El alcance del IMV sigue siendo limitado, del 42%, mientras una parte importante de los que lo reciben (44%) se ve afectada por reducciones o anulaciones
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) cumple cinco años desde su puesta en marcha, pero algunos de los problemas iniciales siguen presentes. Aunque ha habido avances, la prestación sólo llega al 42% de los potenciales beneficiarios: a cierre de 2024 recibían el Ingreso Mínimo 392.444 hogares de las 939.303 que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estima que podrían beneficiarse. Es decir, 550.000 menos.
Pero, además de este alcance aún limitado, hay otro escollo: los errores en la concesión obligan luego, tras las revisiones anuales de la Seguridad Social, a miles de familias a devolver dinero recibido, total y parcialmente. Según los datos de la AIReF, un 12% de las familias que recibieron el IMV en 2024 causaron baja y la Seguridad Social les reclamó las cantidades percibidas indebidamente. Cerca de 50.000 familias.
La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, señaló que en este colectivo la evolución ha sido muy reducida. En 2022 eran un 16% de los beneficiarios, pero en términos absolutos el resultado fue prácticamente el mismo: alrededor de 50.000 familias causaron baja y tuvieron que devolver la prestación recibida. Son éstos los que tienen que hacer frente a mayores cantidades de devolución, una mediana de 2.600 euros, según los cálculos de la institución.
También hay otros 126.000 a los que se les revisó a la baja en 2024, pero mantuvieron el derecho a percibir el Ingreso Mínimo Vital. Eso significa que el impacto fue menor porque la cantidad a devolver era más reducida y, además, pudieron hacer frente al reembolso con la prestación que continúan percibiendo. De hecho, no deben hacer un ejercicio de devolución como tal, sino que la Seguridad Social les descuenta cada mes una parte de su nómina hasta saldar la ‘deuda’.
Las revisiones y consecuentes modificaciones de las cuantías, que afectan al 68% de los hogares perceptores del IMV, son consecuencia de que el cómputo de la renta en el IMV se realiza principalmente con base en los datos de la Agencia Tributaria del año anterior. En noviembre de 2024 se realizó la revisión de la prestación a partir de los datos de renta y patrimonio del ejercicio 2023, igual que en años anteriores.
Hay que tener en cuenta que ese 68% también incluye a los hogares que inicialmente perciben menos de lo que les corresponde, y en las revisiones también se les ajusta al alza su nómina. En 2024 fueron alrededor de 95.000, un 24% del total de familias que percibieron el IMV. En total, entre las que se modificaron al alza, a la baja, y aquellas que se anularon y causaron baja, unas 270.000 hogares se vieron afectados por las revisiones.
Para disminuir las solicitudes de reintegros causadas por los importes indebidamente percibidos, la AIReF propone la implementación de fórmulas de verificación automática de los requisitos, como la utilización de información administrativa mensual o trimestral (por ejemplo, las bases de cotización que están disponibles con un decalaje de dos meses). También propone reforzar las campañas de información y acompañamiento individualizadas para aumentar su alcance.
El gasto de la Seguridad Social en prestaciones del Ingreso Mínimo Vital en 2024 ascendió a los 2.840 millones, según la AIReF. También calcula el gasto potencial: si todos los que pueden recibir el Ingreso Mínimo Vital lo hicieran, el casi millón de hogares, el gasto total ascendería hasta los 5.339 millones. Por tanto, en 2024 el IMV alcanzaba el 53% de su coste potencial y en el caso del Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), del 29%.
El IMV reduce la probabilidad de trabajar
En la cuarta Opinión sobre el IMV, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal también alerta de que ha constatado que disminuye la probabilidad de trabajar en un 12% y reduce el número de días trabajados en el mes un 11%. Además, alerta de que esto son promedios, pero en hogares monoparentales, con nómina alta, y menos de 30 años se recortan en más de un 20% ambos parámetros, la probabilidad de trabajar y el número de días trabajados.
Estos datos llaman la atención porque en enero de 2023 entró en vigor un mecanismo para evitarlo, el incentivo al empleo del IMV. Sin embargo, según los cálculos de la AIReF, el impacto negativo sobre el empleo se mantiene prácticamente igual que cuando se puso en marcha la prestación en 2020. Sus cálculos apuntan que el incentivo al empleo ha llegado al 30% de los hogares beneficiarios del IMV, aunque «con escasa eficacia» por «problemas de diseño que no se van a solucionar».
En este sentido, propone una «reformulación completa» del incentivo al empleo del IMV, cuya ambición era «buscar la no desincentivación a incorporarse al mercado laboral o a poder incrementar el número de horas en el caso en el que el individuo esté trabajando». La AIReF pone el foco en el recién aprobado Complemento de Apoyo al Empleo (CAE) para los beneficiarios del subsidio por desempleo que lo compatibilicen con un trabajo, que se aplica de oficio desde noviembre de 2024.
En su opinión, el diseño del complemento de apoyo al empleo del subsidio tiene elementos que el del IMV no tiene y que son positivos: la cuantía es mayor cuanto antes se comience a trabajar o mayor sea la jornada de trabajo, se aplica de forma automática, y tiene en cuenta la situación en el empleo en el momento presente. En definitiva, «se deduce una vocación inequívoca de fomentar la oferta de trabajo entre los perceptores del subsidio», señala la AIReF.
Por tanto, «cualquier nuevo esquema de incentivos debería contemplar como base de cálculo una magnitud más próxima a la renta presente del individuo, como por ejemplo las bases de cotización del trimestre anterior», señala. Además, el incentivo existente no tiene una duración garantizada, sino que va vinculado a los incrementos anuales de renta laboral, lo que reduciría su atractivo como herramienta para fomentar la oferta laboral.


