EL RANKING DE LA VERGÜENZA: ESPAÑA ES LA ECONOMÍA PEOR GESTIONADA DE EUROPA

Así lo acredita un demoledor estudio del Instituto Juan de Mariana que compara 27 países en base a cinco variables clave como el PIB o el empleo.

El Indicador de Gestión Económica (IGE) del Instituto Juan de Mariana (IJM) mide el desempeño de las veintisiete economías de la Unión Europea (U2-27) a partir de cinco categorías de estudio: crecimiento del PIB, creación de empleo, moderación de la presión fiscal, mejora del poder adquisitivo de las familias y control de la deuda pública.

 

Esta métrica pretende reflejar cuál ha sido la evolución de las distintas economías comunitarias a lo largo del último lustro (2019-2023), de modo que se puede interpretar como un ranking que valora qué países han estado mejor o peor gestionados en un periodo complejo, marcado por la pandemia del coronavirus.

 

«El gobierno de Pedro Sánchez ha insistido en vincular esta tendencia con factores externos como la crisis del covid-19, la invasión rusa de Ucrania, la subida de los precios internacionales de la energía, etc. Sin embargo, la mitad de los países europeos ha reducido la presión fiscal con respecto a 2018 para dejar más recursos a las familias y empresas y contribuir con ello a generar más crecimiento y más empleo en un contexto internacional considerado adverso», indican.

 

PIB

Si medimos el crecimiento del PIB entre 2019 y 2023, encontramos que la evolución media de la producción española arroja un tímido aumento de 2,3 puntos. Esto nos sitúa en el número 22 del ranking europeo, con una evolución del PIB que se sitúa más de un 50% por debajo de la media europea, que describe un aumento de 5,6 puntos para los mismos cinco años analizados.

 

La brecha de crecimiento es aún mayor en comparación con Portugal (7,8 %) y alcanza dimensiones abismales cuando nos medimos frente a Irlanda (35,4 %).

 

Mercado laboral

España registra una mejora del 16,7 % en la tasa de paro. «No obstante, el 90 % de la reducción se explica por el maquillaje estadístico de los fijos discontinuos. Si medimos el paro efectivo y consideramos la situación de esos 700.000 trabajadores que no están ocupados pero han sido borrados de la cifra oficial, encontramos que la caída del desempleo entre 2019 y 2023 ha sido de apenas un 1,4 %, lo que nos coloca en el puesto 18 de la lista», señalan.

 

Grecia ha sido el país con mejores resultados en términos de reducción del paro. Pese a esto, la vicepresidenta del gobierno de Pedro Sánchez y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha criticado las reformas laborales introducidas por el país heleno.

 

Presión fiscal

La presión fiscal ha subido en 2,9 puntos del PIB entre 2019 y 2023, pasando del 35,4% al 38,3% del PIB. España figura como el segundo país de la UE-27 con mayor aumento de los impuestos para el periodo analizado, solamente por detrás de Chipre. El promedio comunitario arroja una subida de apenas 0,1 puntos del PIB, con trece países miembros que han reducido su presión fiscal y otros siete que la han aumentado de forma muy moderada. Por lo tanto, la senda de la tributación observada en España se aleja claramente de los patrones observados en el Viejo Continente y pone de manifiesto que los contribuyentes de nuestro país han vivido un «estallido fiscal» en toda regla.

 

El Instituto ha estudiado también la evolución de la presión fiscal en España, medida como la variación de los ingresos totales que recaban las Administraciones Públicas a través de las distintas vías recaudatorias: fundamentalmente, impuestos y cotizaciones sociales.

 

El cálculo se plantea expresando el dinero obtenido por las arcas públicas en relación con el PIB. Con esta variable se puede ver hasta qué punto España evoluciona hacia un modelo en el que los ciudadanos tienen más dinero en el bolsillo o, por el contrario, es el Estado quien cada vez maneja más recursos.

 

La conclusión es que la presión fiscal ha subido en 2,9 puntos entre el cierre de los años 2018 y 2022, de modo que ha pasado del 35,4 % al 38,3 % del PIB. Se trata del segundo registro más alto de los veintisiete países de la Unión Europea en el periodo analizado.

 

La evolución media observada en los veintisiete países de la UE apunta que la presión fiscal se ha mantenido prácticamente inalterada, con un aumento simbólico de apenas 0,1 puntos del PIB. Además, en economías nórdicas que la izquierda española suele citar como modelo al que seguir se aprecia una notable caída de la presión fiscal: 2,7 puntos en el caso danés y 2,1 en el sueco, mientras que en Finlandia se observa un aumento de 0,6 puntos, casi cinco veces menos que en nuestro país.

 

«Tampoco tiene fundamento la afirmación realizada desde el Gobierno de que la recaudación tributaria sube porque crecemos y creamos empleo, ya que en los últimos 5 años la recaudación tributaria ha aumentado 7,5 veces más de lo que ha crecido la economía española y 3,3 veces más de lo que lo ha hecho el empleo», indican desde el Instituto.

 

Renta per cápita

La renta per cápita en paridad de poder adquisitivo, el dato que mide el poder de compra de los españoles, ha caído un 5,5 % entre los años 2019 y 2023, el periodo en el que Pedro Sánchez ejerce como presidente del Gobierno.

 

España ha sido el segundo país europeo en el que más ha caído la renta per cápita en paridad de poder adquisitivo. La caída del 5,5 % en España contrasta con el incremento en renta per cápita en 18 de los 27 países de la Unión Europea, incluida Portugal, que mejora un 1,3 % en estos años, y por supuesto Irlanda, en donde sube un 23,7 %. Alemania está un puesto por detrás de España y Francia uno por delante.

 

El salario medio en España en los dos últimos años ha perdido 615 euros en poder de compra. En un hogar compuesto por dos personas que perciben el salario medio, sus ingresos se habrían reducido en 1.230 euros.

 

El Instituto resalta que los datos contribuyen a acelerar un fenómeno preocupante: la brecha creciente entre España y el resto de la UE en la renta per cápita de sus ciudadanos. «Durante el mandato de Sánchez, esta ratio ha pasado de alcanzar el 91 % de la Unión Europea a situarse en un 86 %. Nos vuelve a meter en el club de los países pobres de la Unión, que tienen derecho a solicitar acceso a los fondos de cohesión que ofrecen las instituciones comunitarias, algo que no había sucedido ni en los peores momentos de la anterior crisis financiera», indican desde el Instituto. «He aquí una paradoja: si el Gobierno solicita estos fondos, estará reconociendo el fracaso de su política económica. Si no lo hace, estará dejando un dinero encima de la mesa al que todos los españoles tienen derecho con arreglo a los criterios que fija Bruselas», añaden.

 

Si medimos la renta per cápita en paridad de poder adquisitivo, encontramos que este indicador cae un -5,5% de 2019 a 2023 en el caso de España. Este desplome explica por qué la brecha de renta que separa a España del promedio europeo ha crecido de 9 a 14 puntos porcentuales. El país con mejores resultados en esta rúbrica es Irlanda, mientras que el peor d de la tabla es Francia.

 

Deuda pública

El peso de la deuda pública sobre el PIB ha subido de forma moderada en la UE-27, con una subida de 3,3 puntos entre 2019 y 2023. En cambio, en España se observa un repunte del 10,8 que triplica la media comunitaria. En 2023, la deuda pública subió a un ritmo de 165 millones al día. De hecho, a lo largo del mandato de Pedro Sánchez, por cada 1 euro de aumento del PIB se han emitido 2 euros de deuda pública.

La conclusión de este estudio no puede ser peor: nuestro país figura como el último del ranking.

  

El ranking de la vergüenza

Si agregamos estas cinco variables, obtenemos la siguiente tabla de resultados

 

Como puede verse, los resultados que arroja el Indicador de Gestión Económica (IGE) sitúan a España como el país con peores resultados para el periodo 2019-2023. Bajo mandato de Pedro Sánchez, somos el farolillo rojo del Viejo Continente porque el PIB ha crecido muy lentamente, el empleo apenas ha mejorado una vez se descuenta el maquillaje estadístico, la presión fiscal se ha disparado con fuerza, el poder adquisitivo de las familias está cada vez más lejos de los niveles observados en el resto de Europa y la deuda pública ha subido de forma significativa. De hecho, agregando todas las puntuaciones del IGE, estamos un 7,4% por debajo de la clasificación promedio alcanzada en la UE-27.

 

ENLACE AL ESTUDIO

IJM-INDICADOR-DE-GESTION-ECONOMICA-2019-2023-COSTE-DEL-SANCHISMO-INFORME.pdf (juandemariana.org)

 

 

 

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