ENTREVISTAS CON EXPERTOS Montserrat Casanovas: “Es imprescindible alargar la edad de jubilación a los 70 años”

Montserrat Casanovas es doctora en Ciencias Económicas y Empresariales y catedrática de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Barcelona. Asimismo, es analista financiero, auditora y European Financial Adviser

 

Esta experta en finanzas y mercados financieros es autora de varios libros y ha publicado más de un centenar de artículos. Es, asimismo, académica de Número de la Real Academia Europea de Doctores, presidenta de ACCID y vicepresidenta de CIVICAi.

 

Durante su entrevista con 65YMÁS, aborda el reto de la sostenibilidad del sistema de pensiones, enfrentado al desafío inédito de la mayor longevidad, al envejecimiento poblacional y a la inminente jubilación del baby-boom.

 

A juicio de Casanovas, “es imprescindible alargar la edad de jubilación a los 70 años, debido al notable aumento de la esperanza de vida de la población en nuestro país. Aunque desde el punto de vista político sea una medida difícil de tomar”. Considera, además, que la revalorización anual de las pensiones, en función del IPC, “es necesaria en términos generales para poder hacer frente a la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones, debido a la inflación. Sin embargo, periódicamente, cada tres o cinco años, debe revaluarse la sostenibilidad del sistema de pensiones”.

 

PREGUNTA.- España afronta el importante reto del envejecimiento de la población. ¿Qué consecuencias tendrá para el mercado laboral, los trabajadores y las empresas?

RESPUESTA.- El envejecimiento de la sociedad española es un hecho y, en consecuencia, un reto para el mercado laboral. Aunque este fenómeno no es exclusivo del caso español, sino que es una realidad generalizada en los países desarrollados. Ello es debido al aumento de la esperanza de vida de la población en dichos países y a la disminución de la tasa de natalidad. Un mercado laboral envejecido provoca unas mayores cargas sociales, al incrementarse el número de pensionistas en relación con el número de trabajadores activos y también un mayor número de bajas laborales por enfermedad y, por consiguiente, una disminución de la productividad en las empresas y, en algunos casos, un trauma en las personas sanas, física y mentalmente, que se ven obligadas a prejubilarse o a jubilarse obligatoriamente.

 

P.- ¿Cree que la reciente reforma de pensiones es suficiente para afrontar el aumento del gasto que supondrá la jubilación del baby-boom?

R.- La reforma de las pensiones aprobada el 16 de marzo de este año tiene como objetivo fundamental el refuerzo de los ingresos, mediante básicamente el aumento progresivo de las bases de cotización y una mayor equidad, a través de un nuevo modelo de cálculo de la base reguladora, que permite escoger entre la fórmula actual (se tienen en cuenta los últimos 25 años para el cálculo de la pensión) y la nueva fórmula, que permite excluir del cálculo los peores 24 meses de los últimos 29 años, entre otras medidas. La nueva Ley supone un paso adelante respecto a la normativa anterior. Si bien, creo que esta reforma no es suficiente para afrontar el aumento del gasto que supondrá la jubilación del baby-boom.

 

P.- ¿Qué reformas considera indispensables en el sistema de pensiones?

R.- A mi entender, es imprescindible alargar la edad de jubilación a los 70 años, debido al notable aumento de la esperanza de vida de la población en nuestro país. Aunque desde el punto de vista político sea una medida difícil de tomar. Actualmente, una persona sana de 70 años está plenamente capacitada para desarrollar el trabajo que estaba desempeñando o uno nuevo, si ha estado permanentemente actualizando sus conocimientos y habilidades. Y este es precisamente uno de los retos de las Administraciones: impulsar mediante sus políticas económicas el talento senior.

 

 

 

P.- La revalorización anual de las pensiones, ¿es posible realizarla siempre con el IPC, y en todos los casos?

R.- La revalorización de las pensiones con el IPC me parece necesaria, en términos generales, para poder hacer frente a la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones, debido a la inflación. Sin embargo, periódicamente, cada tres o cinco años, debe revaluarse la sostenibilidad del sistema de pensiones, teniendo en cuenta las expectativas de las tasas de natalidad y los flujos migratorios.

 

P.- Las cotizaciones sociales, las bases máximas de cotización… subirán con fuerza en los próximos años, para impulsar los ingresos de la Seguridad Social. ¿Cree que hacen falta también medidas de contención del gasto?

R.- Creo que lo que hace falta es una mayor eficiencia en el gasto.

 

P.- Algunos economistas advierten de que el fuerte gasto en pensiones, sanidad, dependencia… lastra los recursos que reciben los jóvenes. ¿España prioriza demasiado a los mayores?

R.- No se trata de priorizar a unos en detrimento de los otros, sino de alcanzar un equilibrio de convivencia intergeneracional para que ambos segmentos de mercado vean respetados y favorecidos sus derechos.

 

P.- ¿Cómo se puede frenar el desperdicio del talento sénior en la sociedad y las empresas: unos salen porque se jubilan anticipadamente, otros son despedidos y no encuentran nuevo empleo…

R.- En primer lugar, hay que sensibilizar a la sociedad y a las empresas de las grandes aportaciones que pueden hacer los seniors al mundo laboral (experiencia, madurez, control emocional, …). Y desde el punto de vista de las Administraciones, frenar las jubilaciones anticipadas y despidos de los seniors, a la vez que impulsar la contratación de seniors, mediante políticas económicas adecuadas. Asimismo, también se requiere una adaptación de los puestos de trabajo que requieren esfuerzo físico y su sustitución por tareas cognitivas. El talento senior es una ventaja competitiva que la sociedad no puede desperdiciar, ya que se puede envejecer y seguir siendo productivo, ya sea económica o socialmente.

 

P.- Ahorrar es cada vez más necesario (debido a la creciente esperanza de vida) para complementar la pensión pública, pero los españoles son reacios. ¿Cómo convencer a los jóvenes de que ahorren?

R.- Actualmente, y en términos generales, no existe la cultura del ahorro, sino contrariamente, la del consumo. Los medios de comunicación y las redes sociales, entre otros, impulsan el consumo. Ello se debe a que el consumo produce una satisfacción rápida y el ahorro, una satisfacción diferida. Y lo que prevalece para la mayoría de jóvenes es la búsqueda de una satisfacción rápida. Creo que la educación es la única arma para convencer a los jóvenes de que ahorren. Las propias familias, las escuelas y la sociedad en general deben realizar un cambio de paradigma en el que se pongan de relieve las ventajas y la necesidad del ahorro, sin dejar de consumir, por supuesto.

 

P.- Respecto a los planes de pensiones, ¿es de prever un fuerte crecimiento, como espera el Gobierno?

R.- Es de esperar un crecimiento de los planes de pensiones de empresa y de los planes simplificados de autónomos y pymes, a medida que se vayan difundiendo a través de las entidades financieras.

 

P.- Los planes individuales se hunden tras el hachazo fiscal (tope de 1.500 euros anuales). ¿Ve necesario subir la aportación máxima permitida? 

R.- Realmente, el mejor impulso a los planes de pensiones es una fiscalidad atractiva, que en este momento no lo es. A mi entender, haría falta dar un paso legislativo atrás y volver a elevar el límite de los planes de pensiones individuales a 10.000 euros anuales. Asimismo, también debería revisarse la fiscalidad en el momento o momentos de rescate de los planes de pensiones.

 

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