EL GASTO EN PENSIONES OBLIGARÁ A SUBIR LAS COTIZACIONES HASTA 4 PUNTOS EN CINCO AÑOS

La reforma necesitaría correcciones importantes desde el mismo momento de su aprobación

 

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha publicado su tercer y último informe sobre la reforma de José Luis Escrivá Los efectos presupuestarios de la reforma de pensiones de 2021-23: (3) impacto total y la cláusula de salvaguarda del MEI, que ha realizado Ángel de la Fuente con las proyecciones de la última edición disponible del Ageing Report de la UE (de 2021) y sus estimaciones de los efectos incrementales de la reciente reforma

Se trata del tercer y último informe de la serie de Fedea dedicada a analizar los efectos presupuestarios de la reforma del sistema público de pensiones, a la espera de completar la actualización de su modelo de simulación MSSP-OLG, que permitirá un análisis más preciso de la reforma y de sus efectos sobre la equidad intergeneracional.

 

La primera parte del trabajo reúne los resultados de los dos informes anteriores sobre el tema y compara sus estimaciones con las del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. A continuación, analiza las implicaciones de ambas proyecciones para la evolución de los ingresos, los gastos y el déficit básico (antes de las transferencias del Estado) del sistema público de pensiones en ausencia de actuaciones correctoras. Finalmente, estudia si, con cada una de estas proyecciones, se cumpliría en el momento actual la condición que activa el mecanismo de ajuste semiautomático establecido como parte del nuevo MEI, que supone una subida de 1,2 puntos -1 punto sobre la empresa y 0,2 sobre el trabajador-, que se irán incorporando en forma de una décima desde 2024 hasta 2029 y que estará en vigor hasta 2050.

 

Fedea advierte de que el exceso de gasto en pensiones (la nómina mensual roza ya los 12.000 millones de euros) llevará a subir las cotizaciones entre tres y cuatro puntos en cinco años debido a la activación de la cláusula de salvaguarda del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).

 

Esta tendría que entrar en funcionamiento sólo dos años después de la aprobación de una reforma “supuestamente diseñada para garantizar la sostenibilidad del sistema”, alertan desde la fundación.

 

Tomando como base las proyecciones del Informe de Envejecimiento de la Unión Europea de 2021 y sus propios cálculos sobre el impacto de la reforma de pensiones adoptada en varios tramos a lo largo de la actual legislatura, Fedea apunta que, en ausencia de medidas adicionales, el gasto en pensiones alcanzará en 2050 el 17,8% del PIB, porcentaje que supera en 2,5 puntos el previsto por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

 

Esta cifra del 17,8% del PIB, que superaría la media de la UE-27 en 5,2 puntos, situaría a España a la cabeza de los países europeos en gasto en pensiones, de forma que estaría 1,6 puntos por delante de Italia, en segunda posición. El incremento del gasto, que no se vería suficientemente compensado por los ingresos, llevarían a que el déficit básico del sistema (es decir, antes de las transferencias de Estado) se situara en 2050 en el 6,3% del PIB, “absorbiendo el 52% de los ingresos tributarios netos del Estado”, según Fedea.

 

En promedio, la Fundación estima que el déficit básico del sistema será del 4,4% del PIB entre 2022 y 2050, lo que supone el 100% de los ingresos netos del Estado por IRPF

 

Con estas cifras, avisa Fedea, la cláusula de salvaguarda del MEI se activaría “de forma inmediata, exigiendo un incremento de los tipos de cotización de entre 3 y 4 puntos en cinco años”. No obstante señala que este ajuste dejaría al sistema público de pensiones con un déficit básico “todavía muy importante”, del 3,2% del PIB en promedio entre 2022 y 2050 y en torno al 5% en 2050″.

 

“Estos resultados ponen en cuestión la lógica de una reforma que necesitaría correcciones importantes desde el mismo momento de su aprobación, así como el diseño del mecanismo de corrección, con una condición de activación poco transparente y compatible con un déficit básico todavía muy elevado”, apunta Fedea.

 

En el tercer y último informe de la serie que ha dedicado el director adjunto de Fedea, Ángel de la Fuente, a analizar los efectos presupuestarios de la reforma del sistema de pensiones, el organismo recuerda que el Gobierno introdujo en la última reforma de pensiones una cláusula de salvaguarda dentro del MEI que, en última instancia, obliga a subir cotizaciones para evitar que el déficit del sistema de pensiones se dispare.

 

Esta cláusula se activa si el gasto medio previsto en pensiones públicas supera la suma del 15% del PIB y el exceso de ingresos extra por encima del 1,7% del PIB generado por las medidas de ingreso adoptadas desde 2020. Si esto se cumpliera, el Gobierno estará obligado a tomar medidas para corregir gradualmente el exceso previsto de gasto. Así, en el plazo de un mes deberá elaborar un listado de posibles medidas correctoras y pedirle a la Autoridad Fiscal (AIReF) que prepare un informe cuantificando su impacto.

 

En base a ese informe, el Gobierno negociará con los agentes sociales un plan de ajuste que deberá remitir como proyecto de ley al Parlamento para su entrada en vigor el 1 de enero del año siguiente. Si la ley con medidas correctoras no se aprobase en el plazo previsto, el tipo de cotización adicional del MEI se aumentaría de inmediato para compensar un 20% del exceso de gasto previsto.

 

La cláusula de salvaguarda del MEI

Fedea comprueba en este informe que la cláusula de salvaguarda del MEI se activaría desde ya con las proyecciones del Informe de Envejecimiento de la UE de 2021 y sus estimaciones sobre el impacto de la reforma de pensiones, pues calcula que, en un escenario central, el exceso esperado de gasto sería del 0,93% del PIB.

 

Para corregir esta desviación, sería necesario subir los tipos de cotización entre 3 y 4 puntos en cinco años, lo que no impediría que el sistema mostrara todavía un déficit básico del 3% del PIB. A diferencia de los argumentos de Fedea, los cálculos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones apuntan a que la cláusula de salvaguarda del MEI no se activaría por el momento y no sería necesario, por tanto, aumentar las cotizaciones sociales.

 

“En ausencia de cambios importantes, lo previsible es que la próxima edición (del Informe de Envejecimiento de la UE) obligue a activar el mecanismo corrector del MEI, sólo dos años después de la aprobación de una reforma supuestamente diseñada para garantizar la sostenibilidad del sistema”, sostiene Fedea.

 

Por contra, el Gobierno considera que algunas de las hipótesis del Informe de Envejecimiento de 2021 son excesivamente pesimistas y deberían revisarse al alza en la próxima edición, lo que dejaría un margen mucho mayor antes de la activación de la cláusula de salvaguarda. Para Fedea, sin embargo, los resultados de su estudio “confirman y refuerzan el mensaje sobre la necesidad de una política de pensiones más cauta”.

 

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