Center publicada hace tres días sobre la opinión de los estadounidenses en relación con Ucrania. Casi el 90% considera a Putin un agresor criminal; y hasta un 59% desaprueba, sobre esta guerra, la política de Trump.

 

Todos los aliados saben que en el Gobierno español hay ministros en la órbita del Partido Comunista que consideran a la dictadura china un “aliado fiable” y a EEUU, “el enemigo”. A nadie debiera extrañar, pues, la aproximación sanchista a la China de Xi Jinping, al margen de la Unión Europea. Sánchez, tras los pasos pioneros del prochino Zapatero, se subordina a la estrategia marcada por la dictadura china para Europa: negociar país a país; dividir a la UE; e impulsar todo lo que favorezca la confrontación europea con EEUU. No es una sorpresa que los comunistas chinos elogien en sus medios la “resistencia” del presidente español.

 

El bloque sanchista está reproduciendo los pasos de los gobiernos chavistas y todo el Grupo de Puebla, en el que participa el PSOE, ofreciéndose a la dictadura comunista china para confrontar con Estados Unidos. Sánchez y Zapatero están cooperando con Xi Jinping, un tirano con objetivos de hegemonía global, que cuando llegó al poder en 2013 provocó un giro hacia una dictadura personal sin contemplaciones, orientada a crear en el mundo un área libre de la influencia de las democracias occidentales. Para lograrlo, nada escapa, en la China del capitalismo de Estado, incluida la empresa Huawei y el acceso a los datos sensibles de sus clientes, el Ministerio del Interior español entre ellos.

 

Lo que no ignoran los once líderes europeos que se coordinaron el pasado miércoles es la implicación directa de Xi Jinping en la agresión criminal de Putin en Ucrania, un ataque directo a la seguridad de Europa. Esa guerra no sería sostenible para Rusia sin la cooperación económica y tecnológica de China. El mundo ha entrado en una Segunda Guerra Fría que, igual que la primera, crea una divisoria radical entre democracias liberales, en un bloque, y autocracias y dictaduras, en el otro.

 

En una situación crítica para la seguridad europea supone una frivolidad peligrosa que desde el PSOE -¡Borrell incluido!- se banalice sobre la necesidad de rearme y el gasto militar imprescindible. Hoy, no hay defensa colectiva de la UE posible contra EEUU. Quienes afirman que sí, deben explicar a los españoles cómo. Y ahora, no en treinta años.

Fuente: Zapatero y Sánchez, en la corte de Xi Jinping | Vozpópuli

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