Caen los contratos indefinidos en comparación con 2024 por la menor firma de acuerdos a jornada completa y de fijos discontinuos
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ya ha publicado el Informe del Mercado de Trabajo, un documento que analiza los principales cambios en el empleo de un año a otro. Entre otras cosas, esta memoria muestra que la firma de contratos indefinidos cayó en 2025. El año pasado se firmaron 6,4 millones de contratos indefinidos, un 0,59% menos que en 2024. Y, entre este tipo de acuerdos, solo crecen los dejornada parcial, que aumentaron un 1,35%. Los indefinidos a tiempo completo cayeron un 0,2% y los fijos discontinuos, un 2,45%.
Al tiempo que se firmaron menos contratos fijos, los temporales —tanto a jornada completa como parcial— crecieron un 2,48% y un 3,89%. Cifras que impulsan las contrataciones totales en un 1,46% y que se dan en el cuarto aniversario de la aprobación de lareforma laboral impulsada por Yolanda Díaz.
En total, el año pasado el SEPE contabilizó 15,6 millones de contratos firmados por 6,8 millones de personas. Es decir, cada trabajador firmó de media 2,28 acuerdos —un indicador denominado índice de rotación—. Al comparar con 2024, la rotación también creció, aunque ligeramente: de 2,27 contratos por persona a 2,28. Antes de la reforma laboral, la relación entre contratos y trabajadores estaba en 2,7.
Ahora, tal y como señala el informe elaborado por el servicio público de empleo, a la hora de analizar estos datos hay que tener en cuenta el impacto que ha tenido la reforma laboral a lo largo de los últimos años. El primer análisis del mercado laboral después de este cambio en la normativa se publicó en 2023, teniendo en cuenta los datos de 2022. En ese primer año, el impacto fue claro: la firma de indefinidos creció un 232% en comparación con 2021; la de los temporales cayó un 34%, y los parciales (que pueden ser temporales o indefinidos) descendieron un 14%.
En el segundo año tras la reforma, los fijos siguieron en ascenso (lo hicieron un 7,70%) y los una duración determinada continuaron a la baja (con un 21% menos). Sin embargo, a partir del tercer año la tendencia ya cambia. En 2024, el total de indefinidos cayó un 2,1% por los fijos discontinuos y la parcialidad ya creció ligeramente (un 0,75%). Entonces, el número de temporales ya volvió a ascender (un 1,30%). Un comportamiento de la contratación que se vuelve a repetir este año, pero con algo más de intensidad.
Entre los contratos firmados el año pasado, los indefinidos a tiempo completo supusieron un 17,3% del total; los fijos a tiempo parcial, un 10,12%; los fijos discontinuos, un 13,77%; los temporales a plena dedicación, un 38%, y a jornada reducida, un 19,91%. En total, los contratos fijos fueron un 41,18%, muy por encima de la proporción registrada antes de la reforma laboral, cuando solo eran un 10,9% de las firmas.
Este martes, los dos sindicatos mayoritarios —CCOO y UGT— ya alertaron sobre un incremento en el tiempo parcial. En la presentación de su propuesta unitaria, donde plantearon una reforma de este tipo de acuerdos laborales, apuntaron que la tasa de parcialidad involuntaria (es decir, las personas que querrían tener jornada completa) se sitúa en el 46,1%. Una circunstancia que, para los representantes de los trabajadores, «se ha convertido en una forma estructural de precariedad».
El documento elaborado por el SEPE también recoge un repunte en la tasa de parcialidad (que mide el porcentaje de trabajadores ocupados que tienen un contrato con menos horas que la jornada completa habitual sobre el total de personas ocupadas) y señala que en 2025 fue la más alta desde la reforma laboral. Antes del cambio normativo, esta proporción se situaba en el entorno del 35%; ahora se encuentra en el 30%.
El perfil de la temporalidad y la parcialidad
El porcentaje de personas que trabajan una jornada menor y que no tienen contrato fijo tiene un perfil concreto. Este análisis apunta que la tasa de las mujeres con trabajos a tiempo parcial duplica la de los hombres. Esta proporción también es superior a la media estatal (30,03%) en el caso de los contratos del sector servicios (38,08%) y en el grupo de personas menores de 30 años (35,78%).
La tasa de estabilidad (el número de contratos indefinidos entre el total de contratos), por otro lado, es más elevada entre los hombres, las personas de edades intermedias y quienes trabajan en los sectores de la construcción y la agricultura. De hecho, un 76,6% de los hombres que se dedican a la construcción cuenta con un puesto fijo, mientras que en el caso de las mujeres la mayor estabilidad se da en la agricultura (donde un 45% tenían este tipo de contrato). En contraste, el sector con menor estabilidad para ambos sexos es la industria: en él, la tasa se sitúa en el 28,39% en el caso de los hombres y en el 23,80% en el de las mujeres.


