EL ABSENTISMO REPUNTA HASTA EL 6%: UN MILLÓN DE PERSONAS FALTAN CADA DÍA A SU TRABAJO POR BAJA MÉDICA

Respecto a la jornada laboral pactada, el porcentaje de horas que no se trabajan por enfermedad es del 5%, el doble que hace una década

 

Concretamente, el nivel de absentismo se sitúa en el 6% de las horas pactadas, lo que representa cuatro décimas más que un año antes. En el caso del absentismo por incapacidad temporal (IT), la tasa es del 4,7%, también cuatro décimas superior al tercer trimestre de 2022, según la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del Instituto Nacional de Estadística. Estos niveles de absentismo suponen que 1,27 millones de personas no acudieron a su puesto de trabajo de promedio diario, de las cuales un total de 995.626 se encontraban de baja médica.

 

Los sectores con un mayor absentismo son aquellos relacionados con las actividades de juego de azar y apuestas (9,9%), la asistencia en establecimientos residenciales (9,5%), las actividades sanitarias (9,2%), las actividades de servicios sociales sin alojamiento (9,2%) y los servicios a edificios y de jardinería (8,9%). Por el contrario, los sectores con menor absentismo son las actividades relacionadas con el empleo (2,5%), las actividades jurídicas y de contabilidad (2,9%), la edición (2,9%), las actividades relacionadas con la informática (3,1%) y los trabajos relacionados con la cinematografía, la televisión, el sonido y edición musical (3,3%), según los datos del INE.

 

Por comunidades autónomas, en el tercer trimestre de 2023, el País Vasco ha sido la que ha registrado un mayor absentismo, con un total del 7,8% de las horas pactadas, seis décimas más que el mismo periodo de 2022, seguido de Canarias (7,7%), Murcia (6,9%), Cantabria (6,8%) y Galicia (6,8%). Los menores niveles de absentismo se localizaron en Madrid (5,2%), La Rioja (5,2%), Andalucía (5,5%), Castilla-La Mancha (5,5%) y Baleares (5,6%).

 

Tras el fuerte repunte de la pandemia, el absentismo laboral por razones médicas continúa en niveles récord. Alrededor de un millón de personas faltan a su trabajo cada día de forma justificada, al estar de baja por incapacidad temporal (IT). En 2019, antes de la crisis sanitaria, eran unas 700.000 personas; es decir, han aumentado un 43%, según datos de Randstad Research.

 

Las horas perdidas en un mes como consecuencia de las bajas médicas entre los asalariados ascienden a 130,5 millones. En términos relativos, esto representa el 4,7% de todas las horas pactadas, una cifra que dobla de la 2013 (2,3%). Dicho de otra manera: un 5% de la jornada laboral contratada y pagada no se trabaja por razones médicas, el doble que hace una década.

 

Si se compara con los niveles de hace diez años, la diferencia es aún más acusada. A lo largo del tercer trimestre de 2023, los últimos datos disponibles, 996.000 personas se ausentaron diariamente de su puesto de trabajo al estar de baja por enfermedad. En el mismo periodo de 2013 no llegaban a las 400.000, con un incremento del 155% desde entonces.

 

En el último boletín trimestral, el centro de estudios de la multinacional de recursos humanos pone de relieve el problema que supone para las empresas. “El absentismo laboral se configura como un problema grave para las empresas españolas, con un impacto directo sobre la productividad y los costes empresariales, lastrando asimismo su competitividad”, advierte.

 

Su director, Valentín Bote, ha comentado que “el hecho de que las bajas se hayan duplicado lo único que lleva a pensar es que hay cierto comportamiento espurio, que no es genuino, y esto es algo que podría explicar muchas cosas, pero con la inquietud de que hay un médico de por medio concediendo esas bajas”.

 

El ‘boom’ de bajas médicas justificadas que se está produciendo tras la pandemia preocupa a los bancos centrales. Tanto el Banco de España (BdE) como el Banco Central Europeo (BCE) han alertado de este asunto recientemente. El director general de Economía del BCE, Oscar Arce, advirtió en un evento organizado por CUNEF y el Instituto Español de Banca y Finanzas (IEBF) de que “se está produciendo un aumento muy significativo, todavía desde niveles bajos, en el número de horas perdidas por bajas laborales”.

 

Esther Gordo, directora de la división de Análisis Económico de la AIReF, también se refirió a este incremento de las ausencias por enfermedad: “Los economistas tenemos que ver ahora qué hay detrás con esa caída de las horas, porque todavía no tenemos un diagnóstico claro”, dijo.

 

Ángel Gavilán, director de general de Economía y Estadística del BdE, también abordó este tema: “En los últimos trimestres estamos viendo que las horas trabajadas efectivas son menores que las pactadas por un incremento muy importante en las bajas laborales“. Gavilán apuntó a la importancia de este tema para la productividad de las empresas cuando el Gobierno está planteando una reducción de la jornada laboral a 37,5 horas. “Entender qué está pasando con la jornada laboral efectiva y las bajas por enfermedad sería muy necesario en este debate”, comentó.

 

Por su parte la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aseguró que “muchísimas de las bajas de incapacidad temporal en nuestro país tienen sus causas próximas la salud mental“. Y añadió que, según las conclusiones de trabajo de 60 profesionales durante un año, “están vinculadas a no tener tiempo, a trabajar en condiciones que son absolutamente imposibles a veces para las personas“.

 

ENLACE AL ESTUDIO

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