AVISO: DEL ORDEN DE MÁS DEL 25% DE LA REVALORIZACIÓN DE LAS PENSIONES ES PARA HACIENDA

A lo largo de las 29 páginas del Boletín Oficial del Estado, que recoge los 26 artículos, 11 disposiciones adicionales, una disposición derogatoria y tres disposiciones finales del Real Decreto 65/2022, de 25 de enero, sobre actualización de las pensiones del sistema de la Seguridad Social, de las Clases Pasivas y de otras prestaciones sociales públicas para el ejercicio 2022 no hay, como era de esperar, mención alguna a modificaciones en los tramos impositivos de las pensiones.

De hecho, en el artículo 15, sobre cómo se financiará la actualización de las pensiones, se dice que “con cargo a los recursos generales del sistema de la Seguridad Social, de acuerdo con las dotaciones presupuestarias correspondientes”.

En el texto introductorio del RD, al hablar del principio de eficiencia, se asegura que el Real Decreto no supone la imposición de nuevas obligaciones o cargas administrativas para los ciudadanos y ciudadanas, ni ninguna utilización adicional de recursos públicos.

Las pensiones son equiparables a los rendimientos del trabajo desde el punto de vista de tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Los porcentajes de retención mínima para este ejercicio van desde el 1% para los ingresos de hasta 12.000 euros anuales, hasta el 15,95% para las pensiones que superen los 30.000 euros anuales (la pensión máxima está fijada en 39.468,52 euros), aunque está condicionada en parte por la situación personal y familiar del pensionista.

 

De lo que no se ha hablado mucho es de que la revalorización iba acompañada de una subida de la retención por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de casi un punto porcentual en el caso de las pensiones máximas y de entre un cuarto y medio punto en las pensiones intermedias.

 

Por ejemplo, el importe bruto mensual de una pensión máxima de jubilación del régimen general sube desde 2.707,49 euros mensuales de 2021 a 2.819,18 euros este año, lo que se traduce en un aumento de 111,69 euros en cada una de las 14 pagas anuales en las que se reciben la mayoría de las pensiones contributivas públicas. El importe líquido total, lo que finalmente ingresa en su cuenta bancaria el pensionista, no se corresponde con esta cifra: pasa de 2.172,49 euros en diciembre de 2021 a 2.235,61, es decir, 63,12 euros más en cada una de las pagas anuales. En pocas palabras, la subida “inicial” de 111,69 euros se ha repartido en 63,12 euros mensuales para el perceptor de la pensión (el 56,52%) y 48,57 euros (el 43,48% del incremento) para Hacienda.

 

Repitiendo el cálculo con una pensión bruta de 1.500 euros por paga en 2022 (que corresponde a una pensión de 1.438,50 euros en 2021) las retenciones anuales serán en 2022 de 2.520 euros en vez de 2.311,96 euros que tenía en 2021. En definitiva, unos 208 euros (15 euros por cada una de las 14 pagas) más que debe pagar a Hacienda de los 61 euros por paga que se han revalorizado su pensión lo que corresponde a que un 25% de la subida es realmente para Hacienda

 

CÁLCULO PARA 2022

CÁLCULO PARA 2021

Se puede hacer el cálculo correspondiente en cada caso utilizando el simulador de la AEAT para el cálculo de las retenciones en diferentes ingresos y en diferentes años

 

ENLACE AL SIMULADOR DE LA AEAT

AQUÍ PUEDES DESCARGARTE LA FICHA COMPLETA

Descarga la ficha en PDF

Deja un comentario