Desde 2019 el SMI ha subido un 61% y afecta ya al 7% de los trabajadores. La AIReF desvela un mayor impacto negativo en el empleo en 2023 que cuatro años antes
Para calcular el impacto en el empleo, la AIReF elabora a través de los dos parámetros (porcentaje de afectados por el SMI y el ajuste salarial necesario) lo que denomina «indicador de intensidad del SMI», y lo calcula para los años 2019, cuando el SMI subió un 22%, y 2023, cuando aumentó otro 8% respecto al año anterior. La conclusión a la que llega es que, en términos generales, se observa un aumento de la intensidad del SMI, siendo del 3,2% en 2019 y del 4,6% en 2023.
Por sexo, la intensidad sigue siendo mayor entre las mujeres por su mayor concentración en los tramos salariales más bajos. Por edad, el colectivo de 16 a 25 años mantiene el nivel más elevado, pero en 2023 se aprecia un crecimiento notable en los tramos de 26 a 35 años, abarcando ya a edades intermedias. Por nacionalidad, se constata también un aumento relevante entre los extranjeros. Y por regiones, la intensidad es mayor en aquellos con menor nivel salarial estructural: Melilla, Ceuta, Canarias y Extremadura.
Con esta intensidad, la AIReF estima también el impacto en el empleo. Y, según sus estimaciones, la subida del SMI en 2019 redujo la creación de empleo entre 0,28 y 0,45 puntos porcentuales, lo que se traduce en entre 40.000 y 65.000 afiliados menos; mientras que la de 2023 tuvo un impacto negativo de entre 0,34 y 0,53 puntos, entre 55.000 y 85.000 puestos creados menos. Es decir, que la subida del SMI en 2023, pese a ser inferior a la de 2019, tuvo un impacto negativo mayor en el empleo.

La explicación de esta mayor incidencia, según explican desde AIReF, puede estar relacionada con el hecho de que cada vez afecta a más personas. En este sentido, aunque no se aventuran a afirmar que cada vez se destruirá más empleo con las subidas del SMI, sí señalan que «podría esperarse» ese mayor impacto a medida que el Salario Mínimo se convierte en el salario más frecuente de la economía y que afecta a un porcentaje mayor de individuos.
A esta pérdida -creciente- de empleos en 2019 y 2023, de entre 95.000 y 150.000 afiliados en el total de los dos años, se sumarían las de 2020 (cuando subió un 6%, hasta los 950 euros), 2021 (un 2%, hasta los 965 euros), 2022 (un 4%, hasta los 1.000 euros), 2024 (un 5%, hasta los 1.134 euros) y 2025 (un 4%, hasta los 1.184 euros), que la AIReF no ha cuantificado. En 2026 el SMI volverá a subir por encima de la última cifra.
En todo caso, la AIReF señala que las estimaciones se centran en los efectos directos sobre la afiliación y no incorporan posibles impactos indirectos derivados del aumento de la renta disponible, como un mayor consumo, que podrían haber amortiguado parcialmente la pérdida de empleo estimada. Tampoco se estiman los posibles efectos sobre la distribución salarial. Además, en términos reales, teniendo en cuenta la inflación, el aumento acumulado del SMI sería sensiblemente menor, en torno al 29%.
El SMI, en 1.184 euros y subiendo
Díaz convocará en las próximas semanas a la Comisión de Expertos que calculará cuánto debe subir el SMI en 2026 para representar el 60% del salario medio en España, en línea con la Carta Social Europea. Paralelamente, en el marco de la mesa de diálogo social para mejorar la regulación del salario mínimo en España y trasponer la directiva europea, se está planteando también una modificación reglamentaria para que las empresas no puedan compensar la subida con pluses o complementos de la nómina, como reclaman los sindicatos.
La medida contará, previsiblemente, con la oposición de la patronal, que en los últimos años ya se ha desmarcado de las subidas del SMI propuestas por el Gobierno y los sindicatos al considerarlas demasiado elevadas. Desde CEOE vienen alertando desde hace meses, con la amenaza de la reducción de jornada, de que ya se han elevado demasiado los costes laborales de las empresas, lo que pone en riesgo la competitividad y el empleo.
Finalmente, al margen de la negociación con los agentes sociales, la última subida del Salario Mínimo a principios de año estuvo marcada por la tributación. Entonces, Yolanda Díaz ya se alineó con los sindicatos al oponerse a la idea de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de no acompañar la subida del SMI de 2025 de una rebaja del IRPF para los beneficiados, lo que habría dejado buena parte del incremento en las arcas públicas.
La AIReF señala en su informe que cada vez son más los que cobran el SMI pero también los que se sitúan cerca. El porcentaje de individuos de la muestra que tiene bases de cotización hasta el 125% del SMI ha pasado del 7,9% en 2018 al 22,8% en 2023, el triple. Este fenómeno sugiere mayor convergencia salarial en torno al salario mínimo, lo que a corto plazo puede aumentar los ingresos del sistema, pero advierte de que también puede generar «compromisos futuros» para el sistema de pensiones.
Fuente: La AIReF alerta: las subidas del salario mínimo impactan cada vez más en el empleo | Vozpópuli


