Por primera vez, la Unión Europea registró menos nacimientos que Estados Unidos pese a tener más habitantes
Por primera vez en su historia, la Unión Europea registró en 2024 menos nacimientos que Estados Unidos, a pesar de contar con alrededor de 120 millones más de habitantes. El contraste adquiere una dimensión notable cuando se cotejan las cifras oficiales: la UE alcanzó los 3,56 millones de nacimientos, mientras que Estados Unidos superó los 3,62 millones.
Según Eurostat, en 2024 se registraron 3,56 millones de nacimientos en la Unión Europea, cifra inferior al número de defunciones, lo que resultó en un saldo natural negativo de 1,3 millones, un dato que solo el flujo migratorio positivo de 2,3 millones logró compensar, conduciendo a un leve aumento poblacional. En contraste, el informe “Births: Provisional Data for 2024” del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS) dependiente de los CDC de Estados Unidos indica que ese país registró 3 622 673 nacimientos, un incremento del 1 % respecto a 2023.Pese a que la Unión Europea cuenta con una población más amplia, estimada en unos 447 millones de personas, el total de nacimientos en Estados Unidos fue mayor. Ese desfase resulta particularmente significativo frente a una población total estadounidense que supera apenas los 330 millones, es decir, casi 120 millones menos.

En términos de tasas de fertilidad, la Unión Europea alcanzó en 2023 un nuevo mínimo histórico de 1,38 hijos por mujer, continuando una caída iniciada años antes. En Estados Unidos, aunque los nacimientos aumentaron ligeramente en 2024, la tasa global de fecundidad terminó el año en niveles por debajo del reemplazo, cerca de 1,599 hijos por mujer, el nivel más bajo registrado hasta ahora.
Una Unión Europea con una población sensiblemente mayor produjo en términos absolutos menos nacimientos que Estados Unidos. Al mismo tiempo, países de elevada natalidad como Nigeria eclipsan por sí solos el volumen de nacimientos europeos en períodos mucho más breves.
El cruce de estas tendencias refuerza la urgencia de políticas más ambiciosas en materia de familia y natalidad en la Unión Europea. En Estados Unidos, aunque el ligero repunte en 2024 fue bienvenido, los expertos alertan que podría tratarse de una simple fluctuación en una línea descendente prolongada.


