LA MAREA GRIS Y LAS PENSIONES EN ESPAÑA EN TRES GRÁFICOS

La generación del baby-boom comenzará a jubilarse en España este año. ¿Podemos mantener las pensiones sin subir la tasa de actividad de los mayores?

Elma Saiz, ministra de Seguridad Social, ha hablado de cambios en la regulación de la jubilación parcial para fomentar esta figura que permite alargar la vida activa (algo que durante años los sindicatos criticaron con dureza, pues temían que se convertiría en un muro para los más jóvenes). También ha planteado reducir incentivos para la jubilación anticipada involuntaria.

 

Sobre la edad legal de jubilación no hay de momento nada nuevo y los 67 años que se aprobaron en la reforma de 2011 (por parte del PSOE y también sin demasiado ruido) seguirán ahí.

 

Sinos fuésemos a 68-69 años de edad de jubilación, financieramente sería un enorme alivio financiero para el sistema público de pensiones: el trabajador cotiza varios años más y cobra también varios años menos e incluso asumiendo que los nuevos jubilados tendrán una esperanza de vida algo superior, el saldo financiero para el sistema es más que beneficioso.

 

Hace unos días se publicaba un informe muy interesante al respecto: El impacto de la edad en el mercado de trabajo y en la resiliencia de las empresas en España, de Oxford Economics y la Universidad de Salamanca para el Centro Internacional sobre el Envejecimiento (Cenie).

 

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Lo que muestran las líneas es la tendencia. Tenemos seis economías ricas y envejecidas en el año 2000 partiendo del mismo punto (100); lo que nos indica el gráfico es cómo han evolucionado hasta 2020 y las previsiones hasta mediados de siglo. La línea roja es España y lo que nos dice esa es que “todavía” no somos un país tan envejecido como creemos; pero que lo seremos (y mucho) dentro de dos décadas. Si ya tenemos un problema ligado al envejecimiento, a mediados de siglo ese problema será mayúsculo. Nuestro envejecimiento llega más tarde que el de los países con el que nos solemos comparar y se hará efectivo de forma mucho más rápido.

 

En el segundo gráfico tenemos el porcentaje de la población de más de 65 años que trabaja en cada país. Somos uno de los países en los que menos personas mayores siguen trabajando más allá de esa edad. La tasa de actividad entre las personas de 65 y 74 años asciende al 6,8% en España, frente a una media del 11,3% en la Eurozona y superior al 15% en otros miembros de la UE como Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Suecia o Irlanda.

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En definitiva vamos a ser uno de los países del mundo que más rápido envejezca en las próximas dos décadas. No tenemos un mercado de trabajo especialmente eficiente. Los trabajadores de más edad tienen tasas de actividad y empleo muy por debajo de lo habitual en otros países. Y nuestras pensiones son más generosas que las de esos otros países. ¿Es todo esto compatible? Pues parece complicado.

 

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En el tercer gráfico se representan en azul, los años del baby-boom en España. Son las dos décadas en las que el número de nacimientos superó los 650.000 cada año (ahora mismo estamos en menos de 340.000). Como vemos, comienzan en 1958 (una década después que en el resto de Europa) y se alarga hasta finales de los 70. El pico se alcanza en 1964, con casi 700.000 nacimientos. A partir de ahí, caída abrupta: en pocas ocasiones y pocos lugares la natalidad se ha hundido como lo hizo en España entre 1978 y 1990.

 

Haciendo una simple resta: 2024 – 1958: 66. Es decir, la jubilación del baby-boom, que en los demás países ricos europeos lleva una década desarrollándose, en España está empezando ahora. Viene una marea gris de nuevos pensionistas que tensionará todavía más las cuentas. Si nos comparamos con Alemania o Francia vemos que las cifras de nuestro déficit público o el descuadre del gasto en pensiones son peores a las de aquellos países.

 

La solución obvia para compaginar esta realidad demográfica con el intento de no recortar las prestaciones mensuales es  alargar la vida laboral. Pero tanto para izquierda como para sindicatos, siempre ha sido un tema tabú y sus propuestas siempre fueron en sentido contrario: Podemos, por ejemplo pedía ¡adelantar! la jubilación, no atrasarla. Recordemos que (casi) nadie hablaba en 2010 de subir la edad de jubilación a los 67 años…

Fuente: libre mercado La marea gris que Elma Saiz no vio venir: ¿tendrá que elevar la edad de jubilación? – Libre Mercado

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