Más de 30 incendios activos han devorado decenas de miles de hectáreas en españa. Tres personas han fallecido por culpa de las llamas,
Mientras el país huele a resina quemada y a electrodoméstico chamuscado, el presidente “sigue la evolución” desde su retiro en La Mareta.
El Estado se ha movido y la UME está desplegada. Nadie discute el esfuerzo de miles de profesionales —militares, bomberos, guardias civiles, policías, retenes— que se dejan la piel pero Pedro Sánchez continúa con el simulacro holográfico de la “gestión remota” sin dignarse a su deber institucional de marcar la distancia entre quien manda y quien sufre.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha informado de que durante la pasada noche han continuado trabajando en 10 incendios diferentes en todo el país. En concreto, han intervenido para sofocar las llamas en Cangas del Narcea (Asturias), Jarilla (Extremadura), Yeres (León), Maceda, Chandrexa, Oimbra, Mezquita ( Orense), Teresa de Cofrentes (Valencia), Puercas y Molezuelas de la Carballeda (Zamora).
En estos momentos, hay 16 incendios activos en Castilla y León, de los cuales seis se encuentran en Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2 en las provincias de Zamora, Palencia y León, mientras que tres alcanzan el nivel 1 en León.
En Castilla y León hay en torno a 37.000hectáreas calcinadas En Galicia el fuego ha arrasado al menos 22.000 hectáreas y en Extremadura hay carreteras cortadas por culpa del grave incendio de Jarilla y se encuentran activos cuatro incendios en Malpartida de Plasencia, Casares de Hurdes, Trujillo y Jarilla. Este último ha arrasado 4.625 hectáreas, y ha atravesado la autovía A-66 y la carretera nacional N-630, que permanecen cortadas al tráfico en estos momentos.
La inversión pública forestal que llevan a cabo anualmente el Estado y las comunidades autónomas para el cuidado global de los bosques ascendía a 1.742 millones de euros en 2009. Trece años después, en 2022, esas mismas partidas presupuestarias habían caído hasta los 1.295 millones de euros, un 26% menos.
La Unión Europea reconoce que España gasta 500 millones menos que Grecia y Portugal en la prevención de incendios. El Gobierno ha recortado drásticamente la flota de aviones destinados a apoyar a las comunidades autónomas en la extinción de incendios. En 2024, el Ejecutivo de Pedro Sánchez movilizó 50 aeronaves para llevar a cabo este cometido, sin embargo, de cara a este año y hasta 2027 el Ministerio de Transición Ecológica ha reducido la contratación de estos aviones a tan solo 42 unidades, a pesar del aumento de las hectáreas devastadas por el fuego. El Gobierno ha solicitado a la Unión Europea dos aviones cisterna, que llegarán al país en las próximas horas




En teoría, la gestión de incendios recae en las comunidades autónomas. En la práctica, la magnitud de la tragedia —tres muertos, varios heridos graves, decenas de pueblos evacuados— exige coordinación estatal real. El PP gobierna en buena parte de las autonomías afectadas, y eso le permite defender su gestión local mientras arremete contra el Gobierno central. El PSOE responde señalando las carencias regionales y acusando a los populares de ponerse de perfil. Entre reproche y reproche, la UME y los bomberos siguen en el monte, y los vecinos siguen con la manguera en la mano. La política española ha convertido la gestión de crisis en un género propio: una mezcla de teatro, tertulia y guerra de memes. Los incendios se apagarán, el AVE volverá a circular y cada cual archivará sus dardos para la próxima campaña. Pero el veredicto ya está escrito: no fue el fuego quien dejó al descubierto la fragilidad del Estado, sino su propia ausencia.
Pedro Sánchez, estando de vacaciones, se trasladó el 22 de agosto de 2019 a la isla de Gran Canaria, entonces gobernada por Ángel Víctor Torres, actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática. También interrumpió sus vacaciones en 2022 para visitar las zonas afectadas por los incendios que sacudieron la provincia de Castellón, cuando tanto la alcaldía de la ciudad como la presidencia de la Comunidad Valenciana estaban en manos del PSOE, con Ximo Puig a la cabeza.
Aunque todavía se desconoce si Sánchez va a suspender sus vacaciones para visitar alguno de los 14 incendios, el presidente del Gobierno, ha elegido estar activo en X, donde ha expresado su agredecimiento a los equipos de emergencia.
Por su parte, el Rey Felipe VI ha llamado a todos los presidentes de las zonas afectadas para interesarse por la situación, algo que no han hecho ni el presidente del Gobierno ni ningún ministro; a excepción de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien llamó al presidente de Galicia, Alfonso Rueda.
Casi 84.703hectáreas quemadas en 36 incendios entre los pasados 6 al 12 de agosto. La superficie nacional que ha resultado calcinada en lo que va de 2025 es más del triple que la que ardió durante todo 2024