EL 4º PILAR DEL ESTADO DEL BIENESTAR: AYUDA A LAS FAMILIAS Y A LA DEPENDENCIA

El Estado del Bienestar incluye aquellos servicios y transferencias que juegan un papel clave en configurar la calidad de vida y el bienestar de la población. Son muchos, pero hay algunos que son clave y fundamentales y están basados todos ellos en la EDUCACIÓN: la Sanidad, El Desempleo y las Pensiones (de jubilación e Incapacidad laboral). Pero hay otro también esencial: la DEPENDENCIA.

Los derechos universales e individuales de acceso a los servicios sanitarios públicos -el primer pilar-, a los servicios educativos -el segundo pilar- y a la jubilación con pensión que permita una vida digna -el tercer pilar- . Pero falta un cuarto pilar, muy poco desarrollado en España, que es el derecho, también universal e individual, a los servicios de ayuda a las familias, que incluyen primordialmente el acceso a escuelas de infancia desde los 0 años -mal llamadas “guarderías” en España- y a los servicios de atención a las personas dependientes, tanto los servicios de atención domiciliaria como los de atención residencial.

La clave: las mujeres.

La causa de este enorme subdesarrollo del Cuarto Pilar del Estado del Bienestar es que en este país, “familias” quiere decir “mujeres”. Y una consecuencia de ello es que son las mujeres las que cuidan a las familias, incluyendo los grupos más vulnerables de estas y de la sociedad, las criaturas, las personas mayores y las personas dependientes. Y por si ello fuera poco, el 61% de mujeres también trabajan en el mercado de trabajo lo cual implica que las mujeres españolas estén muy sobrecargadas. En realidad, tienen tres veces más enfermedades debidas al estrés que el hombre. Esta es la razón principal de que los servicios de ayuda a las familias estén tan poco desarrollados en España.

La mayoría de las mujeres pertenecen a las clases populares, que son la mayoría de la población. Dentro de estas, la clase trabajadora ha jugado históricamente un papel determinante en el desarrollo del Estado del Bienestar. Ha sido donde estas clases han sido más fuertes y las mujeres han estado extensamente integradas en el mercado de trabajo (como han sido los países escandinavos, gobernados por coaliciones de partidos progresistas durante la mayor parte del período democrático posterior a la II Guerra Mundial), donde los servicios del Cuarto Pilar del Estado del Bienestar han estado más desarrollados.

En España se empieza a vislumbrar la posibilidad de cambio. Una de las grandes contribuciones del movimiento feminista español ha sido el poner de relieve la gran importancia de la economía de los cuidados para determinar la calidad de vida y el bienestar de la gente, así como la eficiencia y eficacia de la economía. Esta economía de los cuidados es la economía de lo que hacen predominantemente (y de forma desproporcionada) las mujeres: cuidar a la gente. Pero, dentro de esta economía de los cuidados, hay que resaltar el gran déficit que existe en los servicios de ayuda a los miembros más vulnerables de las familias, que son las criaturas y las personas mayores.

Los “infantes”

Sabemos que las escuelas de infancia facilitan el desarrollo emocional, cognitivo y psicológico de las criaturas. La evidencia de ello es abrumadora. Estas escuelas son más que guarderías; guardar a las criaturas es una función importante pero insuficiente, pues la criatura necesita una socialización desde el principio que complemente la formación que le dan sus progenitores.

Hemos visto que estandarizando por las variables que pueden incidir en el desarrollo de las criaturas –como la clase social de los padres, el lugar de residencia, la edad, y otros factores–, los que van desde edad muy temprana a las escuelas de infancia tienen mayor desarrollo emocional e intelectual.

De ahí que aquellas criaturas que no reciban este tipo de servicios tengan ya un hándicap que niega el sacrosanto principio de la democracia, es decir, el de garantizar una igualdad de oportunidades a todos sus criaturas y jóvenes.

Los dependientes mayores.

A través de los servicios de atención a la dependencia. Es un error querer concentrar a los ancianos en residencias. Es un error y una gran injusticia. Ni que decir tiene que siempre habrá necesidad de tener residencias para personas con un elevado grado de dependencia. Pero es mejor y mucho más popular poner servicios domiciliarios para las personas dependientes, como las personas mayores, que no tenerlas en residencias. Es mucho más popular y económico poner estos servicios domiciliarios que no institucionalizar a los dependientes o ponerlos en residencias.

El 4º Pilar del Estado del Bienestar: una inversión fundamental para la recuperación económica.

El documento ”El Cuarto Pilar del Estado del Bienestar: una propuesta para cubrir necesidades esenciales de cuidado, crear empleo y avanzar hacia la igualdad de género”, presentado al Grupo de Trabajo de Políticas Sociales y Sistemas de Cuidados de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados, el 15 de junio de 2020, muestra en detalle cómo podría financiarse y se establece que es esencial la creación de 500.000 plazas de escuelas públicas de infancia, aumentando a la vez la calidad la calidad del empleo y la atención de los ya existentes, a la vez que se reconozca también el derecho universal a la atención a la dependencia pública y suficiente y de calidad, atendiendo a unas 800.000 nuevas personas dependientes que hoy no reciben cuidados. Además, hay que mejorar sustancialmente la atención a las personas con dependencia reconocida, promocionando la atención en el domicilio cuando sea posible, basándose en los servicios de gestión y provisión pública y revirtiendo las privatizaciones.

Ver: El Cuarto Pilar del Estado del Bienestar: una propuesta para cubrir necesidades esenciales de cuidado, crear empleo y avanzar hacia la igualdad de género

El establecimiento de estos servicios podría crear 150.000 puestos de trabajo en nuevos servicios de atención y educación a la infancia, y 500.000 en los servicios de atención a la dependencia. En total, 650.000 puestos de trabajo directos. Pero lo que es importante subrayar es que se crearían incluso más, pues tales servicios de ayuda a las familias facilitarían que las mujeres se integraran en el mercado de trabajo: hemos calculado unos 450.000 puestos de trabajo más. En total, más de 1.000.000 de puestos de trabajo.

No hay ninguna inversión pública hoy que genere más empleo. Este dato es de una importancia enorme, sobre todo ahora que es tan necesario crear empleo. Hay que considerar que si tuviéramos el mismo porcentaje de mujeres trabajando en el mercado de trabajo que tiene Suecia, tendríamos 2,7 millones más de mujeres trabajando, lo que incrementaría su tasa de ocupación, todavía muy baja en España (61%, como decíamos antes, en comparación con el 80% en Suecia), creando riqueza.

Se ha calculado por los expertos y profesionales que el coste adicional total del establecimiento del Cuarto Pilar del Estado del Bienestar sería de 6.500 millones de euros. La cantidad del aumento propuesto dividido por diez años sería aproximadamente 650 millones de media, que es una cantidad totalmente asumible.

Por la parte de los beneficios del Cuarto Pilar del Estado del Bienestar, se ha calculado que, además de crear más de un millón de nuevos puestos de trabajo, tal inversión pública aumentaría muy notablemente la demanda doméstica, en situación de gran declive hoy. Como es ampliamente conocido la única manera de salir de la crisis económica es mediante una gran inversión pública que garantice la supervivencia y mejore la calidad de vida y bienestar de las poblaciones. De ahí que esta inversión deba dar prioridad a los servicios y transferencias del Estado del Bienestar, entre los cuales su Cuarto Pilar es el menos financiado hoy.

Fuente: Nueva Tribuna

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