La paradoja de Sánchez: cae el paro pero los beneficiarios del IMV crecen un 840%
Aunque la tasa de desempleo ha caído sustancialmente desde mediados de 2020, ha ocurrido justo lo contrario con el número de beneficiarios del IMV.
Desde que el Ingreso Mínimo Vital (IMV) se pusiera en marcha en junio de 2020, hemos asistido a un aumento progresivo del número de personas que se benefician de esta prestación, al mismo tiempo que el número de parados ha ido disminuyendo de forma continuada. Se produce así una paradoja: en la actualidad hay muchas más personas beneficiarias del IMV que en sus primeros meses de implantación, mientras que el número de parados es sustancialmente menor al que había a mediados de 2020. A continuación, analizamos los datos tanto del IMV como de la tasa de paro.
En primer lugar, vamos a observar cómo se ha ido reduciendo de forma progresiva tanto la tasa de paro como el número de parados:

Como vemos, si a mediados de 2020 había 3,72 millones de desempleados en España, en el primer trimestre de 2026 hubo 2,7 millones de parados, un millón menos de parados. También vemos como la tasa de paro ha caído, aunque aún sigue por encima del 10%.
Como vemos, si a mediados de 2020 había 3,72 millones de desempleados en España, en el primer trimestre de 2026 hubo 2,7 millones de parados, un millón menos de parados. También vemos como la tasa de paro ha caído, aunque aún sigue por encima del 10%.
Por otro lado, a continuación, podremos ver tanto el número de titulares como el número de beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital desde su implantación en 2020 hasta el mes de mayo de 2026:

En el gráfico que aparece más arriba se pueden observar varios datos relevantes. Uno de ellos es que, entre agosto de 2020 y mayo de 2026, el número de titulares del IMV ha crecido un 903,32%, al pasar de 86.000 a 862.859 titulares. Asimismo, el número de beneficiarios ha aumentado un 839,84% en el mismo periodo, pasando de 280.000 a 2,63 millones de personas. Desde su implantación hasta mayo de 2026, el coste total del IMV ha ascendido a 20.831 millones de euros, siendo la nómina del mes de mayo de 2026 de 500,1 millones de euros, la cifra más alta de toda la historia.
Menos parados pero más beneficiarios del IMV
Así pues, vemos que, aunque el paro ha disminuido y hay menos personas en situación de desempleo, el IMV sigue llegando a cada vez más hogares y beneficiarios. Una de las posibles explicaciones es que, aunque hay menos parados, muchos de los empleos creados son de baja calidad y con remuneraciones insuficientes.
¿Empleo pero de baja calidad e insuficiente?
Sea cual sea la explicación a este fenómeno, la realidad es que, según los datos del INE, cada vez hay menos parados al mismo tiempo que aumenta el número de personas que se benefician del Ingreso Mínimo Vital. En mayo se alcanzaron cifras récord, que con casi total seguridad serán superadas en junio.
En lugar de sacar pecho por los datos de empleo (con camisetas con el 22 a la espalda, como hacePedro Sánchez), quizás el Gobierno debería analizar la calidad del empleo que se está creando, pues, a pesar de la bajada del paro, cada vez hay más gente que depende de un subsidio estatal para llegar a fin de mes.
Fuente: La paradoja de Sánchez: cae el paro pero los beneficiarios del IMV crecen un 840% – Libre Mercado
El IMV se vuelve en contra del Gobierno: aparecen miles de afectados por cobros indebidos
«Perceptores del IMV están haciendo de hucha de la Seguridad Social guardando el dinero cobrado de más para después devolverlo» aseguran.
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) sigue generando polémica. Numerosos beneficiarios de esta prestación denuncian que la Seguridad Social les reclama cuantiosas cantidades de dinero por cobros indebidos del IMV que les va a resultar muy difícil devolver o, en algunos casos, imposible (porque se lo han gastado).
En una «carta abierta a Pedro Sánchez«, la «Plataforma IMV Afectados por los Cobros Indebidos» critica que «hemos escuchado que el Ingreso Mínimo Vital era un escudo social destinado a proteger a quienes más lo necesitaban. Sin embargo, miles de familias en toda España viven una realidad muy distinta. Mientras su Gobierno continúa presentando el IMV como un éxito, una reclamación colectiva contra España sigue su curso ante el Comité Europeo de Derechos Sociales, donde se examinan cuestiones tan graves como los procedimientos de revisión de la prestación y las reclamaciones de cantidades consideradas indebidamente percibidas».
«Si el error es del sistema, ¿por qué la factura la pagan las familias?» se preguntan. «Nadie discute que el IMV haya ayudado a muchas personas. Lo que exigimos es que se reconozca también el daño causado a quienes han quedado atrapados por las deficiencias del sistema» añade la misiva.
Esta plataforma, que tiene más de 3.000 miembros en Facebook, insta a cada afectado a «escribir una carta a Pedro Sánchez» a través del formulario de contacto de Presidencia del Gobierno «para que vea cuánto hemos cobrado, cuánto nos reclaman y cómo estas deudas están afectando a nuestras vidas y a nuestras familias».
«El sistema no cumple»
Además de estas acciones, la plataforma también ha abierto una recogida de firmas en Change.org con el objetivo de «parar la mala gestión y mala praxis sobre el IMV». Según su versión, «nos llegan cartas reclamando cobros indebidos, con unas cantidades que no sabemos ni de dónde han salido. Creando desorden, descontrol y miedo entre las personas más vulnerables. Lo que en un principio era una prestación dirigida a prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de las personas que carecemos de recursos económicos, se ha convertido en un auténtico drama». Ya llevan recogidas más de 40.000 firmas.
Según esta campaña, los perceptores del IMV se encuentran con «demasiados errores administrativos» cada año, que es cuando se revisa el IMV. El sistema «no cumple correctamente con su función que es, tramitar, revisar y aprobar. Parece un maltrato administrativo para sus perceptores» aseguran los afectados.
Desde la plataforma critican que algunos perceptores se están dando cuenta del error de la Seguridad Social (porque cambia su situación de ingresos o de la unidad familiar) «y, aunque lo comunican, se les hace caso omiso y siguen recibiendo el IMV. No tienen posibilidad de devolverlo a la Administración, salvo, cancelando la cuenta bancaria y es precisamente lo que están haciendo para no incurrir en cobros indebidos» aseguran. Otra parte de los perceptores del IMV está haciendo de «hucha de la Seguridad Social, es decir, guardar el dinero cobrado de más para después devolverlo como «cobros indebidos» y esto les repercute en la Declaración de la Renta» afirman.
No favorece la inserción laboral
Cabe recordar que ya han pasado cinco años desde que José Luis Escrivá inaugurara un subsidio que ha generado perniciosos efectos tanto en el presupuesto público como en inserción laboral. Por ejemplo, un demoledor informe de la Airef llegó a las siguientes conclusiones sobre las decisiones laborales de sus beneficiarios:
- Cobrar el IMV disminuye la probabilidad de trabajar un 12%, aunque, llega a superar el el 20% cuando se trata de nóminas altas o jóvenes.
- A los que se quedan sin IMV, les aumentan las ganas de trabajar, un 7%.
- Otro dato preocupante es que el 90% de los beneficiarios permanece más de doce meses cobrándolo, el 75%, supera los veinticuatro meses, y aproximadamente el 60% mantiene la prestación durante más de tres años. Por lo que no es una paga de emergencia.
Y es que, el resultado del estudio nos dice que las prestaciones de último recurso, como el IMV, influyen sobre el salario de reserva de los beneficiarios, que es el salario mínimo al que un trabajador estaría dispuesto a aceptar un empleo, lo que hace que menos gente esté dispuesta a trabajar.
Lejos de preocuparse por estas cifras, desde el Gobierno celebran que cada vez haya más perceptores. Según los últimos datos que corresponden al mes de mayo, el IMV llegó el mes pasado a 862.859 hogares en toda España, beneficiando a un total de 2.631.545 personas. Desde su creación, el gasto acumulado ha alcanzado ya los 20.831 millones de euros para las arcas públicas.
El IMV se dispara en España y llega a 2,63 millones de subsidiados
Si el gasto mensual en el IMV sigue la tendencia actual, a finales de 2026 el gasto en pagar esta prestación rondará los 6.000 millones de euros.
Si de algo nos tiene acostumbrados este Gobierno de Pedro Sánchez es, al mismo tiempo que presume de que la economía española «está mejor que nunca» o de que «España es el motor de Europa», de congratularse porque cada vez haya más personas viviendo de una prestación de subsistencia como el Ingreso Mínimo Vital (IMV), que no deja de crecer y que, de esta forma, pone en entredicho el buen momento económico del que presume el Ejecutivo.
De acuerdo con los últimos datos que corresponden al mes de mayo, el IMV llegó el mes pasado a 862.859 hogares en toda España, beneficiando a un total de 2.631.545 personas. En comparación con el mes anterior, el IMV ya llega a 48.531 personas más, ya que en abril se llegó a 846.454 hogares y se beneficiaron de esta prestación un total de 2.583.014 personas.
El IMV ya llega a 2,63 millones de personas
Si comparamos con enero de este mismo año, esta prestación llega a 189.870 personas más, ya que a principios de año se beneficiaban un total de 2.441.675 personas del Ingreso Mínimo Vital (IMV), que convivían en 798.312 hogares. Entre enero y mayo, el número de beneficiarios ha crecido un 7,78%.
Este aumento en el número de beneficiarios desde enero hasta mayo también ha hecho que el gasto mensual en el IMV haya pasado de 457,7 millones de euros en enero a 500,1 millones de euros en mayo. Es decir, el gasto mensual en el IMV ya supera los 500 millones de euros y es de esperar que siga creciendo esta cifra conforme aumente el número de beneficiarios, que solo entre los meses de abril y mayo ha crecido en casi 50.000 personas. Otro dato importante que deja la última nómina es que el gasto acumulado en el IMV desde su puesta en marcha en junio de 2020 es ya de 20.831 millones de euros.
El coste mensual supera los 500 millones de euros
De repetirse en los próximos siete meses un gasto similar al del mes de mayo (500,1 millones de euros), tendríamos que el gasto total en 2026 en el IMV rondaría los 5.922 millones de euros, después de que en enero el gasto fuera de 457,72 millones de euros, en febrero de 472,2 millones de euros, en marzo de 495,59 millones de euros y en abril fuera de 497,15 millones de euros. Es decir, el gasto total en 2026 podría rondar los 6.000 millones de euros.
Solo el 37,24% de las solicitudes son denegadas
En esta línea, un 20,4% de las solicitudes (843.975 solicitudes) no fueron admitidas por incumplimiento de los requisitos económicos, al no encontrarse en situación de vulnerabilidad. Otro 10,26% (424.852 solicitudes) fueron canceladas o anuladas, lo que significa que:
- la solicitud no incluye la acreditación de todos los requisitos exigidos,
- la solicitud contiene algún error que impide técnicamente continuar su trámite, o
- ya existe una prestación reconocida para el mismo beneficiario o beneficiarios.
Solo el 37,24% del total (1.541.124 solicitudes) han sido denegadas tras haber sido tramitadas correctamente. En cuanto al perfil de los titulares del IMV, de los 862.859 titulares del mes de mayo el 82,5% son españoles (711.892 personas) y el 17,5% restante son extranjeros (150.679 personas).
Así pues, lo que deja esta última nómina es que el IMV ya cuesta más de 500 millones de euros al mes y que el número de beneficiarios supera los 2,6 millones de personas, una cifra que cada mes que pasa se hace más grande y que entre abril y mayo ha crecido en casi 50.000 personas. Esto vuelve a contradecir al propio Gobierno, que se felicita a sí mismo por el hecho de que esta prestación llegue cada vez a más personas
Fuente: El IMV se dispara en España y llega a 2,63 millones de subsidiados – Libre
La Seguridad Social paga el IMV de hasta 1.775 euros a presos al salir de la cárcel con varias excepciones
La ley establece condiciones especiales en los requisitos de edad y convivencia para este colectivo
La vuelta a la libertad tras cumplir una condena en prisión es un momento marcado por una vulnerabilidad económica en algunos casos extrema, y por este motivo la legislación española ha previsto recursos para facilitar la reinserción. Desde noviembre de 2024, el antiguo subsidio de excarcelación ha sido sustituido por el Ingreso Mínimo Vital (IMV), una prestación que, aunque es más compleja de tramitar, actúa como la nueva red de protección.
Tras la reforma, pueden cobrar el Ingreso Mínimo Vital al salir de prisión aquellas personas que tengan residencia legal y efectiva en España por al menos un año y que estén en situación de vulnerabilidad económica.
La Ley del IMV (Ley 19/2021) otorga facilidades específicas a este colectivo y por eso aplica varias excepciones únicas e importantes que no se aplican al resto de la población. Así, permite ser titular de la ayuda a partir de los 18 años (en lugar de los 23 habituales) a quienes hayan cumplido una privación de libertad superior a seis meses. Asimismo, estos exreclusos están exentos de la obligación de acreditar que han vivido de forma independiente durante los dos años anteriores a la solicitud.
El Reglamento Penitenciario (Real Decreto 190/1996) establece en su artículo 4.2.g que los internos tienen derecho expreso a «acceder y disfrutar de las prestaciones públicas que pudieran corresponderles». Asimismo, el artículo 228 ordena a la Administración Penitenciaria a fomentar el acceso de los liberados a las rentas de inserción y prestaciones de las Administraciones Públicas.
Las excepciones únicas
• Exención de edad para jóvenes exreclusos: Aunque la edad general de acceso al IMV son los 23 años, el artículo 4.1.b y el artículo 5.2 eximen de este requisito a las personas de entre 18 y 22 años que provengan de centros penitenciarios, siempre que hayan cumplido una privación de libertad superior a seis meses.
• Exención de vida independiente: De igual forma, el artículo 10.2 exime a los liberados de prisión (con penas mayores a seis meses) de la obligación de acreditar que han vivido de forma independiente durante los años anteriores a la solicitud.
• Situación de las familias: Para las unidades de convivencia en el exterior, el artículo 13.2.c reconoce el complemento de monoparentalidad cuando uno de los progenitores se encuentre ingresado en prisión por un periodo ininterrumpido igual o superior a un año. Es decir, que si uno de los padres está en prisión por más de un año, la unidad familiar en el exterior puede cobrar el complemento de monoparentalidad.
A pesar de estas ventajas legales, el acceso real a la ayuda de la Seguridad Social está siendo complejo, según defienden algunos colectivos. Según datos objetivos de 2025, de los 590 expedientes tramitados bajo el protocolo con prisiones, solo 121 fueron aprobados, mientras que 223 se denegaron y 120 ni siquiera se admitieron a trámite. Esto supone un cambio drástico respecto al sistema anterior, que llegaba a unas 7.000 personas cada año.
Los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital tienen garantizado un pago por parte de la Seguridad Social en 2026 de determinadas cuantías en función de su situación, algo que se aplica a todos los colectivos, con cuantías que van de los 733 euros al mes hasta los 1.775,31 € en los casos más excepcionales.
La cuantía del IMV no es una cifra fija, sino que cubre la diferencia entre los ingresos del beneficiario y la renta garantizada por la ley, que es la siguiente:
Unidades no monoparentales:
– Un adulto solo: 733,60 €
– Un adulto y un menor / Dos adultos: 953,68 €
– Un adulto y dos menores / Dos adultos y un menor / Tres adultos: 1.173,76 €
– Un adulto y tres menores / Dos adultos y dos menores / Cuatro adultos: 1.393,84 €
– Un adulto y más de tres menores / Dos adultos y más de dos menores / Otros: 1.613,92 €
Unidades monoparentales (un solo adulto con menores):
– Un adulto y un menor: 1.115,07 €
– Un adulto y dos menores: 1.335,15 €
– Un adulto y tres menores: 1.555,23 €
– Un adulto y cuatro o más menores: 1.775,31 €
Complemento de Ayuda para la Infancia (por cada menor): Además de las cuantías anteriores, se suma un extra mensual según la edad del niño:
– Menores de 3 años: 115,00 €
– Entre 3 y 6 años: 80,50 €
– Entre 6 y 18 años: 57,50 €
Estas cantidades se incrementan en un 22% adicional si algún miembro de la familia tiene una discapacidad reconocida igual o superior al 65%.


