UNA NAVIDAD SIN MUROS

La Transición fue sobre todo un proceso político y social de reconocimiento y compresión del «distinto», del «diferente», «del otro español» que no piensa como yo, que no tiene mis mismas creencias religiosas, que no ha nacido en mi comunidad, que no se mueve por los ideales políticos que a mí me impulsan y que, sin embargo, no es mi enemigo sino mi complementario, el que completa mi propio «yo» como ciudadano y como español, y con el que tengo necesariamente que convivir porque sólo en esa convivencia él y yo podemos defender nuestros ideales

 

 

“¡Que se vea quien manda aquí!”. El muro que divide a los españoles, ofrecido por Sánchez en su discurso de investidura, se hace realidad a gran velocidad. Sánchez ha reducido el lenguaje político a cuatro eslóganes. En la España de hoy, los disfraces son: de progresista, de normalizador, de pacificador, de adalid de la convivencia, de Bildu es un partido democrático, o de ETA ha sido derrotada. Este último disfraz, muy popular, tiene como objetivo hacernos creer que los que mataban en nombre de la Patria vasca no lo hicieron por un objetivo político, que han conseguido. Y ¿cómo si consiguen el objetivo por el que mataban puede decirse que han sido derrotados? Decir que ETA ha sido derrotada es la mayor victoria de ETA. Pronto, muy pronto, no sólo habrá una España del Procés, también una España Etarra Recordemos la frase de Baudelaire: “El mejor truco del Diablo es hacernos creer que no existe”.

 

Ahora delante del muro está la Navidad.

Casi todos tuvimos una infancia que transcurría marcada por la obediencia y el respeto, y seguimos, en este valle de incertidumbres, con iguales valores aunque un poco mancillados por los tiempos convulsos tan poco navideños que corren.

 

La nochebuena es noche de paz y no hay relatos ni mentiras ni diálogos de hojalata. Entre la bulla y la banalidad ambiente somos muchos los que todavía creemos en la fuerza sanadora de la verdad, aunque quieran apartarnos como un reducto de nostálgicos.

 

Somos muchos los que sentimos orgullosos el eco de la voz paterna cuando nos obligaba a estudiar, a volver pronto a casa, a llamar de usted al profesor, a trabajar más que nadie para que el jefe nos prolongara la beca, …

 

Somos muchos los que buscan un poco de calor, sin preguntar de qué equipo o partido es el que se sienta al lado. Todos somos ganadores y perdedores a tiempo parcial, todos somos supervivientes de las abolladuras de la vida.

 

Al corazón del amigo

abre la muralla.

Al veneno y al puñal

Cierra la muralla.

Al mirto y la yerba buena

Abre la muralla.

Al diente de la serpiente

Cierra la muralla.

Al ruiseñor en la flor.

Abre la muralla.

 

FELIZ NAVIDAD A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.

 

1 comentario en «UNA NAVIDAD SIN MUROS»

  1. NAVIDADES PROGRES (WOKE)
    El término Navidades deberá ser sustituida por Fiestas de diciembre, Solsticio de Invierno, o términos similares.
    Las comidas de estas fiestas deberán erradicar jamones, pavos, pollos, capones, corderos, besugos o marisco siendo éstos sustituidos por bandejas de tofu, insectos, mijo y hojas de bambú y carne artificial.
    Nada de Reyes, que hay que promocionar la República y la cabalgata de Reyes la llevarán a cabo los del Orgullo Gay , el amigo invisible pasará a llamarse el camarada de guardia y las campanadas de Fin de Año serán sustituidas por un ¡Nos empoderamos! repetido doce veces..
    Cuando haya que brindar, en lugar de “Feliz Año Nuevo”, deberá decirse “Feliz, feliza, felice año, aña, añe”. Es más largo, pero nada impide apuntárselo en un papel para no liarse.
    Y el que sepa rezar, rece, porque falta nos va a hacer.

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