El MEI se cuela a través de una enmienda con Bildu y ERC
El Gobierno ha aprovechado una enmienda de ERC y Bildu a la reforma de pensiones, en la que se exigía la supresión del Factor de Sostenibilidad aprobado en la reforma de pensiones del PP de 2013, para colar en el trámite del Congreso la subida de cotizaciones sociales de 0,6 puntos en que se traducirá el tan cacareado Mecanismo de Equidad Intergeneracional y garantizar así una tramitación lo más rápida posible de su reforma de pensiones.
Dado que el Grupo Socialista no había planteado enmienda alguna al proyecto gubernamental y que Seguridad Social había optado de manera no poco controvertida por no incluir el MEI en el texto inicial de su reforma de pensiones, con el argumento de dar espacio a la negociación con sindicatos y empresarios, el equipo de José Luis Escrivá se ha visto obligado finalmente a ‘engancharse’ a una de las enmiendas vivas planteadas por otros grupos parlamentarios para poder incluir el mecanismo en el texto que se votará el lunes 22 de noviembre en la Comisión de Trabajo, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y evitar que éste tenga que volver a pasar por el Congreso tras su viaje por el Senado.
Este modo en que el Gobierno ha decidido resolver este asunto ha sido duramente criticado por las fuerzas parlamentarias pues entienden que Escrivá ha hurtado al Parlamento la posibilidad de debatir sobre uno de los elementos clave y critican también que se haya optado por introducir ese mecanismo de tapadillo mediante una enmienda transaccional y con apenas unas horas para decidir sobre el aspecto definitivo que tendrá la reforma de las pensiones tras su paso por el Congreso de los Diputados.
De hecho, el texto final la enmienda de ERC y Bildu vuelca punto por punto el acuerdo alcanzado con los sindicatos. Tal y como se acordó con los sindicatos, esos 42.000 millones extra que se prevén obtener por esa vía se reservarán en el Fondo de Reserva y se destinarán de forma exclusiva a atender las desviaciones de gasto que se produzcan a partir del año 2032 respecto a una estimación que aún está por realizar por parte de la Comisión Europea.
La OCDE critica el MEI
Varapalo de la OCDE a la propuesta de reforma del sistema de pensiones capitaneada por Escrivá. El organismo considera que un ajuste automático de las pensiones tiene ventajas para dar viabilidad a largo plazo, siempre que sea resultado de un consenso político amplio y no como el caso del MEI del que se a descolgado la CEOE y además tiene dudas de que pueda ser suficiente.
“Los ajustes automáticos, si están bien hechos, permiten medidas de ajuste de largo plazo que evitan reformas repetidas, que, además, tienen un efecto menos equitativo porque afectan más a unas que a otras generaciones”, explicó este viernes a Efe Hervé Boulhol, jefe de la división de pensiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El jefe de la división de pensiones reiteró la idea de que la OCDE está a favor de los dispositivos que permiten sostener la viabilidad del sistema para acompañar el envejecimiento demográfico. Preguntado sobre la propuesta del Ejecutivo español de incrementar en 0,6 puntos las cotizaciones para reconstituir el fondo de reservas ante el incremento del gasto por la jubilación de las generaciones del «baby boom, Boulhol consideró que «va en la buena dirección porque contribuye a la viabilidad financiera». Pero hizo hincapié en que es una medida «estática» y además «es posible que no sea suficiente porque resulta difícil de imaginar que 0,6 puntos puedan bastar a largo plazo ante la amplitud del problema«.
En cualquier caso, hizo notar que aunque a corto plazo puede parecer que no va a tener impacto en la remuneración de los trabajadores, puesto que la parte de la subida de las cotizaciones salariales es menor (0,1 puntos, frente a los 0,5 puntos que correspondería a la empresa), la realidad a medio y largo plazo es algo diferente. Porque -añadió- «tiene tendencia a repercutir a la baja en los salarios y en una pérdida de competitividad por el encarecimiento del costo del trabajo”. Es decir, que los asalariados también sufrirán el efecto porque las empresas repercutirán el aumento de las cotizaciones que soporten.



