RESOLUCIÓN DEL TJUE SOBE LOS INTERINOS NO ECHAR LAS CAMPANAS AL VUELO

Los funcionarios piden “no generar falsas expectativas” tras la sentencia europea que insta a hacer fijos a miles de interinos

Tipos de empleados públicos.

El Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) diferencia entre funcionarios de carrera, funcionarios interinos, personal laboral y personal eventual, todos ellos empleados públicos que desempeñan funciones retribuidas en las Administraciones Públicas al servicio de los intereses generales.

 

 

Funcionarios de carrera

Los funcionarios de carrera son aquellos trabajadores vinculados de forma permanente con la Administración Pública mediante una relación estatutaria regulada por el Derecho Administrativo. Para acceder a una plaza de este tipo hay que presentarse a una convocatoria de empleo público y aprobarla. En concreto, para conseguir la condición de funcionario de carrera habrá que acceder a un cuerpo o escala concreta, ya que la legislación clasifica los cuerpos de funcionarios de acuerdo a la titulación requerida para el ingreso en los mismos.  Los métodos más habituales para conseguir una plaza como funcionario de carrera es la oposición, el concurso o el concurso-oposición. Además, una vez conseguida una plaza en los grupos B o C, los funcionarios pueden ascender de forma interina a grupos superiores, aunque siempre deberán contar con la titulación que exige cada cuerpo.

 

Funcionarios interinos

Los funcionarios interinos son trabajadores de carácter transitorio que prestan servicio a las Administraciones Públicas. En concreto, ocupan vacantes que, por razones de urgencia o necesidad, no pueden proveerse por funcionarios de carrera. De acuerdo al EBEP un interino podrá ser nombrado cuando las plazas vacantes no puedan ser cubiertas por funcionarios de carrera, para cubrir de manera temporal plazas que finalmente serán ocupadas por funcionarios de carrera, para realizar programas temporales para situaciones urgentes o para ocupar plazas de funcionarios que gocen del derecho de reserva de plaza y destino. Dado que realizan la misma labor que los funcionarios de carrera, para selección del personal funcionario interino se forman bolsas de trabajo con los aspirantes que, habiendo aprobado una parte de una oposición anterior, no superaron la totalidad del proceso o, aunque aprobaron toda la prueba, no obtuvieron plaza.

 

Personal laboral

El personal laboral está formado por aquellos trabajadores que prestan servicios retribuidos a la Administración Pública. La principal diferencia respecto a los funcionarios de carrera radica en que prestan sus servicios sujetos a normas de Derecho Laboral, no administrativo. En función de la duración del contrato el personal laboral puede ser fijo, por tiempo indefinido o temporal. En el caso de la selección de personal laboral permanente, fijo o indefinido, el sistema más habitual es el de concurso-oposición. Para el personal laboral temporal se forma una bolsa de trabajo con aquellos aspirantes que hayan aprobado algún ejercicio del proceso selectivo, pero no hayan aprobado el resto o no hayan conseguido plaza.

 

Personal eventual

El personal eventual lo conforman empleados seleccionados para puestos de confianza o asesoramiento especial, por lo que no tienen carácter permanente. Estos trabajadores se rigen de acuerdo al derecho administrativo y las leyes de Función Pública deciden qué organismo contará con este tipo de personal, el número y las condiciones retributivas. Para la selección de este personal no se utilizan los mismos métodos de acuerdo a los méritos, sino que el nombramiento será libre, al igual que ocurrirá con el cese, que tampoco generará indemnización.

 

Para entender la problemática quizás ayude conocer algunas de las claves de la sentencia del TJUE son los interinos:

 

1.- Qué es un indefinido no fijo

Es una categoría dentro del personal laboral donde, según recoge el Estatuto Básico del Empleado Público, puede haber fijos, empleados por tiempo indefinido o temporal. En la práctica viene a ser alguien que no ha obtenido la plaza por oposición pero que, al llevar mucho tiempo encadenando contratos temporales, obtiene la condición de indefinido aunque no de fijo por no tener aún esa plaza “en propiedad”. El TJUE señala para empezar que estos indefinidos no fijos deben considerarse trabajadores de duración determinada, es decir temporales, e incide en que han sido las administraciones públicas las que no han convocado las plazas en plazo y forma para solventar esta situación.

 

2.- Cuántos empleados públicos puede haber en esta situación

Unos 800.000 empleados públicos españoles pueden estar en esta situación pero la cifra definitiva dependerá de los que se encuentren en esta situación tras los procesos de consolidación de plazas puestos en marcha por el Gobierno. Una parte importante de estos casos se dan en sanidad y educación, ámbitos dependientes de las Comunidades Autónomas. De hecho, la respuesta del TJUE llega a preguntas del Tribunal Superior de Justicia de Madrid sobre litigios de trabajadores de la Comunidad de Madrid, y se trata de empleados que enlazaron durante muchos años contratos temporales sucesivos porque no se convocaron las plazas para cubrir esos puestos de manera permanente, explican.

 

3.- Qué dice la resolución del TJUE

El TJUE considera que las indemnizaciones establecidas en España para hacer frente al despido de este tipo de personal laboral son insuficientes y pide medidas para evitar el uso abusivo de esta figura, que considera temporal, para satisfacer necesidades permanentes y estables en materia de personal. Así, y aunque reconoce que la resolución concreta depende de los tribunales españoles, resuelve que a falta de medidas adecuadas en el derecho nacional para prevenir y, en su caso, sancionar, los abusos derivados de la utilización sucesiva de contratos temporales (…) “la conversión de esos contratos temporales en contratos fijos puede constituir tal medida”.

 

4.- ¿Qué está haciendo el Gobierno para abordar esta situación?

El Gobierno aprobó en 2021 la ley de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad en el empleo público tras un acuerdo con los principales sindicatos de función pública con el objetivo de atajar la elevada tasa de temporalidad. El objetivo es dejar esa tasa, que ronda el 30% fundamentalmente por el peso de temporales comunidades y ayuntamientos, en el 8%. Para ello, se estableció que las Administraciones Públicas deberían ofertar, antes del 1 de junio de 2022, las plazas de trabajadores temporales ocupadas y que los procesos selectivos para cubrir esas plazas deberían estar finalizados antes del 31 de diciembre de 2024.

 

Tras conocerse la resolución, Función Pública ha señalado que está estudiando el contenido y ha apuntado que respecto al compromiso adquirido de reducir 300.000 plazas temporales antes de finales de 2024, ya se ha cumplido el 75% de ese compromiso, es decir 225.000.

 

Es importante incidir en el hecho de que la sentencia se pronuncia exclusivamente sobre el personal laboral. Por tanto, no podemos afirmar que han de convertirse automáticamente a fijos a todos los interinos, como erróneamente se está señalando por diferentes medios y fuentes. Sencillamente, dicha opción, al menos de momento, no cabe. En este sentido, ya ha dejado claro el Tribunal Supremo, en jurisprudencia reciente y reiterada, que no es posible asimilar el régimen jurídico de los funcionarios al de los laborales.

 

Y es que, el TJUE lo que hace es reprochar que los procedimientos de consolidación y estabilización sean cauces suficientes para paliar y resolver el abuso de temporalidad. Dado que, dichas convocatorias, normalmente son independientes a la consideración del carácter abusivo al ser procesos abiertos y no tratarse de procedimientos restringidos para aquel personal laboral en situación de abusividad. En consecuencia el TJUE manifiesta que «la fijeza sería una medida válida para sancionar la abusividad conforme con la cláusula 5 del Acuerdo Marco, debiendo ser los Tribunales nacionales los que apliquen la misma. De esta forma se alza esta medida, como es la conversión de los contratos laborales a fijos, como el cauce idóneo, si no se establecen medidas alternativas y efectivas para ello en el ordenamiento jurídico interno».

 

«Ello, sin que la sentencia, de modo alguno, señale o indirectamente se pueda deducir que haya que extrapolar sus consideraciones a los funcionarios interinos».

 

En definitiva esta sentencia tira por tierra toda la doctrina y jurisprudencia consolidada y pacífica, del Tribunal Supremo, y de la mayoría de Tribunales Superiores de Justicia y de instancia, en esta materia pues el desarrollo jurídico de la figura de indefinido no fijo que hasta ahora ha sido considerado adecuado, «ya no lo es». El TJUE considera adecuada la fijeza, pero en sucesivas partes de la sentencia insiste en que ellos no pueden imponer tal criterio a los jueces y tribunales nacionales, que deberán desarrollar un nuevo criterio teniendo en cuenta que lo anteriormente dicho es insuficiente.

 

En definitiva el TJUE deja un camino tan complejo en su aplicación de obtención a la fijeza que, muy probablemente, acabará provocando que los tribunales y administraciones «apliquen dicha sentencia de forma dispar». Todo ello hace que la cuestión vaya vuelto a recaer sobre el Supremo. Alto tribunal que deberá sentar nuevas directrices para los interinos.

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