El director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España, Joaquín Nieto Sainz, ha augurado este jueves una modificación de los sistemas de pensiones que supondrá fortalecer los métodos contributivos y ampliarlos con otros procedimientos financiados por los impuestos.
Lo ha señalado este jueves en declaraciones a los periodistas en Salamanca antes de intervenir en el XXIX Congreso anual de la Asociación Española de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social que durante dos jornadas reúne a unos 300 participantes, procedentes de más de 45 universidades, españolas y extranjeras, así como profesionales de diversos ámbitos.
Nieto se ha referido a la influencia que en el futuro del trabajo van a tener «la revolución tecnológica, la transición energética, las tendencias migratorias, y las políticas de género para llevar la igualdad que demanda la sociedad».
«Van a aparecer oportunidades, pero también desafíos, y cientos de millones de trabajadores se van a ver afectados por ese cambio, algunos sectores, profesiones y empresas van a desaparecer, pero van a ser sustituidos por otros trabajos», ha remarcado.
No obstante, ha considerado que los nuevos trabajos «van a ser suficientes» para compensar la pérdida de los antiguos, ya que, según ha recordado, «todas las revoluciones industriales que ha habido han impulsado el trabajo».
La clave está, en su opinión, en cómo se hace la transición, ya que si cientos de millones de trabajadores «se quedan tirados en la cuneta, la convivencia y la paz no será posible».
Por el contrario, «si se consigue organizar esa transición de manera que sea justa e inclusiva el cambio tecnológico va a ser positivo», ha apostillado.
El director de la OIT en España se ha mostrado convencido de que la protección social se va tener que ampliar, lo cual conlleva «una modificación de los sistemas de pensiones», aunque no tanto en «la línea de debilitar los métodos contributivos que ya existen, sino de fortalecerlos y ampliarlos con otros procedimientos financiados por los impuestos»
Finalmente, ha subrayado que la incógnita está en que si los aumentos de la productividad que genera este cambio tecnológico se van a distribuir o a quedar en manos de unos pocos.
«Si se reparten habrá posibilidad de financiar la nueva protección social que tiene que ser mucho más amplia que la existente», ha concluido










