Los autónomos podrían hacer aportaciones voluntarias al RETA para mejorar sus bases de cotización

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Un sistema de aportaciones voluntarias al RETA para mejorar las prestaciones de los autónomos sin necesidad de aumentar su cuota mensual. Ésta es una de las propuestas la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), que los expertos consultados valoran positivamente.

Que los autónomos puedan realizar aportaciones voluntarias al RETA para mejorar sus bases de cotización sin necesidad de aumentar su cuota mensual durante el año. Ésta es una de las ideas que plantea la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) en un documento que presentó el pasado mes de octubre al Ejecutivo y que recogía una batería de iniciativas para mejorar la situación del colectivo de trabajadores autónomos.

En total, en el documento se detallan más de 40 medidas dirigidas a facilitar el emprendimiento, la lucha contra la morosidad, el fomento del relevo generacional, la regulación de la figura del Trabajador Autónomo Económicamente Dependientes (TRADE) […] y a la mejora de las cotizaciones de los trabajadores autónomos, para que éstos pudieran recibir mejores prestaciones, entre otras iniciativas. En este sentido, una de las propuestas que presentó la Federación al Gobierno entonces en funciones, y a los diferentes grupos parlamentarios, fue la posibilidad de poner en marcha un sistema de aportaciones voluntarias al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

Éste permitiría a los emprendedores, que así lo deseasen, poder ingresar sus repuntes de tesorería, devoluciones de impuestos o cualquier otro ingreso extra al RETA al inicio de un nuevo ejercicio. De esta forma, sería como si el autónomo hubiera estado cotizando durante todo un año por una base superior a la que realmente tiene, lo que le daría derecho a una mejora en sus prestaciones (cese de actividad, incapacidad temporal, formación, jubilación, etc).

Por eso, la medida que es la número 14 del documento, establece la posibilidad de que se pudieran realizar este tipo de aportaciones voluntarias y extraordinarias al inicio de un nuevo año, y sin que éstas llegasen a modificar su cuota mensual. Además, también recoge que la cuantía que se ingrese, es decir, las aportaciones, “puedan ser deducibles fiscalmente en un porcentaje a establecer”.

La iniciativa de ATA está pensada, principalmente, para ayudar a todos aquellos trabajadores autónomos que, bien falta de ingresos o cualquier otro motivo, no han podido cotizar por una base mayor, puedan a principios de año (antes de febrero) tener una oportunidad para mejorar sus bases de cotización y por ende sus prestaciones. Se trata, de que puedan invertir los picos de tesorería que se obtienen “de las devoluciones de la RENTA, de productos bancarios (tarjetas redondeo) y cuentas ahorro”, según recoge el documento.

¿Qué opinan los expertos?

Para los expertos consultados en materia laboral, fiscal y de Seguridad Social, la idea de ATA es perfectamente factible. De hecho, califican la idea de “positiva” e “interesante”. Y exponen que podría lograr que muchos autónomos aumentaran sus prestaciones y, al mismo tiempo, que crecieran los ingresos de la Seguridad Social. Ahora bien, y aunque son partidarios de la medida, creen que ésta debe estudiarse en contexto y analizarse en profundidad todas sus implicaciones.

Así, la creación de un sistema de aportaciones voluntarias es para el catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universidad Politécnica de Valencia, Juan López Gandía, “una buena idea, que podría ser beneficioso para muchos autónomos, sobre todo significaría una mejora de sus coberturas”. Este experto compara la idea de ATA con el sistema de cotización que se le aplica a muchos artistas, que cotizan a cuenta, porque nunca saben cuánto tiempo van a trabajar. Es decir, realizan una serie de aportaciones voluntaria a la Seguridad Social, en función de los trabajos que creen que van a tener. Y, al final del año, se ajustan los ingresos con la Tesorería, en función de las actuaciones finalmente realizadas y unos baremos máximos y mínimos.

Se trata de un ajuste de cotizaciones con la Seguridad Social voluntario. Y es precisamente en la voluntariedad, dónde Gandía ve un fallo cultural a la medida. Recordó que en los años 60, cuando se creó la Tesorería, “existía dos niveles de cotización: uno obligatorio y otro voluntario; ambos eran públicos. El voluntario nunca llegó a funcionar. Por eso, no sé hasta que punto es viable crear un sistema complementario público para los autónomos, que están acostumbrados a invertir sus picos de tesorería en planes de pensiones u otro tipo de productos bancarios”.

Ahora, de crearse el sistema y ponerse en marcha, Gandía lo tiene claro: “puestos a invertir en un sistema complementario privado o en uno público. Es mejor el público, que es mucho más seguro

Por último, el profesor y catedrático reflexionó que si se ponía en marcha habría que estudiar muy bien cómo afectaría a la aplicación de las diferentes prestaciones de la Seguridad Social. Afirmó que “que las aportaciones, aunque tuviesen un efecto en las prestaciones del pasado, no pueden repercutir en aquellas ya utilizadas durante ese año”. Es decir, que si el autónomo ha sufrido una Incapacidad Temporal o una baja a lo largo del año, y luego realiza una aportación voluntaria, ésta no va a tener efecto sobre la prestación ya cobrada, pero sí sobre el resto, como el cese de actividad, viudedad o pensión. 

Precisamente, es la jubilación una de las prestaciones que los autónomos más podrían mejorar con las aportaciones voluntarias. El catedrático de derecho financiero y tributario de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Martín, afirmó que “sin lugar a duda, el sistema de aportaciones voluntarias, ayudaría a los autónomos que estuvieran en edad de jubilación a mejorar su pensión, al incrementar con esas su bases de cotización”.

Para Martín, la iniciativa puede “perfectamente ser posible”. Sin embargo, para que ello ocurra, dijo, tiene que producirse antes que nada un acuerdo político. Y luego, llevar a cabo la modificación de la normativa a nivel jurídico. En cuánto a cómo se establecería ésta a nivel fiscal, Martín coincidió con el mecanismo que propone ATA: “manteniendo inalterable la cuota mensual, incorporando la posibilidad de aportaciones extraordinaria y con carácter voluntario”.

Por su parte, el abogado laborista, Alberto Ara, ve la propuesta como una medida “interesante”. Y, sobre todo, consideró que puede ser útil que los emprendedores puedan aprovechar y darle un uso a esos picos de tesorería que pueden tener.

Cambiar base cotización cuatro veces al año

La medida que está recogida entre las propuestas de la Federación (ATA) está pendiente de negociación con el nuevo Gobierno. Entre tanto, los trabajadores por cuenta propia que quieran ver mejorada sus prestaciones, pueden hacerlo, por el momento, modificando su base de cotización cuatro veces al año, durante los periodos que establece la Seguridad Social. Que son los siguientes:

  • Entre el 1 de enero y el 31 de marzo, con efecto a partir del 1 de abril
  • Entre el 1 de abril y el 30 de junio, con efecto desde el 1 de julio
  • Entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, con efecto a partir del 1 de octubre
  • Entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre, con efecto desde el 1 de enero del año siguiente

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