La reforma de las pensiones del Gobierno ‘castiga’ a todos los nacidos a partir de 1992

Fedea calcula que la reforma aprobada entre 2021 y 2023 recorta la capacidad de consumo de los jóvenes hasta un 10% durante toda su vida

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha publicado un nuevo análisis sobre la reforma de las pensiones de 2021 y 2023, con el foco en la equidad intergeneracional del sistema. La conclusión a la que llegan los autores es que mientras aquellos que están jubilados o cerca de hacerlo mejoran su bienestar en hasta un 3% gracias a los cambios introducidos por el Gobierno, «todas las cohortes nacidas de 1992 en adelante salen perdiendo con la reforma». El perjuicio equivale a reducir hasta un 10% su consumo durante toda su vida.

El trabajo -realizado por Alfonso R. Sánchez-Martín, Ángel de la Fuente y Miguel Ángel García– constata en primer lugar que la reforma de las pensiones «incrementa sustancialmente» la cuantía de las pensiones, generando un déficit «muy considerable», que alcanzará el 8,3% en 2050. Para financiar ese déficit y que la trayectoria prefijada de la deuda pública no se vea afectada, los economistas elevan automáticamente el tipo impositivo sobre las rentas del capital y el trabajo, con un efecto negativo para los que tienen menos de 35 años.

Miguel Ángel García, profesor de economía aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos e investigador asociado de Fedea, explica a Vozpópuli que el déficit del sistema -los ingresos propios no cubren los gastos- va creciendo con el tiempo, a medida que se van incorporando más boomers a la jubilación. El mayor número de pensiones se alcanza en el año 2048 y el déficit del sistema se mantiene hasta 2060 aproximadamente. En este sentido, «a medida que va creciendo el déficit, tienes que buscar ingresos alternativos o emisión de deuda pública«, añade.

En el modelo, Fedea no incorpora la emisión de deuda, por lo que considera que el déficit se cubre a través de impuestos. Y eso significa que quien paga los impuestos reduce su renta disponible. «El efecto de la reforma sobre el bienestar es claramente positivo para las cohortes ya jubiladas o casi, que se benefician de las mayores pensiones y soportan mayores impuestos sólo durante una parte reducida de sus vidas, pero es negativo para las cohortes más jóvenes, aun teniendo en cuenta la mejora de sus propias pensiones«, reza el documento.

Los más beneficiados son aquellos nacidos entre 1950 y 1960, ya jubilados o a punto de hacerlo. Los que nacieron en las siguientes décadas aún deben seguir aportando al sistema hasta su jubilación, pero siguen ganando capacidad de consumo con la reforma del Gobierno. Es a partir de 1992 cuando se produce el deterioro en toda la población, independientemente de su renta. «Para los nacidos en torno al año 2020 la pérdida de bienestar será equivalente a una reducción de entre el 5% y el 10% del consumo en todos los años de su vida«, advierte Fedea.

 

«Comparamos el antes y el después de la reforma. Hay una cohorte que antes de la reforma tiene unos flujos esperados de renta y de consumo, y con la reforma eso cambia. Los mayores salen ganando porque van a pagar pocos impuestos adicionales y disfrutan de pensiones más altas, pero los que han nacido en los ochenta o noventa ya van a tener que pagar al grueso de esta reforma y están peor que si no se hubiera hecho«, señala Ángel de la Fuente en conversaciones con este periódico.

El servicio de estudios analiza también el efecto neto en función del nivel educativo, entendiendo que tiene una relación directa con el nivel de renta. Dentro de cada cohorte, los más beneficiados son los grupos con menores niveles de renta por las mejoras en ciertos elementos redistributivos del sistema, como las pensiones mínimas. «Antes el sistema mantenía constantes las pensiones mínimas, pero no aumentaban en términos reales. Ahora, al estar ligadas al umbral de pobreza, crecen más rápido», recuerda Ángel de la Fuente.

Con todo, los autores del análisis ponen el foco en un caso concreto: los trabajadores con un nivel alto de educación nacidos en 2005, que estarían entrando ahora en el mercado de trabajo. Para ellos, «el efecto medio de la reforma sobre el bienestar sería equivalente a una reducción del consumo del 7,6%, o una caída de tres décimas de la tasa de crecimiento anual de la productividad total de los factores (PTF), desde el 1,5% hasta el 1,2%. Desde ambas perspectivas, se trata de cifras en absoluto despreciables«, sentencian.

Fuente:La reforma de las pensiones del Gobierno ‘castiga’ a todos los nacidos a partir de 1992 | Vozpópuli

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