TRABAJO Y ECONOMÍA PERSIGUEN DIFERENTES OBJETIVOS EN LA REFORMA DE LOS SUBSIDIOS DE DESEMPLEO

ECONOMÍA

Fuentes conocedoras de la propuesta de Economía explicaron que su idea se articula en dos ejes. Por un lado, compatibilizar el subsidio por desempleo -que cobran los parados cuando cumplen algunas características y ya han dejado de tener derecho a la prestación- con el empleo y el salario. La idea es que el parado que encuentre un puesto de trabajo mantenga durante un tiempo ambas fuentes de ingresos, pero que el subsidio por desempleo vaya reduciéndose progresivamente hasta desaparecer del todo.

 

Trabajo está a favor de compatibilizar el subsidio y el empleo, pero sólo durante 45 días, una limitación que “fomentará la economía sumergida”, pero Economía teme que si un trabajador deja de poder compatibilizar empleo y subsidio el día 46, a partir de entonces tenga un incentivo a trabajar en negro, algo que a su vez incidiría en los ingresos públicos. Para que compatibilizar ambas sea efectivo, Economía defiende que el subsidio debe ir reduciéndose gradualmente.

 

“En ningún país de Europa la compatibilidad entre el empleo y el subsidio está limitada en el tiempo, esto sólo abocaría al desempleado a acabar en la economía sumergida y establecería un modelo arcaico”, señalan fuentes del Ministerio de Economía, cuyo objetivo es ordenar y simplificar la gama de subsidios disponibles.

 

De este planteamiento se desprenden dos riesgos:

  • que en caso de que la economía sumergida se incremente lo que redundaría a su vez en una caída de los ingresos públicos por la menor recaudación vía impuestos y cotizaciones sociales.
  • que sería mucho más difícil lograr el pleno empleoen esta legislatura -que implicaría un nivel de desempleo cercano a la media europea, de entre el 6% y el 8% , como pretende el actual Gobierno.

 

Economía quiere endurecer también el régimen de sanciones para los parados que no acepten ofertas de trabajo e intensificar los controles de su actividad, algo que en Trabajo critican y consideran un acoso y amenaza continua del parado. En su opinión, Economía parte de una percepción ideológica, cercana a la derecha, que sospecha de los desempleados y considera que prefieren no trabajar o hacerlo en negro. Es muy grave, señalan fuentes de Trabajo.

 

Cuando hablamos del compromiso de actividad se hace referencia al trato entre el SEPE y la persona que demanda un empleo. En dicho pacto, se establecen una serie de derechos y obligaciones, que cuando no se cumplen, puede hacer perder el subsidio. No obstante, las sanciones que se han llevado a cado por el incumplimiento de este acuerdo de actividad, han llegado a las 351 retiradas de prestaciones, aunque estos datos corresponde al año 2021, donde el 0,26% de las pérdidas fueron por rechazar una oferta de empleo.

 

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) es el que lleva a cabo la competencia de las prestaciones aunque son las comunidades autónomas quienes se encargan de las inscripciones como demandantes de empleo, ofertas de trabajo y cursos. Cuando se trata de rechazar ofertas de empleo o participar en programas que las comunidades autónomas ponen en marcha, las mismas serán quien inicien el procedimiento sancionador, mientras el SEPE retirará la ayuda o prestación. Un dato revelador es que en Ceuta y Melilla, donde las políticas activas las lleva el SEPE, se encontraron 114 sanciones, en comparación con las 237 de toda España. El motivo de esto, puede ser que los controles son más estrictos.

 

Hace unos meses, existían más de 1,7 millones de personas percibiendo alguna prestación, lo que llama la atención cuando el SEPE cuenta con ofertas de empleo para cubrir el 2,8% que perciben una ayuda. Además, la mayor parte de las ofertas se ocupan. Es decir, el problema está más bien en los servicios públicos de empleo que nunca les hacen llegar las vacantes a los desempleados.

 

TRABAJO

Desde Trabajo, sin embargo, explican que ellos pretenden mantener el subsidio vigente durante 30 meses y, en lugar de bajarlo, que los primeros 6 meses suba hasta el 110% del IPREM, que el siguiente medio año se sitúe en el 90% del IPREM y que a partir del segundo año se quede en 80% del IPREM, tal como está en la actualidad

 

Trabajo quiere además ampliar los colectivos cubiertos por este subsidio y que a partir de ahora estén incluidos también los menores de 45 años sin cargas familiares (lo que supondría incorporar a unas 150.000 personas). También quieren incluir a los eventuales agrarios de las comunidades autónomas que ahora no están cubiertas, lo que implicaría añadir a otras 250.000 personas; eliminar el mes de espera que ahora mismo existe entre el cobro de la prestación y el subsidio; y revisar los niveles de renta del potencial beneficiario se tenga en cuenta la carga familiar sólo en los casos en que le resulte más beneficioso.

 

Trabajo no tiene previsto hacer cambios en las posibilidades que tienen los parados de rechazar una oferta de empleo, pero sí quieren cambiar el concepto de oferta “adecuada”. Lo serán aquellas que coinciden con la profesión demandada (en lo que quiere trabajar el parado), las que coincidan con la última que ha tenido el desempleado o las que se adapten a sus características, pero -y aquí viene lo importante- siempre que la oferta sea para un puesto indefinido que garantice al menos el Salario Mínimo.

 

SINDICATOS

UGT y CCOO han cargado contra las declaraciones del secretario de Estado de Economía, Gonzalo García Andrés, que daba por cerrada la reforma y ya advierten de que “no se ha trasladado propuesta alguna a los interlocutores sociales”. Tanto UGT como CC OO temen que estos desempleados de larga duración pierdan “la última protección social que les queda”.

 

Los sindicatos, que han manifestado su “sorpresa por las prisas del Gobierno”, han recordado que ya el Ministerio de Trabajo anunció en la anterior legislatura su intención de reformular el sistema de protección por desempleo en su fase asistencial, con cambios en el subsidio de desempleo, simplificando su estructura y facilitando los criterios de acceso para llegar a más beneficiarios y ampliar la cobertura, una reforma se incluyó también en el Plan de Recuperación. Estos cambios estaban todavía pendientes de negociar con los sindicatos, de ahí su enfado al ver “la unilateralidad del Gobierno, que no ha negociado nada”. Por esta razón, los sindicatos reclaman por “vía de urgencia” la convocatoria de la Mesa de Diálogo Social en esta materia para abordar los problemas que han detectado en esta reforma, que pasan por la suficiencia de las prestaciones, los vacíos de cobertura, las personas sin prestación, la necesidad de mejorar los resultados de las políticas activas de empleo y los bajos niveles de intermediación de los servicios públicos.

 

Para los sindicatos, es necesaria una “revisión en profundidad” del entramado de prestaciones asistenciales con distintos requisitos, como edad, tiempo cotizado, cargas familiares, rentas propias, rentas familiares, períodos de espera, búsqueda activa de empleo y compromiso de actividad, que dificultan el acceso y la gestión de las mismas. Asimismo, han pedido simplificar el amplio abanico de subsidios asistenciales existentes, facilitar los criterios de acceso para llegar a más beneficiarios y ampliar la cobertura, junto con el refuerzo de las plantillas del SEPE, incluido el número de orientadores y su capacidad de intermediación en el mercado de trabajo para conseguir mejorar la adecuación de la formación y capacitación para el empleo de las personas. “Por todas estas razones, deben contar con nosotros”.

 

Desde UGT ya advierten que esta reforma contaría con “la oposición” de su sindicato, dado que los servicios de empleo “no acompañan, no orientan, no dan formación, no reciclan y no ayudan a la búsqueda de trabajo”. Además, reclamó que cualquier reforma del subsidio por desempleo se aborde en la mesa del diálogo social, con sindicatos y patronal, aunque insistió en que “si va en esta dirección, nos opondremos”, porque sería “casi culpabilizar al que tiene hambre cuando no le das de comer. No es procedente castigar a las víctimas del paro”.

 

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