El empleo registra el peor primer trimestre desde 2020: destruye 139.700 puestos y el paro sube en 117.000

El primer trimestre suele ser negativo para el mercado laboral por el fin de los contratos navideños, aunque este año estuvo afectado por el adelanto de la Semana Santa a marzo

España destruyó 139.700 empleos entre enero y marzo respecto al trimestre anterior y el paro creció en 117.000 personas, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Son los peores datos para un primer trimestre desde 2020, el inicio de la pandemia.

El primer trimestre suele ser negativo para el mercado laboral por el fin de los contratos navideños, aunque este año estuvo afectado por el adelanto de la Semana Santa a marzo, lo que debería haber favorecido al empleo. Sin embargo, se pasó de los 21.390.000 ocupados a finales de 2023 a los 21.250.000 a cierre de marzo, según la EPA.

Pese al mal dato del primer trimestre, en una valoración remitida a los medios de comunicación, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha resaltado que los datos de la EPA del primer trimestre consolidan el volumen de ocupados por encima de los 21 millones de personas, con un crecimiento anual de 615.800 personas.

 

 

 

La tasa de paro, en el 12,3%

En cuanto al número total de parados, creció de 2.861.000 personas a 2.978.000. Como consecuencia, la tasa de paro se incrementó 49 centésimas y se situó en el 12,29%, una cifra elevada que nos sigue situando a la cabeza de la UE pese a la intensa creación de empleo del último año y tras el fuerte incremento de la población activa (+407.300 personas en el último año).

Por sectores, el desempleo subió este trimestre en los Servicios (en 128.600), la Industria (28.900) y la Construcción (26.700). En la Agricultura prácticamente no varió (800 más). Lo mismo ocurrió con la ocupación, que se redujo este primer trimestre en todos los sectores: Servicios (-56.100), Industria (-38.500), Agricultura (-27.600) y Construcción (-17.500).

El empleo privado disminuyó este trimestre en 114.100 personas, hasta 17.699.000. El público, descendió en 25.600, hasta 3.551.000. Por tipo de jornada, el empleo a tiempo completo bajó en 199.700 personas y el parcial aumentó en 59.900. Los asalariados cayeron en 69.800 –los que tenían contrato indefinido se incrementaron en 103.700, mientras que los de contrato temporal se redujeron en 173.500– y los autónomos, en 69.800 personas.

Por sexo, el empleo disminuyó este trimestre en 52.900 hombres y en 86.800 mujeres. Por nacionalidad, bajó en 106.800 personas en los españoles –incluye doble nacionalidad– y en 32.900 en los extranjeros. El paro aumentó en los hombres en 77.500 y en las mujeres en 39.500. Por nacionalidad, el paro se incrementó entre los españoles en 57.000 y entre los extranjeros en 60.000.

Por tanto, son malos datos, que muestran que la economía se desacelera:

  • Se destruye empleo con fuerza (peor dato en diez años, sin contar 2020) pese al efecto de la Semana Santa.
  • El empleo que hay se reparte, ya que disminuyen el empleo a tiempo completo y aumenta el empleo a tiempo parcial.
  • Sube el paro, como peor dato desde 2013, sin contar 2020 por las restricciones.
  • Cae el número de activos, fruto del desánimo de la población ante el empeoramiento de expectativas para encontrar un puesto de trabajo.

En definitiva, no es más que el agotamiento de una política económica que ha expulsado a buena parte del sector privado, deteriorando, así, la actividad económica y el empleo.

 

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