LA CLASE MEDIA SOPORTA EL 91% DE LA RECAUDACIÓN DEL IRPF. EL GRAVAMEN EXCESIVO GENERA MENOS RECAUDACIÓN TOTAL

El 59% de los contribuyentes apenas aporta el 9% del impuesto de la Renta. El 41% de los que más pagan aguanta un tipo efectivo medio del 35%. Según el Instituto Juan de Mariana, la presión fiscal es 3 puntos más alta que el punto de equilibrio, lo que sugiere que los tipos del gravamen están destruyendo actividad económica y generando menos recaudación de la que podría obtenerse con umbrales más bajos que permitirían recaudar menos con gravámenes más moderados.

 

Una política fiscal «seria y ajustada» debe reconocer «siempre» que la adopción de un tipo impositivo elevado «no siempre garantiza una mayor recaudación». Es más, según el último estudio del Instituto Juan Mariana, el incremento de la presión fiscal y de los impuestos «ha tenido un efecto destructivo sobre la base imponible, que se ha traducido en una caída de la recaudación». En base a la Curva de Laffer –que ilustra la relación entre tipos impositivos y recaudación fiscal–, los analistas del Instituto determinan que «cuando los impuestos son bajos, las subidas tributarias generan un aumento creciente de los caudales públicos. Sin embargo, cuando se rebasan ciertos niveles de imposición, esta relación empieza a revertirse y la recaudación disminuye».

 

Esto es lo que ha sucedido en España entre 1995 y 2022 –los años investigados–, en los que en 25 de los 28 años analizados el tipo medio del IRPF ha superado el umbral de equilibrio «lafferiano» y, por tanto, se paga más pero se recauda menos.

 

Las evidencias mostradas por el estudio apuntan a que el tipo medio de equilibrio del IRPF entre 1995 y 2022 sería del 10,77%. Sin embargo, este indicador alcanzó el 13,94% a lo largo de 2022. Por tanto, «España presenta hoy un IRPF claramente superior a los niveles que sugeriría la búsqueda de una mayor eficiencia», señala el Instituto. En el caso de los rendimientos del trabajo, el punto de inflexión del IRPF se alcanza con un tipo medio del 13,72%, pero en la actualidad se ha rebasado en casi tres puntos, hasta el 16,53%. En el caso de los tipos sobre la Renta, la escala oscila entre el 19% y el 47% por ciento, muy por encima de lo que se necesita para la eficiencia recaudatoria basada en la Curva de Laffer, que sugiere adoptar tipos más bajos, de entre el 14,5%y el 36%, 4,5 y 11 puntos menos. A medio plazo, «dichos umbrales generarían mayor actividad económica, que ensancharía las bases imponibles y mejoraría la eficiencia recaudatoria del tributo», pero a largo se perdería esa eficiencia. En el caso de los rendimientos del trabajo, el punto de inflexión sería del 13,72%, frente al 16,53% de ahora. Para los rendimientos del capital, la referencia sería un 18,53%, nuevamente por debajo del 19% actual.

 

El informe también constata que siguen siendo las clases medias las que asumen la práctica totalidad de la recaudación de la Renta. Así, las estadísticas de la Agencia Tributaria para los últimos ejercicios muestran que, de un total de 21 millones de liquidaciones, en torno a 12,5 millones corresponden a personas que declaran ingresos por debajo de los 21.000 euros. Dicho segmento supone, por tanto, el 59% de las liquidaciones y genera «únicamente el 9% del total recaudado», por lo que el tipo medio, de casi un 14%, «puede parecer bajo a primera vista». Por contra, el 41% de los contribuyentes restantes aportan el 91% de la recaudación y sitúa su tipo efectivo medio cerca del 35%.

 

El documento, que toma como referencia el tipo medio para el conjunto de los trabajadores y combina los datos obtenidos de la recaudación con el tipo medio, muestra que «aumentar la presión impositiva no siempre se ha traducido en mayores ingresos fiscales». De hecho, los analistas observan que, en distintos periodos, el aumento del tipo medio «coincide con una desaceleración e incluso con una disminución de los ingresos obtenidos».

 

Esta circunstancia evidencia la necesidad de encontrar «determinados puntos de equilibrio a la hora de diseñar la política fiscal», que como apuntó Arthur B. Laffer, «adoptar un tipo excesivamente elevado puede desincentivar la actividad económica, reduciendo la base imponible del gravamen y limitando, en última instancia, la capacidad recaudatoria del impuesto». Según evidencia el Instituto Mariana, «los ingresos fiscales crecen a medida que el tipo medio del impuesto aumenta hasta llegar a un punto de saturación. A partir de dicho umbral, los ingresos se desaceleran e incluso se reducen». Tal evolución decreciente se produce «a pesar de que los formuladores de políticas públicas opten por mantener o incluso seguir incrementando los tipos impositivos». Esto sugiere que, en la práctica, «los tipos aplicados en el IRPF español se han situado más allá del punto de equilibrio».

 

En sus conclusiones, el informe incide en «la importancia de aplicar una estrategia fiscal basada en la eficiencia y el equilibrio, en lugar de aumentar los tipos, con el fin de maximizar la recaudación», por lo que «un ajuste a la baja podría ayudar a mejorar la eficiencia recaudatoria», merced a un ensanchamiento de la base imponible y un aumento de la actividad económica propiciada por el alivio de la presión impositiva».

 

Fuente: Golpe fiscal: la clase media soporta el 91% de la recaudación del IRPF

 

El IRPF español se sitúa ya en el precipicio de la Curva de Laffer

Es posible recaudar 1.000 millones con umbrales del IRPF un 25% más bajos, pasando de tramos del 19% al 47% a niveles del 14,5% al 36%.

 

Aunque la recaudación fiscal está en máximos históricos, la eficiencia con la que se obtienen los caudales públicos está menguando. Tal y como explicó el economista estadounidense Arthur B. Laffer, un aumento excesivo de los tributos hace que las bases imponibles se resientan, recortando así la capacidad de recaudar vía crecimiento y volcando entonces la generación de ingresos por la vía de una presión fiscal cada vez más asfixiantes.

 

En España, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) ha alcanzado niveles de tributación tan altos que sus tramos se sitúan ya en la pendiente descendente de la Curva de Laffer, lo que sugiere que los tipos del gravamen están destruyendo actividad económica y generando menos recaudación de la que podría obtenerse con umbrales más bajos que permitirían recaudar menos con gravámenes más moderados.

 

Así se desprende del nuevo informe del Instituto Juan de Mariana, que evalúa la eficiencia recaudatoria del IRPF entre los años 1995 y 2022, comparando los ingresos obtenidos por esta vía con el tipo medio efectivo del impuesto. Como apunta el IJM, «es importante recalcar que el tipo medio del IRPF se obtiene calculando la tributación efectiva de todos los trabajadores de nuestro país. Esto significa que se toman en cuenta millones de declaraciones correspondientes a personas de ingresos bajos que, en la práctica, no pagan IRPF o hacen una aportación casi simbólica por dicho concepto. Así, las estadísticas de la Agencia Tributaria para los últimos ejercicios muestran que, de un total de 21 millones de liquidaciones, en torno a 12,5 millones se corresponden con personas que declaran ingresos por debajo de los 21.000 euros. Dicho segmento supone, por tanto, el 59 por ciento de las liquidaciones, pero genera solamente el 9 por ciento del total recaudado. De ahí que el tipo medio, de casi un 14 por ciento, pueda parecer bajo a primera vista. No en vano, para el 41 por ciento de contribuyentes que aportan el 91 por ciento de la recaudación, el tipo efectivo se sitúa, en promedio, cerca del 35 por ciento».

 

Partiendo de esa base, y de acuerdo con el análisis del IJM, el punto álgido de eficiencia lafferiana llegaría con un tipo medio del 10,77%, muy por debajo del 13,94% que alcanzó el IRPF en 2022. Si nos ceñimos solamente a las rentas del trabajo, el punto de inflexión de la Curva de Laffer llegaría con un tipo medio del 13,72%, por debajo del 16,53% observado en la realidad. Hay, por tanto, un desfase aproximado del 25% entre los tipos aplicados en el gravamen y los umbrales recomendados por la Curva de Laffer.

¿Qué significa esto? El IJM apunta que «la escala de tipos del IRPF oscila en la actualidad entre el 19% y el 47% ciento, pero el análisis de eficiencia recaudatoria basado en la Curva de Laffer sugiere la adopción de tipos un 25% más bajos, situando la horquilla del IRPF entre el 14,5% y el 36% por ciento».

Lo vemos en la siguiente tabla:

A medio plazo, el IJM apunta que «estos umbrales no solamente no aportarían menos recursos, sino generarían 1.000 millones de euros de recaudación extra, como resultado de una mayor actividad económica que ensancharía las bases imponibles y, en última instancia, mejoraría la eficiencia recaudatoria del tributo».

 

El economista Arthur B. Laffer popularizó en los años 70 el estudio de la relación entre los tipos aplicados y la recaudación tributaria. La leyenda cuenta que Laffer dibujó la famosa curva en una servilleta mientras almorzaba con varios altos cargos del gobierno del presidente republicano Gerald Ford. Laffer quería alertar de las consecuencias contraproducentes que se podían derivar de una subida de impuestos y esbozó un gráfico similar al siguiente:

 

Hasta ahí la teoría. En la práctica, el estudio de la Curva de Laffer acometido por el IJM solamente puede abarcar aquellos umbrales de tributación que se han aplicado realmente. De ahí que el gráfico resultante tenga la siguiente forma y refleje simplemente la elasticidad de la recaudación del impuesto para tipos medios comprendidos entre el 10,5% y el 14%, que son los niveles observados de 1995 a 2022.

 

También en el IRPF de las rentas del capital podemos ver que los niveles de tributación aplicados por el fisco español son superiores a los niveles de eficiencia que sugiere la Curva de Laffer. Lo vemos en el siguiente gráfico:

 

Como se puede apreciar, los niveles de eficiencia del gravamen tocan techo en el 18,5%, frente al tipo medio del 19% que se alcanza en la actualidad, a través de una escala de tipos que se mueven entre el 19% y el 27%. De modo que, también en el caso de la fiscalidad del ahorro, los niveles de imposición observados en España son muy superiores a los niveles de equilibrio que sugiere el estudio práctico de la Curva de Laffer.

 

Fuente El IRPF español se sitúa ya en el precipicio de la Curva de Laffer – Libre Mercado

 

Fuente: La-Curva-de-Laffer-y-el-IRPF-B4.pdf

 

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