El plan alemán para suavizar la subida de cotizaciones y pagar sus pensiones con un fondo soberano

Creará su propia ‘hucha’ para invertir en los mercados y evitar que las cuotas lleguen al 22,7%

Berlín diversifica la financiación de las prestaciones al recurrir a los mercados de capitales

Anticipa el impacto del retiro del ‘baby boom’ pese a ser un sistema menos generoso

Europa se prepara para el invierno demográfico dará la vuelta a la pirámide poblacional. La generación del baby boom se jubilará en masa, a diferentes ritmos según cada país, y la natalidad mira a la baja, especialmente en el sur de Europa. El país referente en lo económico a nivel comunitario prepara también sus cuentas públicas para asumir el desajuste que provocará la pérdida de millones de trabajadores cuya renta ahora dependerá de las pensiones. Su nuevo fondo soberano para pagar pensiones suavizará la subida prevista del tipo de cotizaciones sociales que abonan empresas y trabajadores: “el Gobierno prevé que el tipo de cotización pase al 22,3% en lugar del 22,7% hasta 2045 gracias al nuevo fondo”, explica el Affiliate fellow de Bruegel, David Pinkus.

Alemania ha sido el último país en crear su particular hucha que llenará con 200.000 millones la próxima década. Operará en los mercados para generar rentabilidad, aliviar la subida de cotizaciones que pagan los trabajadores y las empresas, y afrontar así el impacto financiero en las próximas décadas. Imita el modelo que usa Noruega o Japón para mantener su nivel de vida. ¿En qué se diferencia de la última reforma de pensiones en España y nuestro Fondo de Reserva?

Cómo es el sistema alemán

El sistema público de pensiones alemán es un sistema de pensiones de reparto vinculado a los ingresos, similar al modelo español. Como ocurre también en España y en otros países europeos, la cultura financiera alemana también ha permitido desarrollar los planes de pensiones privados, un modelo de capitalización individual o colectivo al que el trabajador o grupo profesional-sectorial puede realizar aportaciones y ‘rescatar’ ese ahorro en su jubilación. El régimen de reparto es el principal ingreso en la jubilación para la mayoría de la población, tal y como apunta Pinkus.

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“El principal reto para el sistema es el cambio demográfico, similar al de muchos otros países europeos”, explica Pinkus. Las previsiones de Eurostat apuntan a que la tasa de dependencia (proporción de personas mayores de 65 años sobre la población en edad de trabajar) aumentará del 37,3% en 2022 al 49,8% en 2050. “En 2050 habrá casi una persona mayor por cada dos trabajadores en el país. Se prevé que la proporción siga aumentando significativamente después de 2050″, asienta el experto.

Un fondo para invertir

La gran novedad de la reforma de pensiones de Alemania es la creación de un fondo de inversión que busca generar rentabilidad y ganar dinero para ayudar a financiera exclusivamente las pensiones. ¿No suena conocido? El sistema español ha diseñado una nueva cuota, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) para generar una ‘falsa sensación de ahorro’. A la vez, usa ese patrimonio para reinvertirlo en la propia deuda pública que genera el Estado o la Seguridad Social.

El modelo alemán es diferente. “En 2024, el Gobierno transferirá una cantidad inicial de 12.000 millones de euros a este fondo, gestionado por una fundación pública que se creará a tal efecto. Está previsto que esta cantidad aumente un 3% cada año y se financiará con deuda pública. El Gobierno tiene previsto transferir otros 15.000 millones de euros de activos al fondo hasta 2028. Espera que el fondo esté valorado en más de 200.000 millones de euros a mediados de la década de 2030″, detalla el experto.

España empezará a usar su propia hucha en 2032. En Alemania será desde 2036 cuando su fondo “deberá desembolsar de media 10.000 millones anuales para ayudar a financiar el gasto en pensiones y contrarrestar el aumento de la tasa de cotización”.

La filosofía de esta última reforma camina en sentido contrario a la española, donde se ha actuado sobre los ingresos a través de una subida de cotizaciones sociales sin racionalizar el gasto. “La idea del fondo es diversificar las fuentes de financiación del sistema de pensiones. A través del fondo, el régimen público de pensiones debería beneficiarse de las ganancias obtenidas en los mercados de capitales”, resume Pinkus.

“El fondo se financiará con deuda pública. Esta es una diferencia importante con el fondo español. No se financiará con las cotizaciones de los trabajadores al sistema de pensiones o a la Seguridad Social, sino con deuda pública. En cambio, es la finalidad del fondo lo que lo vincula al sistema de pensiones: sus recursos deben utilizarse únicamente para financiar el gasto en pensiones”, indican desde Bruegel. Por tanto, este modelo es diferente a un sistema de capitalización, donde las cotizaciones sociales (aportaciones) se ingresan en un fondo y se invierten en los mercados de capitales.

En todo caso, Berlín se compromete con los últimos cambios legislativos a mantener su particular generosidad: es menor que la media de los países desarrollados, entendiendo este concepto como pensión sobre salario medio o previo al retiro. Garantizará que esta ratio suponga al menos el 48% del salario medio de los trabajadores alemanes.

Fuente: El Economista El plan alemán para suavizar la subida de cotizaciones y pagar sus pensiones con un fondo soberano (eleconomista.es)

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