SUBSIDIOS DE DESEMPLEO. Economía prevé que su reforma de los subsidios creará 340.000 empleos

Los cambios permitirían recaudar 2.200 millones extras en dos años

Es la confrontación entre el Excel y la ideología, entre los que exhiben datos y cálculos y los que priman ampliar coberturas, dos bandos que se cruzan reproches. No es la guerra, pero sí la tensión, una más, entre dos vicepresidentas económicas del Gobierno, la primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, y la segunda y de Trabajo, Yolanda Díaz.

Esta vez, el conflicto ha estallado a raíz de la reforma del subsidio de desempleo, un tema en el que ambos ministerios llevan más de un año trabajando, con un proyecto que debía discutirse la pasada primavera, pero que la convocatoria de elecciones anticipadas se llevó por delante. Ahora, lo que sorprende es la virulencia del enfrentamiento dialéctico, azuzado también por las prisas para cerrar la reforma antes de final de año, para optar a un nuevo pago de los fondos de recuperación.

En Economía, fieles a su estilo, tiran de Excel y datos, con un modelo de reforma del subsidio del desempleo que, aseguran, en dos años puede crear 340.000 nuevos puestos de trabajo, 194.000 de los cuales procedentes del desempleo y 144.000 de inactivos. Una reforma que se basa en tres pilares: el aumento de incentivos, que supondría 216.000 empleos nuevos; el refuerzo del Acuerdo de Actividad, con 92.000 puestos de trabajo adicionales; y la simplificación de los subsidios, que aportaría los 30.000 empleos restantes.

El grueso de esta creación de nuevos empleos sería a través del primer pilar, del aumento de los incentivos para que los desempleados busquen activamente y encuentren una ocupación, que podría aportar los citados 216.000 nuevos empleos, algo más de la mitad procedente del paro y el resto inactivos. La fórmula se pondría en marcha permitiendo compatibilizar durante un periodo largo, un año o más, el subsidio y el salario. Un subsidio claramente decreciente, que podría arrancar en 600 euros y terminar en 300, como base para estimular la reincorporación al mercado laboral; y que sería compatible con un trabajo y por tanto, con percepción de un sueldo equivalente o algo superior al salario mínimo interprofesional (SMI), actualmente 1.080 euros.

Para el Ministerio de Economía, este es el elemento clave, compatibilizar subsidio y salario y estimular la búsqueda activa de un empleo. Como el planteamiento es añadir un complemento de apoyo al empleo, podría llegarse en un primer momento a triplicar los ingresos, afirman en Economía.

Compatibilizar salario y subsidio permitiría sumar 216.000 nuevos ocupados, según el plan de Calviño

También contemplan el refuerzo del Acuerdo de Actividad, los mecanismos de verificación y control, lo que permitiría sumar 92.000 nuevos ocupados; un 54% procedentes del desempleo y el 46% de la inac­tividad. España tiene sanciones duras por incumplir las condiciones para recibir el subsidio, pero también una débil verificación, lo que devalúa la eficacia del sistema.

La tercera pata de la reforma de Economía es la simplificación del actual sistema de subsidios, con el traslado de una parte de ellos al ingreso mínimo vital. De esta manera, calculan la creación de 30.000 nuevos empleos.

Esta reforma supondría también un ahorro para las arcas públicas, porque, si se cumplen las expectativas, al aumentar significativamente el número de personas trabajando, también se incrementan las cotizaciones, con lo que se conseguiría unos 2.200 millones de ingresos adicionales en los dos años en que se ha realizado el cálculo.

En Alemania, Italia y Francia, la aplicación de esta fórmula ha reducido el paro estructural

“La variación de la renta es lo importante como incentivo”, apuntan en Economía. Si en el nivel salarial más bajo no hay margen para el ahorro, a cada disminución de ingresos hay que ajustar el consumo, y de esta forma se incentiva la búsqueda de trabajo.

El planteamiento de esta reforma se sustenta también en la comparativa con la experiencia de otros países, donde la introducción de la compatibilidad de la prestación y del subsidio ha supuesto una mejora sustancial de la tasa de cobertura, que indica la proporción de desempleados que son beneficiarios de una prestación. En Alemania, Italia y Francia, se constata que al introducir los elementos de compatibilidad aumenta la tasa de cobertura y, al mismo tiempo, disminuye el paro estructural.

Dos modelos enfrentados

“La diferencia entre los dos modelos de reforma es que el de Economía busca la activación, vía incentivos, mientras que el de Trabajo es paternalista, amplía los derechos, lo que comporta algunas consecuencias negativas”, afirma Manuel Hidalgo, senior fellow de EsadeEcPol y profesor de la Universidad Pablo de Olavide. También apunta que la propuesta de Economía tiene costos a corto plazo, por las consecuencias de la verificación de la condicionalidad que implica, pero que compensa en el largo plazo. Un elemento fundamental de la propuesta de Trabajo es el aumento de la protección, con los subsidios cubriendo a más personas y de mayor cuantía, e introduciendo muy limitadamente la compatibilidad entre prestación y salarios. Son 45 días lo que se plantea, que muchos economistas consideran un límite tan reducido que pierde eficacia. “Clama al cielo, no consigo entender la limitación a 45 días, es lo mismo que nada”, dice Hidalgo.

Fuente: La Vanguardia

Economía prevé que su reforma de los subsidios creará 340.000 empleos (lavanguardia.com)

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