«Se acerca la tormenta perfecta y sólo están poniendo parches»

Noticia:

Gregorio Gil de Rozas-Presidente del Instituto de Actuarios Españoles

Critica que «ningún partido político tiene una visión estadista» del problema

El mes pasado, el Instituto de Actuarios Españoles publicó un estudio sobre la situación y perspectivas de la Seguridad Social Española que, entre otros datos, revela que para que el sistema de pensiones estuviera en equilibrio haría falta devaluar en un 2,88% las que están en curso. «No es que nosotros propongamos que se haga –aclara su presidente, Gregorio Gil de Rozas–. Sólo advertimos de lo que dicen los números, que no tienen ideología».

– ¿Qué conclusión resumiría en su opinión la situación actual del sistema público de pensiones?

– Que por cada euro que se aporta a la Seguridad Social se recibe 1,28. Es decir, que con la normativa y esperanza de vida actuales, como media, cada jubilado recibe un 28% más de lo que aporta. Esto genera un déficit estructural que nadie ha puesto sobre la mesa y es fundamental conocer para la reestructuración del sistema. Si aplicáramos el Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP), para no tener déficit las pensiones en curso no deberían subir un 0,25% ni en proporción al IPC. Deberían reducirse un 2,88%. Si miramos ingresos y gastos, hay ya ocho años de déficit pese al buen momento económico. Es un mensaje que no se está trasladando a la sociedad.

– ¿Tienen miedo los políticos a abordar definitivamente la cuestión?

– Tienen mucho miedo a pronunciarse sobre este tema, pese a que es capital y clave para el Estado del Bienestar en nuestro país. Hablan de quién va a subir más las pensiones, pero sin remangarse de verdad porque es un tema muy sensible y que entre ellos utilizan como arma arrojadiza. Un desliz en un programa electoral o en unas declaraciones es automáticamente aprovechado por los contrincantes y puede generar problemas. Así que, pensando en el corto plazo, en las elecciones y la conformación de gobierno o incluso en los próximos dos o tres años, por iniciativa propia nadie va a poner encima de la mesa las medidas correctoras que se requieren para afrontar las conclusiones de nuestro análisis y de otros similares realizados por otras organizaciones. Ningún partido tiene una visión estadista del problema y sólo se están poniendo parches. Prefieren pasar de puntillas por él, pese a que se está acercando la tormenta perfecta: todos los agentes anticipan una crisis económica y se jubilan los ‘baby boomers’. Pone la piel de gallina.

– ¿Pueden tener algún calado medidas como recurrir a las tasas Google o Tobin para ir reduciendo el déficit público?

– Queda muy efectista lanzar ese tipo de mensajes, aunque se sabe que esas tasas pueden generar ingresos de 2.000 millones cuando el déficit es de 18.800 millones. Pero el problema es también de fondo. Cuando se emprende una medida hay que tener muy claro cuánto va a suponer y quién, cómo y cuándo lo va a pagar. No puedes hablar por ejemplo de blindar las pensiones sin decir cuánto va a costar y explicar de dónde va a salir el dinero para lograrlo, especialmente si vamos a incurrir en un coste adicional . También nos preocupa mucho cuándo se va a pagar. La Seguridad Social tiene ya acumulada una deuda de 51.000 millones con el Estado y el fondo de reserva se nos va a quedar a final de año en 1.500 millones. Y esto, repito, en un entorno de crecimiento económico. ¿Qué va a pasar cuando vengan mal dadas y se empiece a destruir empleo y caigan las cotizaciones? ¿Qué margen de maniobra vamos a tener?

– ¿Ustedes temen entonces que pese a ese panorama nadie vaya a cambiar la legislación?

– Sí, porque es lo que hemos visto hasta ahora. No van a cambiar ni una coma pese a que, con la jubilación de los ‘baby boomers’ que tendrán además pensiones altas, el déficit se va a incrementar de forma exponencial en dos o tres años. Vamos a llegar a un punto en el que necesitaremos dinero para financiarnos y tengamos que recurrir a los mercados en un momento en el que igual no hay liquidez. Al final tendremos que pedirlo en Europa, y nos lo darán, pero con unas condiciones de reducción dramática del gasto público como pasó en Grecia, Portugal o Irlanda. Ya no estaremos hablando de que las pensiones vayan a subir el 0,25%, sino de que vamos tener que reducirlas en un 10 ó 20%. Eso es tremendo porque ese tipo de recorte llega para quedarse. En esos países las pensiones aún no se han recuperado. Por no ser capaces de realizar nosotros mismos los cambios, estamos exponiéndonos a imposiciones de fuera que serán más duras que cualquier medida que podamos tomar nosotros. Nos llamarán catastrofistas, pero advertirlo es parte de nuestra aportación a la sociedad como técnicos especializados. Cualquiera que tenga dudas sobre los números y quiera empezar a estudiar la situación real, puede venir y sentarse con nosotros.

Sostenibilidad actuarial

El estudio del Instituto de Actuarios Españoles lamenta que el sistema de pensiones carezca de sostenibilidad financiera, pero también actuarial. «No ha venido ningún partido a interesarse por la valoración de unos expertos que en otros países son imprescindibles para evaluar las propuestas sobre las pensiones, y es por desconocimiento. No ven que el análisis de un actuario jefe o un equipo independiente de contraste sería un plus pese a que formamos parte de la Autoridad Macroprudencial Consejo de Estabilidad Financiera», lamenta Gregorio Gil de Rozas. «Nosotros sólo aportaríamos datos. Después cada partido aplicaría su programa contando también con nuestra evaluación sobre el impacto de sus medidas».

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