Artificio en el mercado laboral: casi un millón de personas no trabajan y tampoco están en el paro

No parece que ni el empleo creado sea verdadera creación de empleo, sino, más bien, reparto de éste

os datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social de enero de 2024, publicados la semana pasada, nos muestran cómo la contratación se debilita y se vuelve mucho más precaria. No solo es que el empleo que se creó en los meses anteriores no fuese sólido: realmente, no se crea empleo, sino que se reparte empleo, en línea con el descenso de horas efectivamente trabajadas que muestra la EPA; es que este mes sube el paro y se destruye empleo. De hecho, este mes descienden de nuevo los contratos en tasa interanual, por vigésimo mes consecutivo, haciéndolo un 1,26 %, equivalente a 15.149 contratos menos en tasa interanual.
En cuanto a los contratos indefinidos, caen un 4,47 % (23.684 contratos indefinidos menos en comparación interanual), que demuestra que los incrementos de 2022 se debían al artificio de la reforma laboral, que obliga a la transformación de temporales en indefinidos fijos-discontinuos. Además, un 51,96 % de los contratos indefinidos del mes son o a tiempo parcial o fijos-discontinuos.
En 2022 hubo, al menos, un artificio de más de un millón y medio de este tipo de contratos acumulado en el año, con muchos trabajadores que firman varios contratos indefinidos a lo largo del mes al haberse prohibido la contratación temporal y no optar algunas empresas por la figura del fijo-discontinuo, sino por breves contratos indefinidos. En enero, febrero y marzo de 2023, prosiguió el efecto del artificio normativo, que empezó a corregirse, por comparación estadística, en abril y continúa, por los mismos motivos, en mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre, que continúa en enero de 2024.
Así, se firmaban pocos contratos de fijos-discontinuos habitualmente, pero a partir del cambio normativo, que afectaba ya a los meses de enero de 2023 y 2024, esa cifra se eleva exponencialmente.
Fijos-discontinuos
 

Cuando dichos contratos, antes temporales, acababan, engrosaban las listas del paro. Al pasar a fijos discontinuos, cuando cesan actividad no son considerados parados (de hecho, el incremento de los demandantes de empleo ocupados en la suma global de los últimos meses indica la merma en los datos de paro que antes se contabilizaban por este motivo y que por los propios datos que dio el ministerio en una respuesta parlamentaria a una pregunta escrita cifró en casi medio millón de parados no contabilizados) y que nunca más han vuelto a dar. La UE considera que hay casi un millón de personas (985.000) que no trabajan en España y que no están incluidas en las listas del paro.
De hecho, pese al artificio normativo que obliga a transformar los contratos temporales en fijos-discontinuos, las excepciones existentes elevan los contratos temporales firmados en enero a 678.978 contratos. Por su parte, de los contratos indefinidos, los que son a tiempo parcial son 116.889 y los que son fijos-discontinuos se elevan a 146.368. Por tanto, de los 1.185.600 contratos firmados en enero, solo el 20,53 % son indefinidos a tiempo completo.
Contratos enero 2024

Contratos enero 2024

 

Por tanto, no parece que ni el empleo creado sea verdadera creación de empleo, sino, más bien, reparto de este, ni que la calidad del mismo sea la que el Gobierno trata de vender con cambios normativos.

Deja un comentario